Será que este país languidece mientras se resigna o será que este país necesita alguien que le de una patada en el culo para espabilar.
Eso es lo que han hecho en las últimas fechas los vecinos del barrio de Gamonal en la capital burgalesa. Porque han sido ellos los que han dicho a España ¡estamos hasta los huevos!.
Han alzado la voz, han movilizado a sus vecinos, han congeniado con buena parte de la ciudadania española y las personas de toda clase y condición que habitan ese barrio y otros también en Burgos, nos han dicho que ya basta de chorizos, prevendas, tejes y manejes de caciques ocultándose entre cargos políticos de toda índole. El coto de caza de Mendez Pozo se ha revelado pacíficamente, por mucho que medios conservadores digan lo contrario, contra el amo y señor de la capital burgalesa desde hace más de treinta años.
Los vecinos de Gamonal se han negado a pagar casi veinte mil euros por una plaza de parking subterránea con la excusa de hacer un bulevar que resulta un tanto inútil.
Me llegan testimonios de oriundos del lugar comentando el hartazgo que viven esos castellanos en todo lo que hace uno de los “poderosos” de la comunidad, Mendez Pozo, copropietario de la televisión de Castilla y León además de poseer en solitario otros medios de prensa escrita. Se les han hinchado las pelotas a los burgaleses de que tanta decadencia social y económica en el barrio tenga como solución una obra que enriquecerá a unos pocos y no paliará ninguna de las necesidades sociales que tiene el barrio.
Quien haya acudido a las concentraciones de ese barrio habrá podido comprobar directamente que tipo de gente ha acudido. Me juego un órdago a que la inmensa y abrumadora mayoría no tenía ninguna connotación política. Simplemente reivindicación social. Claro que esto los medios conservadores no lo presentan así. Históricamente en concentraciones masificadas se han refugiado elementos incendiarios que utilizan la violencia como diversión. Esto ha pasado siempre: eventos deportivos, concentraciones sociales, manifestaciones, etc. Supongo que en Burgos no será una excepción. Pero ellos no representan lo que verdaderamente nos han querido decir los vecinos de Gamonal. Estamos hasta las pelotas. Nosotros hundiéndonos y vosotros comiendo del pobre. Hasta aquí hemos llegado. Bravo Gamonal!!