











Madeleine
Lourdes
Odio que me enseñen a odiar
Pongamos que hablo de mi
Desde las cavernas
Abrazado a la tristeza

Que todos los dias sean noches de boda
Debo ser un tipo con suerte, de los pocos que pueden afirmar que las últimas bodas son días especiales, inolvidables. Y el lugar que es reiterativo, no debería cambiar nunca. Y con más fortuna he conocido en cada una de ellas a unas chicas especiales. Y muy parecidas por cierto,

Esa manita…
Las resacas domingueras están para lo que están; no para madrugar, acicalarse e ir al futbol. No son horas. Y así nos va. Los de pucela nos han dado la manita, al final del partido eso sí. Cinco golitos como cinco soles han caido en nuestra porteria. Y a todo

Vetusta Morla. Directos al punto sin retorno, la inmensidad.
No busco la felicidad con cualquier música, sólo la que me emociona, la que hace palpitar este pobre corazón, la que saca a recoger un cántaro de lágrimas. Con una expectativa brutal se presentaba Vetusta Morla en Salamanca, nada menos que para comenzar la gira ibérica de presentación de «Mismo

Canciones para remendar un descosido
No les ha pasado alguna vez que una canción la han empezado a escuchar y por el motivo que fuere, eso no es lo importante, la escuchan una vez y en unos instantes la vuelven a escuchar. Y otra vez aprietan el botón de repetir, y otra. Y no pueden

Los días a tu lado son profesores
Como duele la complicidad cuando traspasa el humbral de lo permitido por los sentidos de la amistad, como defrauda la lealtad conyugal cuando anhelas la libertad y el porqué de mi silencio cuando te veo sonreir me conduce al débil pensamiento del fustigamiento emocional. No es tan dificil amar sin


Donde habita el olvido
Cuando me desperté no había restos de aroma en mi almohado, ni sábanas alteradas por el ajetreo del somier. Demasiado calor para compartir un espacio tan pequeño y demasiada distancia para compartir en tan solo un instante tantos momentos de infelicidad. Resaca dominguera, sin sombrero de paja ni gafas escuderas,

La vida sobre dos ruedas
Es muy difícil encontrar un coetáneo a mi que no se haya criado con una bicicleta. Porque aunque fui un niño urbano, cuando arribaba el verano, ir al pueblo era sinónimo de fútbol, campo, jugar, abuelos y para todo esto, una bicicleta. No es posible entender mi presente sin echar

No conseguirán engañarnos a todos aunque a veces parecemos tontos
Enrique Bunbury
novedades
suscríbete para leer mis nuevos artículos
Thank you!
You have successfully joined our subscriber list.