Los elegidos

Después un año de campeonato liguero y europeo defendiendo cada uno a su equipo, llega el evento en el que todos los españoles nos ponemos de acuerdo, al menos una vez al mismo tiempo. Las ganas de que gane nuestro equipo, La Roja. Y aunque sería momento de hablar de mi prima que no la de riesgo o de lo dicho últimamente por referentes como Sampedro o Fuentes, o sobre la vergonzosa reforma de Rtve, hoy hablaremos de fútbol. Bueno más que de fútbol de mostrar mis gustos y preferencias por los veintitrés elegidos para reeditar la gloria conquistada en Austria hace cuatro años. Y aunque ya expliqué y fundamenté en el mes de marzo las razones por las que veo a España no ganando de nuevo el título europeo es momento de escoger a los elegidos.
Por no alargarme y extenderme y no aburrirles no voy a justificar mi elección pero si voy a explicar la presencia de Puyol y la ausencia de Villa. Vayamos por partes; Puyol. El cinco del Barça está lesionado y con toda seguridad no estará disponible para el primer partido de la fase previa y probablemente tampoco para el segundo. Pero en un torneo así está demostrado que el catalán es fundamental y que irá de menos a más y estará a tiempo de mostrar su garra, su empaque, su fortaleza y su jerarquía en al menos buena parte del torneo. Imprescindible. En cuanto a David Villa, siempre he afirmado que es el mejor nueve español. Fundamental en verticalidad, arañazos a las defensas contrarias y oportunismo, el Guaje tiene todos mis respetos. Pero su lesión es diferente a la de su compañero culé y llegaría al torneo sin minutos y sin chispa, ese ingrediente tan fundamental en este tipo de torneos cortos. Por lo tanto, no cuento con él, muy a mi pesar.
Después de analizar mis principios futbolísticos, estados de forma y oportunismos con la Roja, mi equipo es el siguiente:
Porteros: Iker – Valdés – Reina
Defensas: Puyol – Ramos – Piqué – J. Martinez – Juanfran – Jordi Alba – Arbeloa
Medios:  Xabi – Busquets – Isco – Xavi – Cazorla – Cesc – Iniesta
Delanteros: Silva – Navas – Torres – Adrían – Llorente – Mata

15-M: un mundo diferente

Estas lineas van dedicadas casi en exclusiva a los que no piensan lo mismo que yo. A todos mi familiares, amigos y demás conocidos, derechones o apolíticos, que se aburren en su ideario y que no tienen otra diversión que mofarse de una idea que cada vez está siendo más extendida entre los españoles. Es una fecha golosa para despotricar contra todo y contra todos, pero solamente voy a gritar contra unos que a los millones de gente que se manifiesta estos días los llaman antisistema. Pues amigo derechón, tú que lees con indiferencia estas lineas, si tú, tú eres una víctima del sistema que antes o después caerá igual que cayeron los Griegos, los Romanos, los Feudalismos y un sin fin de modelos socioeconómicos que tuvieron su inicio y su fin. Y ellos como nosotros no se quedaron aquí infinitamente y la humanidad, irremediablemente, continua.
Y yo, también soy antisistema.

Evidentemente no me gusta el prefijo “anti” pues denota unas actitudes demasiado virulentas contra lo que le sigue. Pero ciertamente si hay que calificar así a las personas que creemos que vivimos en una sociedad injusta, voraz, desequilibrada e insostenible pues sí, somos muchos antisistema. Pero además es que veo reflejada en los días actuales mis camisetas de hace quince años, mis carteles decorativos de mi habitación y mis cañas en bares premeditadamente poco sociables por no congeniar con lo establecido. Aquel pensamiento totalmente utópico lo vemos reflejado en las propuestas de Democracia real Ya y que son apoyadas por personajes de muy distinto índole política y social. Creo que estamos asistiendo a un trasvase de ideas, a una fuga de la comodidad establecida hacía una posición más creativa y comprometida con valores como justicia, igualdad, decencia, sostenibilidad, etc.
Desgraciadamente amigo derechón, poco te va a importar pero por lo menos tendremos que decirle a Rajoy que ya que no quiere dar ninguna explicación a sus ciudadanos, a los que le votaron y a los que no, a todos que nos ha engañado, que emplee una hora de su vida en escuchar al menos a un español, a un sólo español. Aquí le dejo el enlace para que no se queje de trabajo. Que se entere el mentiroso Mariano quien es este y de paso te invito a que lo conozcas tú: es José Luis Sampedro.

