Euskadi y Navarra nos hacen desiguales

Congreso de los Diputados

Siguen aún colgando de miles de balcones repartidos por todo el país, numerosas banderas españolas, ondeadas para defender la unidad del Estado y así mostrar la oposición total  y beligerante  ante la ruptura unilateral promovida por los partidos independentistas catalanes. Sin tener la certeza plena de que este fuego se ha apagado, quien sabe si todavía están por apagar las ascuas que suelen perdurar en el tiempo, se enciende otro mucho más grave y este si que atenta frontalmente contra los intereses de nuestra querida España en virtud del espinoso desequilibrio que se produce en las cuentas de nuestro Estado.

La aprobación del llamado “cupo vasco” es una autentica tomadura de pelo para todos los ciudadanos que no residimos en Euskadi. Además de por el inmenso agravio al que nos someten a nivel económico supone un insulto por parte de los políticos del PNV y del PP así como del resto de fuerzas políticas que han votado a favor o se han abstenido. Solo Ciudadanos y Compromis se han manifestado en contra.
Y no será el arriba firmante el que tenga unas palabras de loa hacia la formación naranja pero en esta cuestión defiende con acierto una cuestión esencial para la convivencia: la igualdad.

Eso de que somos todos iguales no se lo cree nadie.

No tengo reparos, no obstante, en criticar a los responsables castellanos que a partir de la muerte del dictador no fueron lo suficientemente hábiles para dotar a nuestra Comunidad de un régimen que si consiguieron otras comunidades (Navarra, por ejemplo) o que no fueran capaz de aprobar un Estatuto hasta 1983, casi cuatro años después de los primeros.

Si los navarros fueron muy listos y nosotros muy tontos, si unos accedieron por la vía rápida a la concepción autonómica y nosotros lentos como el tren que circula por nuestras vías, es una inútil perdida de tiempo lamentarnos por haber actuado así pero debería ser una exigencia hacia nuestros políticos la reparación de todos estos dislates.

PNV, los amos del cotarro político.

Pero nos da igual, siguen saliendo los mismos. Y siguen saliendo los mismos por pura ignorancia.

No obstante, el cabreo que alimenta estas lineas es el juego político al que nos vemos involucrados los españoles. El chantaje se disfraza de acuerdo y el oportunismo en hipocresía. En apenas unas cuantas horas ha quedado ya suscrito un acuerdo por el que España acentua la desigualdad entre sus territorios.

Los culpables de este inmisericorde engaño son especialmente los políticos del PP y del PNV. Los miserables ministros del partido gaviota silencian con vergüenza la factura que el gobierno vasco abonará a todos los españoles por los servicios prestados. Esto no es más que una palmadita para aprobar unos Presupuestos Generales del Estado que necesitan el apoyo del grupo abertzale además del de Ciudadanos. Se les llenaba la boca a los interesados del PNV en las campañas electorales pasadas en abruptos descalificativos contra el PP. Da igual, si es cosa de dinero, rápido se olvida todo. Y a los demás, que les den.

El orgullo herido

Orgullosos y patriotas se presentan hoy muchos españoles envueltos en la bandera rojigualda ante el mal llamado popularmente “día de la hispanidad” que digo yo que podríamos renombrarlo y hacer más habitual el uso de Fiesta Nacional, como oficialmente se denomina, sin tener que significarnos hacia el arte de la tauromaquia y mostrar de forma unánime una fecha que de verdad supusiera un tributo hacia una evento de magnitud inabarcable para nuestro país dentro de una era moderna que no nos retrotraiga al siglo XV.

Es indudable que hay que tener un día especial para un país. Un día que signifique hermanamiento y fraternidad entre todos los componentes del país o estado. Un día que nos llene de orgullo recordar algo que nos haya traído hasta aquí o que permita una celebración sin ambages ni ridículos homenajes.

