El mundo de los listos

Si hay algo en lo que todos somos unos entendidos, eso es el fútbol. Cada uno de nosotros somos los que más sabemos pero sobre todo tenemos que saber más que nuestro amigo o el del al lado.

Siempre creamos opinión antes de ocurra el evento, el gran partido. Y siempre modelamos nuestro comentario final en función de los sucedido.

Ayer jugó, y ganó el Real Madrid. Algunos antes del partido lo prevenían. Otros en sentido contrario soñaban con ver a el huracán ofensivo parisino.

Pero el fútbol es urgencia. Mañana ya es tarde. Y el pasado no importa nada. Resulta increíble que los panfletos deportivos cuestionen el cargo de un tipo que en poco más de dos años ha hecho campeón a ventitantos cabrones que con otros directores técnicos no daban una a derechas. Un tipo que ha hecho historia haciendo a su club el único que ha ganado el máximo cetro europeo de clubes dos años consecutivos con el nuevo formato de la Liga de Campeones. Para ser un genio no hace falta inventar algo.

La cuestión  es que en noventa minutos ha sido una vorágine de situaciones que ha hecho posible cambiar el resultado de nuestra opinión. Porque esto es fútbol. Idas y venidas, ocasiones, emoción, faltas, tensión, goles…. sobre todo los goles. Y ya ven, de la victoria gabacha se pasó en unos pocos instantes a la victoria blanca. Apenas, unos tic tac de reloj. Un impás de desesperación para los vencidos, un volcán de emoción para los vencedores.

Y entre el balón o no, seguimos siendo los que mas sabemos. Cortamos cabezas, ponemos y quitamos jugadores, pitamos faltas. Da igual que los que entienden estén el verde porque nosotros somos los más listos.