Hoy es Nochebuena, bueno, ya Navidad. Me mente no descansa ni estos días, es más, se activa. No me gusta mucho la Navidad porque apenas me transmite nada. Unas cuantas copas de cava, unas raciones de más y pocas cosas que la diferencien de un día normal. Quizás, son los ojos que observan estas fechas con apática apatía y frios corazones. Ya nada es como antes pero tampoco estoy seguro de que debería serlo. No tengo una motivación especial por estas fechas. No tengo nada especial que hacer, nada especial que esperar, porque de la buenas cosas tengo que disfrutar día a día. Creo que hasta que no haya churumbeles merodeando a mi alrededor seguiré con esta mente marchita en estas fechas. La ingenuidad de un niño será la mía tambien, pero hasta entonces, permitanme que transmita tanta frialdad. Me transformo en un ser extraño estas fechas porque ante la calentura de las almas me reconvierto en un ser aislante, donde me gusta estar solo.
Lo bueno tambien es que al no trabajar puedo observar con total objetividad mi alrededor. De todas maneras que todo el mundo disfrute como mejor pueda y quiera estas fechas que siguen siendo entrañables para la mayoria de las gentes.
Canción para hoy: «…Y al final», Enrique Bunbury

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.