Ni siquiera existe unanimidad entre historiadores del nacimiento de España como estado. Es incierto afirmar que el 12 de Octubre de 1492 Cristobal Colon descubrió unas nuevas tierras para España. Con lo cual si como defienden muchos expertos España no existía como tal en esa fecha quizás resulta un tanto ridículo celebrar una efeméride que no nos corresponde. Puede que este supuesto moleste a algunas personas pero no parece estar muy lejos de lo cierto.

No es tampoco incierto afirmar que a pesar de no existir aún España, los dos reinos existentes entonces en lo que hoy conocemos como nuestro país tuvieron una  importancia capital en el descubrimiento aún exponiendo que existen teorías que la Corona de Castilla era más dominadora e influyente en tal evento aunque fue el dinero aragonés el que hizo aportar a los reyes su parte del trato que quedó reflejado en las Capitulaciones de Santa Fe.

¿No deberia ser quizás este día más indicado para la celebración en la Comunidad de Castilla y Leòn?

¿No existe otra fecha para la celebración del día del orgullo español? Me temo que aunque con dificultades seguro que tendríamos otros días en el calendario para celebrar una efeméride que quede encajada sin fisuras dentro del marco de convivencia de España. Al fin y al cabo, es, también incuestionable, que el descubrimiento de América tuvo y tiene aspectos positivos y negativos para España y para el mundo entero pero que queda un tanto alejada de la realidad actual.

En América varios países son los que celebran su fiesta nacional el día que consiguieron la independencia de la corona española. Algo normal creo yo. Pero nosotros celebrar hoy una conquista que para el presente no nos permite haber conseguido ningún avance dentro del marco de convivencia, me parece algo que se acerca a lo altivo y soberbio porque más allá de la brutal incidencia en el intercambio de materias primas, en lo político y humano hoy no nos llena de orgullo y satisfacción aquel hito.

 

La incultura del cine español

La fiesta del cine español o la batalla de los del cine, según queramos verlo, se celebró anoche en Madrid premiando a los mejores cineastas de la industria española.
“Vivir es fácil con los ojos cerrados” de David Trueba y “Las brujas de zugarramurdi” de Alex de la Iglesia fueron las más premiadas en la gala que presentó de forma tediosa y aburrida Manel Fuentes. Por momentos, tuve que pellizcarme para despertar de una pesadilla y es que el amanerado showman rozó lo patético con chistes previsibles y una escasa imaginación.
Los premiados ya los habrán descubierto ustedes. Verdaderamente sorprendente fue el acaparamiento de estatuillas por parte de la obra de Trueba. Agradable y sentida resulta su película. Pero algo excesivo me parece que no haya habido un reparto más efectivo de los premios ya que esta edición a mi entender no presentaba una candidata previsiblemente arrolladora.
En esto, me sorprende que “La gran familia española” no haya obtenido ninguno de los premios gordos. Daniel Sánchez Arevalo presentó un film emocionante y por momentos divertido gestionando muy bien a los diversos actores que acaparan el protagonismo en el mismo. Creo que mereció alguno de estos premios.
No obstante, aconsejo y recomiendo que vayan a verla si se vuelven a reestrenar en las salas de cine.
Pero lo verdaderamente importante para mi es que hemos asistido de nuevo a la batalla inútil del descrédito al cine español.
El ciudadano es libre para elegir qué hacer. Pero no consiento las actitudes que se basan en ataques feroces, oprobios, ignominias e insultos por el hecho de una idea política o condición religiosa, afiliación emocional o empatia personal.
He visto y oído críticas al cine español con descrédito vilipendioso y enjuiciando un todo conociendo un nada.
No pongo en juicio permanente las actitudes personales de cada uno. Si el sr. Bardem decide tener un hijo en una clínica privada, si su bolsillo le permite pagar una planta entera de un hospital, si tributa en su país de residencia…Ciertamente que resulta insignificante para mi, mientras cumpla con su deber para con la ciudadania española. No presupongo como bodrio una película de Alfredo Landa por el hecho de que fuera votante del Partido Popular al igual que una película de Garci o de Almodovar por su condición de vaya usted a saber que.
Han criminalizado a todo el gremio, a todos los cineastas españoles y cuando digo a todos es a los que tienen y no tienen iniciativas reivindicativas. A los que se pronuncian o no sobre un ley promulgada por este o por otro gobierno.
El cine es mucho más que todo esto. El cine, por naturaleza, es crítico.
Una parte asentada en la derecha española no entiende o no quiere entender la importancia de una industria potente. Mientras en otros países se cuida y se mima cualquier tipo de actividad económica en este país nos dedicamos a envolverla en catarsis a condición de su ideario político.
La contradicción planea sobre nosotros. La bajada de impuestos es una receta de los neoliberales a lo largo de la historia. Los desprestigiadores oficiales como uno que escuché esta mañana en la Cope hablan de fin de subvenciones. Estos incultos e ignorantes no saben o no quieren saber que el rédito que un país cobra por impulsar una industria como el cine es de saldo positivo. Las subvenciones regresan a la caja del Estado en forma de impuestos, de transacciones…
En vez de criticar tanto por condición política me gustaría que maduramos la idea de ir al cine y si no te gusta la idea pues la de consumir cine de forma legal en la distintas plataformas de alquiler.
Pero para criticar al cine español, por favor, vean las películas.

