Ir al contenido

- "Quién quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo" - Sócrates

elambulante logo
  • Vida
    • elviajeambulante
  • Desvarios
  • Política
    • Sociedad
    • España
  • Ellas
  • Deporte
    • Fútbol
  • Cultura
    • Música
    • Cine
  • Vida
    • elviajeambulante
  • Desvarios
  • Política
    • Sociedad
    • España
  • Ellas
  • Deporte
    • Fútbol
  • Cultura
    • Música
    • Cine

- "Quién quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo" - Sócrates

  • Vida
    • elviajeambulante
  • Desvarios
  • Política
    • Sociedad
    • España
  • Ellas
  • Deporte
    • Fútbol
  • Cultura
    • Música
    • Cine
  • Vida
    • elviajeambulante
  • Desvarios
  • Política
    • Sociedad
    • España
  • Ellas
  • Deporte
    • Fútbol
  • Cultura
    • Música
    • Cine
elambulante logo
  • Desvarios

Buscando a Sara

  • 25 febrero 2011
Tiempo de lectura 2'

Vibró el teléfono en mi bolsillo y me asustó, así, tan brusco, tan de repente. Aún alterado contesté y un silencio infinito y cruel permanecia al otro lado del hilo telefónico. No insistía en preguntar quien estaba sujetando ese silencio, callando esas palabras. Un soplo de expiración recorrió todo mi ser. Cerré los ojos y seguí caminando. Tenía ocupaciones y divertimento esa tarde pero una contradictoria libertad me invitó a recapacitar.
Disfruté, disfruté muchisimo, como hacía años que no lo hacía. Una compañía empática, una negación constante del aburrimiento y además acompañado por unas cervezas que alteraron, y de que manera, el pulso de la tarde. En las palabras de todos los demás había destinatario para sus aventuras. Había invitaciones tambien a obviar a alguien. Yo conté alguna anécdota pero no fue muy graciosa porque además, no tengo excesiva gracia al contarlo pero conseguí generar alguna carcajada. Sobre todo aquella en la que narraba la historia en aquel barranco en el que resbalé. Y no noté que fuera complacientes gratuitamente con mis aventuritas. Estaban comodos, como yo. Pero claro, despues de escuchar o contar alguna quijotada y despues del jaleo, siempre hay un momento para contarselo a alguien.
Volví a descolgar, no alzé la voz porque sabía que no iba a ver nadie. Por el retorno escuchaba mi respiración. No decía nada con mi gesto.
La tarde quedó preciosa y el sol crepuscular ardía en la poesia de lo trivial, pero era tan sencillo la quietud del campo que invité a Sara a su silencio. No la conozco, sólo su infinito silencio. No sé como es, no quiero saber que belleza la decora. Abajo, en el precipicio, está esperando.

Dime si te ha gustado

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

PrevAnteriorLos ojos dicen todo
SiguienteEsperando a SaraNext

Qué opinas tú? Deja tu comentario

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas Recientes
Pongamos que hablo de mi
2 febrero 2026
Desde las cavernas
28 enero 2026
Abrazado a la tristeza
28 diciembre 2025
Marta
Puto Año Viejo
7 enero 2025
La tormenta
22 noviembre 2024

novedades

suscríbete para leer mis nuevos artículos

Thank you!

You have successfully joined our subscriber list.

El mundo es mucho mejor si uno se muestra con los demás muy sonriente amable generoso solidario empático

Categorias
  • Ellas (25)
  • Deporte (9)
  • Desvarios (64)
  • Vida (452)
  • Política (36)
  • Música (26)
Etiquetas
Gamonal (1)Zidane (1)2020 (2)PNV (1)televisión (4)yo (2)discos (3)feminismo (1)educación (1)odio (0)Honduras (1)huelga (1)Joaquin (1)América (7)imagen (1)Netflix (1)Ultraderecha (1)música (11)Concierto (2)vinilos (1)8-M (1)Moción (1)luna (1)Paradinas (1)reencuentro (1)Sanchez (1)letra (1)Évole (2)Bunbury (5)venus (1)

Sólo los locos tenemos suficiente fuerza como para sobrevivir, sólo los que sobrevivimos podemos juzgar acertadamente lo que es la locura

Todos los artículos y textos son idea original y exclusiva de elambulante