Observando un video de una colección privada de ciencias naturales dedicado a la reproducción ficticia del hombre y de la mujer empecé a preguntarme de donde viene nuestra obsesión por las tetas, o digase, de esas glándulas mamarías aptas para la nutrición del bebe en sus primeros meses de vida, las cuales el hombre en su calenturienta, perversa y sucia mente, las utiliza para placer propio, olvidandose en reiteradas ocasiones de la dueña de dichas glándulas al no provocarle placer y es más, utilizadas en rutinarios ejercicios de exaltación del placer individual en el lícito va y ven de la mano, bien diestra bien siniestra, hacia arriba y hacia abajo, que tienen como resultado la expulsión de una viscosa y suave sustancia que contiene los bichitos reproductores masculinos. Y eso que no hay mujer fea que tenga dos tetas. Si tiene tres es otra cosa pero es dificil encontrar a una dama fea por el tamaño de sus pechos. Los hay grandes, medios y pequeños. Vacas, perales o tablas de planchar, diversos sinónimos podemos encontrar a ellas. Yo me quedo con los frutales, siempre el aroma y sobre todo el tacto me hacen decantarme por ellas: las peras, los melocotones, las manzanas, las naranjas, los albaricoques… frutas de un excelente tacto, suaves que inspiran a la portadora aires de princesa. Esas frutas que no sobrepasan la medida de una mano de tamaño medio, redonditas o en su caso con cierta curvatura inferior pero que además, tiene el dulzor de la piel que las recubre y la suavidad de la sexualidad de las princesas. Esos pechos, que hacen perder la cabeza…. esos …. esos que hacen ver otro video de ciencias naturales.
Canción para hoy: «Gordas, gordas, supergordas», La Orquesta Mondragón

3 comentarios

  1. Turgentes, Suaves…. Bien puestas! Que en una mano quepan!!.
    Buen Gusto el Tuyooo pero para gusto los colores porque hay Quien prefieren las caidas, las que miran pa otro lado las Grandes Tetas!!
    Eso Si!! Yo… Me Quedo Con Las Mias
    Jajaja…..

  2. uy madre, a ti te dejó muy tocado el vídeo ese, te aconsejo que no lo vuelvas a ver, que el porno te afecta de sobremanera a la cabeza (¿has visto la canción que has puesto? está directamente influenciada por el vídeo).

    Hasta hablas de manera científica de una paja. ¡Por dios si es lo más natural del mundo!

    Anda anda, mejor que dejarse un rato delante de una pantalla, déjate un billete en una que de sexo de verdad (que al fin y al cabo, como has dicho al principio, no dejará de ser ficiticio)

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