











Madeleine
Lourdes
Odio que me enseñen a odiar
Pongamos que hablo de mi
Desde las cavernas
Abrazado a la tristeza

Los puentes
Cada vez que por sorpresa veo «Los puentes de Madison» se pone me pone cara de tonto, ensimismado, con los ojos llorosos pero no de tristeza ni melancolía sino una serie de sentimientos que aunque contradictorios me hacen feliz. Y su música es el mejor remedio para conciliar con mucha

Es Navidad, y que?
Dicen que estamos en Navidad, a camino entre nochebuena y nochevieja. Estoy inmutado, inmune e insensible. Jamás había estado así, pero lo mismo decía el año pasado por estas fechas. Será la frialdad, que me congela. No es navidad, es un sabado más. Mañana nochevieja. Bueno, otro año y al

El frío
La costumbre es como tal rutinaria. Siempre la misma función. Antes de desvestirme de toda la ropa siempre compensaba con alguna parte del pijama puesto. El ciclo consistía en nunca estar sin nada puesto. Pantalón, porqué no, de franela y camiseta de manga larga para que dormir con los brazos

Rondando la muerte
No debería ser posible que el miedo rondara mi mente aún más cuando se trata de realizar una actividad para el disfrute y la felicidad. Es como si piensas, cuando te vas a comer algo que te apetece mucho, en todo lo malo que ello conlleva. Seguramente el mordisco no

Cuanta tonteria
Simplemente con un cambio de imagen creemos que hemos cambiado un montón. Como siempre, el humano piensa equivocadamente. Aunque no me ha quedado mal puede dar lo mismo si lo que escribo no tiene ningún sentido. Me da gusto poder ver las fotos… Esas escenas… lo mejor de mi vida.Canción

El epitafio
[dropcap]N[/dropcap]o es cierto que la emoción solo habita en lugares extraordinarios que son aquellos que quizás deslumbran e impactan por sus calles, por sus playas, por sus monumentos, por sus montañas, por sus ríos. Le emoción habita donde permanece un corazón vivo. Y hasta ese último sístole y diástole cada

El universo
El espacio es infinito. Yo no lo puedo ver, no lo puedo tocar, se me escapa entre los dedos. Mi casa es el espacio. Un hogar donde hay de todo y no hay de nada. Aletea una sensación, tan efímera como incierta, un acto de fe, un sentido dogma de

Un tipo normal
[dropcap]M[/dropcap] inutos antes de que sonara el despertador he abierto el ojo, me he girado y he puesto mi mano sobre tu barriga. Ha sonado el reloj, me has dado un beso y hemos jurado en hebreo por tener que levantarnos. He subido la persiana y sin acabar el bostezo

La justicia poética del Bala
No pude contener la emoción y los nervios mientras veía el desenlace del Campeonato del Mundo. Junto al Comando Batuecas era incapaz de permanecer quieto durante los último veinte kilómetros del mundial. A falta de televisor en el restaurante donde me encontraba tiré de teléfono y de conexión de banda
No conseguirán engañarnos a todos aunque a veces parecemos tontos
Enrique Bunbury
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