España para quien la quiera

Dicen estos días que somos un gran país; fuerte, consistente, maduro, creíble, fiable, sólido. He oído no sé si deseos o certezas que de esta crisis saldremos, más tarde que pronto pero que saldremos, además fortalecidos. Se habla de nuestra historia, de nuestro trabajo, de nuestra gente… España será eso pero yo no lo veo así y además me he preguntado varias veces si he nacido en este país por suerte o por desgracia. No tengo duda que España es un lugar maravilloso en todo y cada uno de los aspectos en los que las personas no tienen mucha incidencia; España es preciosa en sus parajes, diversa en sus ríos, en sus montañas, en sus llanuras, en sus valles. Es infinita en sus playas, en sus mares, sus rincones. Su riqueza gastronómica es envidiable y enriquecedora. Pero a España le falla su gente.

Somos el país donde todo vale y a costa de muy poco. Nos escondemos dentro del tópico patriótico. “El patriotismo es el último refugio de los cobardes” nos espetó el genio Kubrick en una de sus películas. Si, es cierto. Es sencillísimo escudarse en la comunidad para disimular los defectos propios. Si, señores, España es así donde los chorizos campan a sus anchas, donde usted o yo preferimos pagar un trabajito sin factura y ahorrarnos la contribución al Estado que abonar religiosa y legalmente lo que nos corresponde. Es un lugar donde si puedo cobrar una prestación y trabajar bajo cuerda, sacaré pecho el día que encima recorten en sanidad o educación. Es nuestro país el establo de mangantes de nuestro erario, del todo al servicio del yo. Si puedo mangar en vez de trabajar, ¿para qué me voy a cansar?. Es el redil de la pillería, para que voy a pagar una entrada de cine si puedo descargarme ilegalmente centenares de películas o discos de música. Somos puestos en duda constantemente y juzgamos a todos antes de conocerlos. En todos los niveles y a todos los niveles. Somos todos jefes, si podemos mandar mejor que haga nuestro trabajo el de abajo que hacerlo yo solidariamente. El país de los jefes siempre sospechosos.
Me encanta España, pero no me gustan los españoles. No confío en los compatriotas para salir de esta atolladero. No confío en los políticos. En estos, no.

La Roja y su derrota

Es probable, no, es mejor, es seguro que después de leer este artículo muchos de ustedes me critiquen ferozmente y me tilden de catástrofista, antiespañol, de listillo o prestidigitador y no les faltará razón, estoy cerciorado. Y es que yo soy uno de los cuarentaycinco millones de españoles que juega a seleccionador y seguro que según cada uno, nuestro equipo es el mejor.
Que más quisiera yo que nuestro equipo nacional de fútbol repitiera el título europeo! Entrar el la historia al enlazar tres títulos consecutivos! Pero como cronista de la realidad me gusta hacer una previsión para que no se me juzgue de ventajista. Aquí va mi argumento:


España es la mejor selección nacional. No hay duda. En cuanto a talento es la fusión más contundente de la calidad y la entrega que España nunca tuvo. En todas las posiciones sus jugadores están entre el escalafón de estrellas, además de contar con dos de los mejores jugadores españoles de toda su historia (Xavi y Puyol), tiene un buen entrenador y tiene hambre e ilusión. Pero en el deporte, llegar no es lo imposible pero mantenerse es casi inverosímil y este equipo lleva cuatro años gestionando exitos. Ahora es el rival a batir sin remisión y el resto de rivales varían sus estrategias contra nuestro equipo. España además ejerce una presión sobre el entorno futbolístico enorme y en ocasiones inhumano, especialmente sobre algunos jugadores y el entrenador.
Sobre el gran Vicente Del Bosque me gustaría apuntar su continua inteligencia en dejarse llevar por las novedades que introducen los entrenadores de los equipos españoles y en especial de Guardiola. Si al inicio de su mandato supo gestionar de maravilla el periodo de tránsito igualmente lo hizo con la idea futbolística. Siguió la senda del ingeniero de esta idea futbolística llamada España: que la tengan los bajitos. Posteriormente ubicó al siete de España en el costado izquierdo, imitando su posición el Barça. En partidos fue capaz de jugar con Silva de Messi y recientemente le hemos visto con defensa de tres. Es decir, sin copiar literalmente movimientos si que engrana al equipo en función de las novedades en el Futbol Club Barcelona. Todas ellas son fenomenales, a excepción de arrojar a Villa a la banda. No me gusta lo que hace Guardiola y por ende, no me gusta lo que sucede en España. Pero a Del Bosque le doy un sobresaliente como seleccionador, y eso que otro factor por el que la selección no va a ganar es la pésima concentración que va a hacer. Un factor capital para la buena armonía pero con la chapuza de la final de Copa, España no va a preparar el torneo en las mejores condiciones.
Dicho esto, cada uno tenemos un equipo. Yo tengo decidido 22 de los 23 jugadores que a mi criterio deberían acudir al torneo y casi son los mismos que los que quedaron campeones en Sudáfrica. Con matices.
Mi equipo nacional sería el siguiente:
Porteros: Iker, Valdés y Reina
Defensas: Arbeloa, Ramos, Piqué, Puyol, Albiol y J. Alba
Medios defensivos: Sergio, J.Martinez (esta es la duda más brutal que tengo)
Medios ofensivos: Xavi, Cazorla, Xabi, Thiago (otra duda confesable)
Medios puntas: Silva, Mata, Navas, Iniesta, Cesc
Delanteros: Villa, Llorente y Torres (sin duda ninguna)
Me queda el jugador 23 que bien podría ser un defensa o un medio ofensivo que permitiera mover el puzzle con J. Martinez de central.
Y mi alineación tipo no tiene dudas ninguna y es la siguiente:
Iker; Ramos – Piqué – Puyol – J.Alba; Sergio – Xabi – Xavi; Iniesta – Silva – Villa