Luis Aragones, mito del fútbol.

Un despertar tan amargo como el del sábado no lo quiero volver a tener.
El fallecimiento de Luis Aragonés me ha trastocado bastante. Me ha congelado el pensamiento durante muchos instantes y a su vez me ha demostrado la escasa generosidad de la sociedad española en cuanto a la repercusión de su importancia en la historia del fútbol español.
Empezaré a decir que de todo lo que he leído y escuchado estos días me quedo con la columna escrita por el mejor jugador de fútbol que yo he visto en vida, Xavi Hernandez, escrita en El País y con la frase pronunciada por Josep Guardiola “Cambió la mentalidad de un país, con apenas cambiar el de una generación”. Aseveraciones tan contundentes necesitan pocas o ninguna contestación, sencillamente por que está en lo cierto. También tiene cabida en este apartado de loas la que escribe Fernando Torres en su web
Hombre de cortos recorridos en los banquillos de equipos en cuanto a la durabilidad de su estancia, exceptuando su primer ciclo en su Atlético de Madrid, tuvo más repercusión mediatica por su afamado carácter cargado de énfasis motivador que por sus planteamientos o ideario futbolístico. Grosso modo fue un entrenador exitoso, con titulos en el equipo colchonero además de un ascenso y con brillantes resultados en el Real Mallorca, además de un subcampeonato con el Valencia. También consiguió una Copa con el Barça y fue recordado en el Sevilla y Oviedo gratamente.
Ciertamente que su vida y la de todo un país vira radicalmente cuando se hace cargo de la selección nacional después de la penosa Euro de 2004 con Iñaki Saez. Clasifica a España para el Mundial de Alemania y después de un primer sensacional partido contra Ucrania y una primera fase con pleno de victorias, se enfrenta a Francia en octavos de final alineando un equipo de ensueño y reclamado por todo el entorno futbolístico nacional. Alonso – Xavi – Cesc – Raul – Villa y Torres forman el equipo de medio campo para arriba. El once soñado por todos está en el campo. Resultado, eliminados.
Después del varapalo Luis alinea en tres ocasiones más al capitán madridista Raúl Gonzalez. Cae inesperadamente en Irlanda del Norte y “zapatones” da por concluida la etapa del jugador blanco en el equipo nacional. Un mes después ya no cuenta para Luis y comienza la era postraul. Clasifica a España para el torneo europeo de naciones con claros ejemplos de lo que quería para su equipo. Un gol antológico de Sergio Ramos después de marear al equipo danés durante casi dos minutos y un sinfín de toques y pases precisos entre los bajitos. Y como bien le decía al arquitecto de este juego, a Xavi, España ya sabía a lo que quería jugar. Asociar a los buenos, a los bajitos, a los del toque y movimiento. Los Xavi, Iniesta, Cesc, Silva, Cazorla, Villa encandilan al mundo futbolistico antes de llegar a tierras austriacas para la concentración del torneo internacional. España inicia el campeonato jugando muy bien ante Rusia, gana a Suecia en las postrimeriasdel partido y vence por inercia a Grecia.

