"Quien quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo" - Socrates -

La Tregua

Este santuario tiene el mismo olor desde hace tiempo, las corrientes no purifican el hedor a podrido, a mustio, a pertubado y agitado, a caduco. Busqué una vela que impregnara un nuevo perfume a las cuatro paredes y el tendero me engañó, igual que se puede engañar a un niño pequeño cuando va a comprar un globo. Ese ya lo ha pinchado. Las hojas de los libros sustentan, sin embargo, el aire fresco entre el polvo, entre lo inamovible, entre lo hastiado. Es realmente fustrante no hablar con la mujer que más he amado, la única que pervive a la batalla, en su quehacer diario, en su visita a las trincheras. Hay un perfume fresco, alegre, divertido y locuaz dentro de un libro, de esa aventura increible. Asentado en una mesilla, seguro en sus cuatro patas, distante a veces aún a pena de estar a unos centimetros de mi mano. Puede que esta noche si, puede que mañana al despertar no.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

No hay que quedarse indiferente ante todo lo que nos sucede y por eso siempre hay que posicionarse

Todos los artículos escritos por @elambulante. Diseño y Realización hecho por @elambulante

Creado bajo la plantilla Generate Press y el plugin Elementor