No resulta sencillo escribir en momentos así; desganado. Durante la ultima semana tenia la intención de escribir sobre la perdida de un amigo que se ha marchado de tu lado en vida por diferentes circunstancias pero nunca quisera escribir que se ha marchado otra amiga para no regresar. La muerte es el adorno al regalo de nuestra vida, pero ojalá que ese adorno hubiera tardado en llegar. No hay casi distancia entre la vida y la muerte, no la hay. Es un dia muy triste, mucho, demasiado. Nos queda su cariño, su atención para conmigo, su dulzura en su casa. He dicho en numerosas ocasiones en los ultimos años que esta Cristina no es la que yo conocí. Ahora era una mujer intensamente agradable, cariñosa, alegre, entregrada a su familia, acogedora. Cariño, mucho cariño la tenia yo porque siempre recordaré cuando a cuarenta y ocho horas de partir hacia el sueño de Honduras, enfermé; Despues de su jornada de trabajo llegó a mi casa con su maletín, me miró, me mimó y me recetó lo adecuado para curarme. Estuvo pendiente siempre de mi. Al volver de Honduras, ella y Fran estaban en mi casa para la cena de bienvenida. Tenian que estar allí. Y ahora Cris estará no se donde pero cerca de Fran y Jimena. Cerca, muy cerca.
Canción para hoy: «La Decadencia», Héroes del Silencio

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.