Para el país y para el equipo llega el momento que cambió la historia, nuestra historia. Después de un partido dominado por el equipo español la suerte de los penaltis está del lado hispano y se clasifica, por fin, para una semifinales de un gran torneo venticuatro años después y sobre todo con la sensación de haber roto un gafe, haber traspasado el límite psicológico de un país que no creía nunca en él. En semifinales se reta ante la Rusia de Arshavin y desarrollo un juego primoroso en la segunda parte donde España anota tres goles que le conducen a la final.
Este partido ante los sovieticos es para el firmante uno de los mayores espectáculos jamás visto sobre un campo de fútbol. Un monumento orquestal a este juego llamado balompié.
Y después llegó la gloria…. un gol de su ahijado Torres catapulta a España a su primer gran título en color y con las bendiciones democráticas.
En un articulo hace pocas semana enuncié mi listado de entrenadores influyentes. Encabezado inamoviblemente por Juanma Lillo es secundado por Guardiola, Aragonés, Del Bosque y Bielsa.
No ando desencaminado al decir que la veneración por Aragonés ira in crescendo con el paso del tiempo por parte de los que no lo hacen.
Fue inteligente porque adaptó su forma de jugar a los equipos que tenía. Buscaba en el aspecto psicologico un elemento fundamental en el juego tanto a favor como en contra.
España le debe un monumento. España le debe las gracias. España le debe la gloria.

Gamonal resiste, Gamonal enciende la mecha

Será que este país languidece mientras se resigna o será que este país necesita alguien que le de una patada en el culo para espabilar.
Eso es lo que han hecho en las últimas fechas los vecinos del barrio de Gamonal en la capital burgalesa. Porque han sido ellos los que han dicho a España ¡estamos hasta los huevos!.
Han alzado la voz, han movilizado a sus vecinos, han congeniado con buena parte de la ciudadania española y las personas de toda clase y condición que habitan ese barrio y otros también en Burgos, nos han dicho que ya basta de chorizos, prevendas, tejes y manejes de caciques ocultándose entre cargos políticos de toda índole. El coto de caza de Mendez Pozo se ha revelado pacíficamente, por mucho que medios conservadores digan lo contrario, contra el amo y señor de la capital burgalesa desde hace más de treinta años.
Los vecinos de Gamonal se han negado a pagar casi veinte mil euros por una plaza de parking subterránea con la excusa de hacer un bulevar que resulta un tanto inútil.
Me llegan testimonios de oriundos del lugar comentando el hartazgo que viven esos castellanos en todo lo que hace uno de los “poderosos” de la comunidad, Mendez Pozo, copropietario de la televisión de Castilla y León además de poseer en solitario otros medios de prensa escrita. Se les han hinchado las pelotas a los burgaleses de que tanta decadencia social y económica en el barrio tenga como solución una obra que enriquecerá a unos pocos y no paliará ninguna de las necesidades sociales que tiene el barrio.
Quien haya acudido a las concentraciones de ese barrio habrá podido comprobar directamente que tipo de gente ha acudido. Me juego un órdago a que la inmensa y abrumadora mayoría no tenía ninguna connotación política. Simplemente reivindicación social. Claro que esto los medios conservadores no lo presentan así. Históricamente en concentraciones masificadas se han refugiado elementos incendiarios que utilizan la violencia como diversión. Esto ha pasado siempre: eventos deportivos, concentraciones sociales, manifestaciones, etc. Supongo que en Burgos no será una excepción. Pero ellos no representan lo que verdaderamente nos han querido decir los vecinos de Gamonal. Estamos hasta las pelotas. Nosotros hundiéndonos y vosotros comiendo del pobre. Hasta aquí hemos llegado. Bravo Gamonal!!