El salvoconducto polaco

Lo a continuación narrado podría un buen guionista aliñar una buena historia y hacer un intrigante guión de cine, una buena película española; pero en realidad todo ocurrió un veinte de mayo de dos mil once…
Me había ido con un amigo de viaje vacacional por la bella Polonia, eso es innegable, no es bella es bellísima… Después de aterrizar en Varsovia y visitar Cracovia, Osviceim (Auswitch), Wroclaw, Poznan regresé a Varsovia para al día siguiente embarcar vuelta a casa. Pero en el último trayecto no se que sucedió. No se si perdí o me robaron la cartera, verdaderamente no se lo que aconteció pero en el amanecer del día veinte de mayo me vi desprotegido pues no tenía mi cartera con el d.n.i., con la visa, la tarjeta sanitaria, etc. Pero hubo una pizca de suerte que posteriormente se convertiría en primordial, tenía mi carné de conducir de los antiguos (ojo con el detalle) que serviría como pasarela para poder salir de la preciosa Polonia.

Sin inmutarme casi y al darme cuenta de tal desgraciado accidente a eso de las nueve o diez de la mañana me fui a darme un último paseo por Varsovia. Si. Yo estaba seguro que con el carné de conducir no tendría ningún problema para pasar los controles del aeropuerto. Pasaban las horas y mi preocupación era nula , como casi siempre que me ha pasado algo similar, suelo estar bastante tranquilo y parsimonioso en situaciones donde la multitud puede perder los nervios o alterarse por algo alegre. Después de mis últimas compras en la capital polaca efectuadas con dinero prestado regrese al hostel donde me hospedaba y aún no recuerdo ni como ni porqué salió una conversación con la amable chica que estaba en la recepción. Con mi ridículo inglés hablado a voces, mis limitados conocimientos de la lengua de Shakespeare pude llegar a comprender que lo mejor era hablar con la Embajada Española para asegurarme. Ya eran casi las seis de la tarde. La dispuesta recepcionista llamó a la Embajada y después de contar, en polaco, mi historia me pasó el auricular para hablar personalmente con una señora que en un perfecto español me dijo que sería imposible salir sólo con mi licencia automovilística y que a la mayor brevedad posible y con máxima urgencia tendría que presentarme en la Embajada, la cual, cerraba a las seis de la tarde. Y además debería hacerlo con dos fotografías tipo carné. Aquí se me hizo un poco de noche. Le dije que como demonios con todas las pequeñas tiendas cerradas o a punto de hacerlo me podría hacer yo dos fotos y lo más complicado de todo, llegar hasta la Embajada en una ciudad totalmente desconocida. La administrativa dijo que me bajara echando leches y que ya veríamos. En esto le explicó en buen polaco, huelga la razón, como llegar, que lineas de buses tenía que coger, adonde parar, dirección concreta. Salí despavorido hacia la parada de bus que conocía del entorno del hostel. Suerte tuve que era linea directa. Paré donde mi indicó la señora después de adivinar casi indescifrables carteles y llegué a una zona parecida a la de embajadas de Madrid. No había buena indicación, nula señalización de calles y el tic tac del reloj golpeaba mi pensamiento. Ya eran las seis y media…. Empecé a andar en dirección equivocada y harto pregunté a un chico que por allí estaba. Y la servidumbre polaca salió a relucir. Aquel chico anduvo conmigo el más de kilómetro que me había alejado desde la parada de bus hasta la misma puerta de la Embajada. En mi tormentoso inglés le di las gracias y le pedí que me esperara que le invitaba a una cerveza como agradecimiento a lo que después de pensárselo accedió.
Dentro de la Embajada me sorprendió lo sencillo y llano que resultaba aquel lugar. Una oficina como otra cualquiera, ninguna cosa protocolaria. Pero lo que me alegró saber es que me había estado esperando, de hecho me recibió en el jardín y en un español casi charro, me preguntó: Eres Juan? Aliviado contesté afirmativamente y me explicó que en condiciones normales la Embajada cierra a las seis y que el cónsul se había ido a recoger a los hijos al cole pero que vendría a la oficina para firmar el documento. Y aquí la casualidad se volvió primordial pues la única foto que yo tenía era la del carné de conducir, que pudimos despegar de su cartón y aunque fuera de manera no correcta pues tenía un sello en una esquina hacer una fotocopia y pegarla en el salvoconducto. Después de rellenar un largo cuestionario de las razones que me llevaban allí llegó el cónsul al que por supuesto le pedí disculpas por hacerle volver en horas de asueto y con una diplomacia a rango con su cargo me espetó que el está para solucionar problemas a los compatriotas y que eso era un problema y gordo. Me hizo ver que era mucho más grave de lo que yo transmitía. Después tuvimos una afectuosa conversación mientras la administrativo realizaba el documento. Cuando me mostró que era un salvoconducto mi ignorancia me llevó a preguntarle que si aún existían, que eso sólo era para huir de la guerra, como lo había visto yo en las películas… Pero la realidad es que la única manera de acreditar mi identidad ante las autoridades polacas iba a ser ese salvoconducto. Firmé el papel, le di un besito y después de mostrar mi sincero agradecimiento por la gestión realizada salí en busca de aquel chaval que me había guiado hasta la Embajada. El chico, pobre chico! estuvo esperando un rato pero yo tardé casi una hora en aquella gestión y cuando salí se había marchado. Pero mi emoción fue infinita y mi orgullo patrio salió a relucir cuando vi que en la puerta de la Embajada había unos cuarenta jóvenes, en su mayoría estudiantes, manifestándose en relación al movimiento 15-M. Allí me quedé un ratito con alguna pancarta, integrándome en las reivindicaciones y charlando como había sido la red un elemento fundamental en la conexión de aquellos españoles. Aliviado, feliz y orgulloso me marché al hostel a tomarme unas últimas cervezas polacas. El resto ya lo saben

