











Madeleine
Lourdes
Odio que me enseñen a odiar
Pongamos que hablo de mi
Desde las cavernas
Abrazado a la tristeza

Sólo soñamos mientras estamos vivos
Anoche nos propusimos cambiar nuestra vida a través de la música. A partir de unos acordes y unos arreglos y al amparo de una barra de bar nos confiamos a un manager para que nos abriera camino y ejerciera con sus contactos productivos. Nos hicimos con un jefe de prensa

Buscando sueños imposibles
Me siento cómodo en la vuelta a el camino de los excesos. Es mi mejor medicina para olvidar a Alicia. Ella quiere que la olvide y yo como buen caballero, obedeceré sus premisas. Todavía guardo en la retina sus labios equivocados y lo que es peor, sus frases inspiradas en

La decadencia….
«La decadencia esta prohibida, y te estruja fuerte del cuello y no se suelta. Se hace insoportable su presencia, y espesa será mi muerte entre flores, gusanos y falsos lamentos hipócritas.Se apoya en tu puño, y es compañero de cada uno de tus segundos, picoteando en los ojos del incrédulo,y


Un huracán
Estamos en una DANA. Yo no necesito ni quiero una dana, lo que urge es que me lleve un huracán, un alma que me invite a dejarme llevar, a ser un verso libre que asuma las consecuencias. Una diana que me haga perder el poco sentido común que me queda,

tres mujeres y un destino
Si no tenía pensado hacer esto y ahora lo hago, porque pensé alguna vez hacer algo que sabía que no debía hacer? Un día, un rato, una escena…. una voz, una llamada, una escena…. un lamento, una sonrisa, una escena…. una puerta de una pensión, un bar de confesionarios de

el camino del exceso
Adulo una entelequia mental y espero no encontrarla en pleno camino del exceso. Vuelta a los origenes. Testimonio provisional, armas de no matar. Hace un año que marché de Trojes. Todavia duele en el alma. Lo bueno es que me pasa casi lo mismo con cualquiero lugar que visito. Trojes,

Las tetas de Alicia
En una perversa y anodina noche, en las postrimerías invernales y aplicando el código impertérrito de los onanistas en estado vegetativo, hallé sin menoscabo de mi honradez, una imagen voluptuosa a la par de sensible e inspiradora a la par que nostálgica. Mi saliba en la garganta se deslizó de

Brutal
No soy Isi ni Disi, pero he tenido una experiencia brutal. Inenarrablemente brutal, orgásmicamente infinita. Ahora que no te pido lo que me das, me concedes el don del cariño y la sensualidad. Bendita traición del pasado, coño!! El pasado!!! Contradictorio. Ahora, le herencia del pasado es siempre justa, y
No conseguirán engañarnos a todos aunque a veces parecemos tontos
Enrique Bunbury
novedades
suscríbete para leer mis nuevos artículos
Thank you!
You have successfully joined our subscriber list.