El cine español

Fue una gala muy activa por mi parte la 27 edición de los Goya, sobre todo en las redes sociales, con unos cuantos “pendejos” que criticaban el evento, ya fuera por el pronunciamiento político en la misma o por la supuesta para calidad de las películas españolas o por cualquier otra razón que buscara encender los ánimos de los defensores tanto de la gala o de las producciones.
Me gustó. Me gustó la parte reivindicativa del acto y me gustaron, como no podía ser de otra manera, las películas. De las grandes favoritas no puedo juzgar “Grupo 7”. Ardo en deseos de verla. Pero las otras grandes favoritas eran ,y son!, excepcionales creaciones cinematográficas.
Claro que eché de menos alguna candidatura de alguna película en concreto pero creo juzgar acertadamente que la edición de este año ha reunido a proyecciones de alta calidad. Podrán gustar más o menos pero tienen al menos lo que la mayoría del público desea, calidad.
Una lástima que “El artista y la modelo” quedara tan huérfano de preseas, un filme que me enterneció hasta límites inexplorados y despertó una visión minimalista del cine.
“Blancanieves” esquivó, de nuevo, la pereza, prejuicios y desalientos que podría despertar una película muda, en blanco y negro y española. Pero al igual que “The Artist” salí del cine entusiasmado. Me temo que la cinta española vivirá con la inevitable comparación de la producción francesa. Eso sí. La idea es anterior a la galardonada en los Oscars.
Y “Lo imposible” rascó también estatuillas. Buena película hecha en España con temática hollywudiense. Fantástica. De las tres, era la que menos cariño la tenía pero huelga decir que es un trabajo extremadamente bien hecho y además en España con técnicos y equipo hispano. Formidable.

Y el componente político. Me entusiasmaron los discursos de Candela Peña, la sensibilidad de la Verdú, la honestidad de José Sacristán, el coherente discurso de J. Bardem y los ingenios prefabricados de la presentadora de la Gala.
Me pareció muy atinado el discurso del Presidente de la Academia. Muy certero sin perder un gramo de reivindicación.
Me acordé en este noche de todos los españoles que no ven cine español por componente político. Me dan pena. Pero ellos son más pobres que yo. Mientras otros tantos como yo nos enriquecemos culturamente con las obras españolas, las haga quien las haga, sean las caras de quien sea.
Me parece indignante que alguien que no paga un sólo euro por una entrada de cine al año se apresure a criticar las películas españolas, sea en un sentido o en otro. Recuerdo que el verbo criticar no siempre tiene connotaciones negativas.
Ciertamente que a mi la mayoría de las películas españolas me gustan. No se si es mi predisposición, la cercanía de la historia, la intensidad de las voces amigas o que coño será que, como digo, una buena parte de ellas me gustan.
Pero por favor, un poco de de porfavor… si algo no lo conoces, no puedes juzgarlo.
Y en otra entrada podré hablar contra los que critican a los de la ceja. Les aconsejo escuche, de nuevo, el discurso del Presidente de la Academia.
Y yo mientras, a seguir soñando.

