











Madeleine
Lourdes
Odio que me enseñen a odiar
Pongamos que hablo de mi
Desde las cavernas
Abrazado a la tristeza

Sin rescate
Sigo sin saber,porque coños no hay ningún alma que acuda a mi rescate. Decidí y sigo decidiendo numerosos mecanismos de defensa, en la jungla madrileña. Eso del amor que platiqué tantas veces es una absurded del consciente humano. Recordemos que vivo en continua contradicción y mejor que cada una se

Equivocados
Nos hemos equivocado, hemos perdido la razón. No volveremos a ser libres ni dentro de una canción porque nuestras conciencias estarán revueltas.

Canción a una sirena
Estimados amigos: GRACIAS. Gracias por acompañarme en este viaje durante estos últimos años de locura intempestiva e impetuosa. No podía marcharme sin daros las gracias porque sin vosotros este lamento no hubiera podido escribirlo. Me marcho como vine, sin hacer ruido. Me marcho porque me duele, me marcho porque me

La Rutina
No tiene la culpa el primer día hábil de mi año laboral el término mal llamado «rutina» con significado negativo y calamitoso para nuestra vida, acaso sea, porque la rutina nos la creamos cada uno, como uno puede, como le dejan o le da la gana. Si uno vuelve al

2558 días, 2558 lágrimas, 2558 ausencias, 2558 lamentos
No pierdo la cuenta, los voy sumando uno a uno para no olvidar ninguno. Los guardo en la maleta de la vida para llevarlos siempre conmigo, son mi equipaje para no ningunear cada una de sus consecuencias. Desde aquella cama de hospital nos citamos para esta vida pero tendrá que

Un lunar en el iris
Nadie conocía este punto de mi cuerpo y no fue la doctora la que me diagnostico su naturaleza. Había un mal y era necesario saber de donde procedía ese minúsculo puntito. Y claro, mi amor se escribe con P y sólo ella puede saber el origen de la duda. Y

Si Medi hubiera visto esto….
Mientras un dócil crio de menos de diez años, alto y espigado, paraba sus primeros balones en el patio del Colegio de los Salesianos, una hegémonica plantilla encabezada por Di Stefano, Gento, Puskas, Muñoz, Rial…. daba lecciones de futbol por toda europa y engrandecia el nombre del Real Madrid hasta

El sótano
Me despierta el agudo zumbido de la sirena antiaerea. Antes ,quizás, por la noche no molestaba que por mi avenida pasaran de madrugada coches de policia o ambulancias sonando sus sirenas. Esos breves instantes de cabreo más que de confusión era lo más aterrador que tenían mis noches. Ahora, los

Contigo o sin ti
Por fin, llegó. Alguien impersonal acudió a el rescate. Sin yo forzarlo me salvaron de morir ahogado en la tristeza de la rutina. Sin duda, Paradinas, acudió en masa a mi rescate. Grandiosas fiestas, colofón de un verano expléndido, sentido, apasionate, apubullante y tempestuoso. Mi pueblo me regaló las mejores
No conseguirán engañarnos a todos aunque a veces parecemos tontos
Enrique Bunbury
novedades
suscríbete para leer mis nuevos artículos
Thank you!
You have successfully joined our subscriber list.