Un día como hoy es jodidamente efusivo, vaporizado e instantaneo. El día pasa como la vida misma o como el corazón de una mujer; del amor al odio en un tic tac de reloj. Pienso en lo que voy a hacer y sin darme cuenta ya sucedió. Estoy desconectado; a pesar de ser un ciberdependiente no me entero de nada en el mundo. No se que se cuece por mi ciudad inmortal. Del tren a casa, de casa al curro, del curro a las cañas y vuelta a casa con el zarandaeo correspondiente. Sólo interrumpido por mis citas con Eva. Por eso, no me ilusiona especialmente seguir trabajando en la jungla. Ahorita casi hace un año que empezó lo mejor que me ha pasado en la vida (a excepción de mis mujercitas familiares) y siento que necesito otro pulmon para poder absorver la rutina que te impone el primer mundo. Es apasionante nuestra vida pero no me encuentro pleno en ningún lado. Volveré pronto a ver a mi trigueñita, quizás. Despues de todo, aún me quedan tantas cosas por hacer que tengo que poner los medios para seguir disfrutando. No habrá entrevista ni declaraciones exclusivas para vos. Mi confidente se niega, me conoce demasiado. Si alguna de vosotras, y solo vosotras, se anima… que me envie un cuestionario personal. La lista de canciones casi está concluida. La música es todo, todo proviene de la música y de las cervezas.
Canción para hoy: «La calma», M-clan

2 comentarios

  1. Me molestan muchíiiiisimo los comentarios machistas. MUCHO!
    Te iba a soltar una burrada pero creo que no es necesario hacer daño, por esta vez, la próxima te hundo (con cariño, por supuesto).
    Evítalos, por favor.
    Angélica.

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