











Odio que me enseñen a odiar
Pongamos que hablo de mi
Desde las cavernas
Abrazado a la tristeza
Puto Año Viejo
La tormenta

Nochebuena, Navidad y demás días de burda hipocresía
Hoy es Nochebuena, bueno, ya Navidad. Me mente no descansa ni estos días, es más, se activa. No me gusta mucho la Navidad porque apenas me transmite nada. Unas cuantas copas de cava, unas raciones de más y pocas cosas que la diferencien de un día normal. Quizás, son los

La cuestión de la belleza
No hay cualidad más subjetiva que la belleza, no tengo duda. Menos aún cuando esa belleza sopla con cierto cierzo hacia el corazón, genera pálpitos incontrolables, tan infantiles como reacios a la cordura. «Me idealizas», me dijo una de estas. Genera inseguridad observar una mujer guapa porque no hay mayor

Si Medi hubiera visto esto….
Mientras un dócil crio de menos de diez años, alto y espigado, paraba sus primeros balones en el patio del Colegio de los Salesianos, una hegémonica plantilla encabezada por Di Stefano, Gento, Puskas, Muñoz, Rial…. daba lecciones de futbol por toda europa y engrandecia el nombre del Real Madrid hasta

La palabra
No recuerdo en el colegio que me prepararan con suficiente variedad linguistica como para no tener problemas con los pronomobres del rico vocabulario castellano. Y ahora, estamos en pleno debate de la nomenclatura con esto de los matrimonios gays. Independientemente de todo, estoy empezandome a crispar por que la «contra»

Pedro, el renacido
[dropcap]S[/dropcap]i alguien de los que leen estas lineas se retrotraen al 1 de octubre de 2016 y le dicen que apenas dos años y medio después Pedro Sánchez ganaría unas elecciones generales por una mayoría holgada probablemente les daría un jamacuco simplemente con pensar sobre esa improbable situación. Si los

Tarde de perros
Es lo que hoy te espera… es más duro pasar con dignidad la tarde de un domingo que verte restregado por la rutina de una semana. Esas putas que te saludan, queriendo que aún seas su amigo, es el mayor insulto que puede recibir uno. Que se lo digan a


infinito
Llevo un cancionero pegado a las derrotas de mi vida, unos poemas a los combates en trincheras, un salvavidas en prometedores naufragios, unas armas que no son mas que besos y abrazos, una coleccíon de besos sin repartir, una dosis de fustración recolectada, un sombrero de Cohen para pedir limosna,

Equivocados
Nos hemos equivocado, hemos perdido la razón. No volveremos a ser libres ni dentro de una canción porque nuestras conciencias estarán revueltas.
No conseguirán engañarnos a todos aunque a veces parecemos tontos
Enrique Bunbury
novedades
suscríbete para leer mis nuevos artículos
Thank you!
You have successfully joined our subscriber list.