Nos han despedido

Esta es una historia de similar transcurrir e idéntico final que para unos cuantos millones de españoles, especialmente para los que perdieron su puesto de trabajo en los últimos cinco años.
La diferencia es que al provenir directamente del Gobierno, esta decisión, la de despedir, es una cuestión política e ideológica.
Trabajo en Senasa, en Salamanca, empresa pública dentro del ámbito aeronáutico. Mi jefe por tanto, en este último año es Mariano Rajoy.
Esto hace un trio de décadas era el lugar más importante de España en relación a la enseñanza de pilotos comerciales. Quien quería ser piloto en este país, sólo podía estudiar aquí. Fueron tiempos gloriosos para la ENA, Escuela Nacional de Aeronáutica. En 1991 se convierte en Senasa para liberalizar el sector y finalmente en el comienzo de siglo tiene que desprenderse por razones de competencia de su parcela educativa y la escuela de pilotos pasa a denominarse Adventia, ya con capital privado. Nos quedamos con el mantenimiento de aeronaves. Un pasado con enorme prestigio y un futuro sin clara perspectiva.
Hoy en día, ya no queda casi nada…..Pero quedamos personas, lo suficiente para luchar por esto.
La sede central en Madrid, despidió ya el año pasado a varios compañeros. Aquí lo vivimos de forma distante. Somos una pequeña familia en este maravilloso lugar para trabajar que es Matacán. Allí todo es más impersonal, más distante, más centralizado. Ciertamente que lo sentimos de manera bien distinta pero parecía formar parte de la prestidigitación de los gestores, alguno de ellos, cargos eminentemente políticos.
Miercoles; se recibe una comunicación que al día siguiente vendrá una comisión de Madrid para reformar los recurso humanos de Salamanca. Un eufemismo para decir algo importante… pero no se sabe el qué. Eso sí, a repartir caramelos no vendrían. Ni a darte las gracias por hasta 34 años de servicio en esta casa, en esta empresa, en la ENA… en Senasa.
Se pueden imaginar el día que se pasó. Ni un partido de fútbol pudo enviar al olvido nuestro siguiente día. El viaje a la incertidumbre no tenía billete de vuelta. La angustia entre algunos compañeros, PERSONAS, era catatónica. El futuro de tus hijos, de tus obligaciones económicas, de tu evolución como persona… bien digo… como PERSONAS. Cuarenta historias, cuarenta realidades, cuarenta necesidades… cada uno con las nuestras.
Nuestros hijos, nuestras mujeres, nuestras novias, nuestras madres….algo estaba en juego.
Yo tomé la determinación de al salir del trabajo ir al cine. Amo el cine aunque “Amor” fuera un pequeño suplicio de película y una decepción, otra más, de Haneke. Eso sí, dormí… dormí muy bien, señores. Pensé en la hermosura de Sandra, en la inocencia de Pilar, en el arrebato de Laura, en el deseo de Leonor, en la belleza de la vida….
Y después de una suave y relajante sesión de atletismo fui al curro. Como Dios manda. Como siempre hemos hecho. Y me contaron lo sucedido.
Reunieron a todos los compañeros del turno de mañana y sin aviso pero con palmadita en la espalda, literal lo de la palmadita, Fueron llamando uno a uno, sólo a los despedidos. Unas palabra bonitas, una carta de despido, unos cheques y un “no vuelva usted mañana”. Breve alocución para 34 años de servicio. Para una vida para la empresa.
Rabia, impotencia me inundaron. Alegría, claro que alegría egoísta por salvarme, pero me dolió como si fuera una puñalada en mi espalda. Lo sentí como mio que alguien que lleva en su despacho de Madrid apenas unos años fuera el ejecutor del destino de seis compañeros. Y todo porque al Gobierno no le salen los números. Todo porque en vez de invertir en futuro, recortamos el presente y aniquilamos la esperanza.
Draghi, Merkel, Rajoy, Pastor. Póngalos en el orden que deseen. Ellos son, ellos son los culpables. Ellos son los asesinos de nuestra sociedad. No es nuestra vida los que les importa, es su bolsillo… mejor dicho, los de sus amigos que luego se lo agradecen en sobres y no precisamente con felicitaciones de Navidad.
Y nuestros directivos…
No tengo miedo de señalar a nadie, eso se acabó. Si no caigo ahora lo haré en el siguiente despido. Pero la diferencia que es yo me iré con la cabeza bien alta y mis jefes tendrán que agachar la misma mientras yo pase a su lado.
Que nadie me diga lo que yo haría con nuestro políticos gobernantes. Los que gobiernan ahora, los que toman las decisiones. No soy de los del “y tu más”. Quien gobierna que aguante sus decisiones… pero advierto y advertimos, la revolución está muy cercana.
Me siento tan cercana a esos seis millones de revolucionarios combatientes!!!