"Quien quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo" - Socrates -

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"Quien quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo" - Socrates -

Un disco, un tesoro

Tiempo de lectura 3'

Como quien necesita salir de casa para comprar el pan, yo necesito de vez en cuando salir a comprar un disco, al menos, a intentarlo, a fisgonear entre estanterias, a tener en mis manos discos que no compraré, a husmear entre ediciones raras o exclusivas, a, en definitiva, ver música, sentir música.

Pero para mi es muy fustrante vivir en una ciudad que no tiene una tienda de discos en condiciones, un lugar que cumpla con el mínimo imprescindible para tener una feliz experiencia de compra o en su defecto para pasar un buen rato conociendo lo que hay en el mercado.

Cerraron en pocos años muchas tiendas de discos aquí, pero sobrevivía Radyre, un paraiso melomano donde Jaime regentaba la sección musical con un catalogo impresionante y un conocimiento amplísimo de artistas, géneros y ediciones. En Radyre compré la mayoría de discos que tengo en mi discoteca, además, esa tienda tenía unos precios muy buenos y unas ediciones extrañas que hacían aún más mágica su existencia. Cerró. Hoy te puedes tomar un café con una pastita en un horrible entorno y entre una insignificante presencia.

A los pocos meses Hydria recuperó a Jaime y su sección de discos y para mi se convirtió en mi paraiso. Una libreria con sección de discos y además de lectura de revistas con cafeteria. Las mañanas que iba, unas dos o tres al mes, eran de felicidida completa. Al menos, tenía la opción de decidir si queria o no ese disco. Es verdad que el catálogo era mucho más reducido que en Radyre pero el conocimiento tan extenso de el gran Jaime además de una trabajada empatía permitía tener entre mis manos el disco deseado a los pocos días.

Pero sobre todo lo que más echo de menos era los días que despues de echar un ojo a las novedades en la tienda cogia una revista, generalmente musical y echaba un buen rato leyendo mientras sonaba algún disco que Jaime ponia para todo el establecimiento. En más de una ocasión, me gustó tanto la música que escuchaba de fondo que al acabar de leer me compraba el disco. Así acabaron en mi casa discos de artistas para mi totalmente desconocidos como Bill Fay, the temper trap o Bon Iver. Y podría haber comprado mucho más. Hydria cerró, mi drama comenzó.

Si no existe un negocio así será que en los tiempos que nos movemos no interesa abrirlo o quizás que no hay valientes o que haya demasiado desconocimiento. Mientras Jaime anda , quién sabe donde, esta ciudad pierde un tipo culto y que podría ayudar a contagiar cultura musical. Quién sabe si algún día seré valiente y aportaré algo a la sociedad en forma de iniciativa. Deseo que la gente tengamos la oportunidad de tener un templo melómano en esta ciudad donde comprar libros. Estoy absolutamente decepcionado por tener que ir a otra ciudad a experimentar lo que me gusta.

Hace muchos meses, sino años que no compro un disco. Desde que cerró Hydria. Las últimas incorporaciones han sido regalos de amigos y la verdad, soy un tipo feliz cuando me regalan un disco. Y si no lo conozco aún más.

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"Sólo los locos tenemos suficiente fuerza como para sobrevivir, sólo los que sobrevivimos podemos juzgar acertadamente lo que es la locura"

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