El coma de pronóstico reservado del PSOE

Hoy juega el Mirandés la semifinal de la Copa del Rey. Ante los leones estoy seguro que la Virgen del Espino les protegerá. Aupa Mirandés!!
Y también rojo, como la camiseta del equipo castellano, será el congreso de los socialistas el próximo fin de semana. Bueno rojo tirando a rosita o azulito porque los dos candidatos han sido miembros de un gobierno que no sé que color tuvo, pero los últimos tres años desde luego que rojo no fue. Y tras una serie de engaños a los que compartían su presunta ideología, decepcionar a los que los votaron y tras un último nefasto año de gobierno, perdieron las elecciones generales de forma abrumadora y por méritos propios. Cayeron ante la maquinaria pepera, que por cierto, hoy en el programa  “En días como hoy” de la radio pública al señor Pons se le ha escapado un par de veces “(…) esta campaña que ha durado cuatro años”(sic). Con lo cual nos daremos y se darán cuenta del sentido de Estado que tiene el Partido Popular que seguro que ahora en las próximas medidas de recortes el indecente sr. Rajoy tendrá la desverguenza de pedirnos a todos los españoles que lo tengamos. Me estoy yendo.

Vuelvo. Decía que los rojos tienen el congreso. Bueno, los rositas. No, que UPyD son otros. Bueno pues unos que dicen ser rojos y son ……..;
Rubalcaba vs. Chacón. Ninguno merece ser lider de los progresistas. Ninguno alzó la voz de forma pública ante la ciudadania para censurar las medidas de mayo de 2010. El preludio de los sonetos de los recortes fue una rima asonante con muchas más letras de la debidas. Resulta también que ahora que están en la oposición se plantean ingeniar medidas totalmente contrarias a las que ejecutaron gobernando. Digo yo que por muy acertadas que sean las mismas llegan un poquito tarde o al menos a destiempo.
Pero independientemente de todo esto, el PSOE firma su estado deprimente ante la falta de una cara nueva que refresque el progresismo español, un regenerador de la escena politica de izquierdas. Zapatero resultó ser un huracán de optimismo para la defraudada izquierda española de antaño. Evidentemente, ni Chacón ni especialmente Rubalcaba pueden personificar aquella imagen. El PSOE se equivocó convocando un congreso tan pronto, tan precipitado sin dar lugar a un verdadero debate interno y que se construyera un verdadero proyecto socialista.

La desastrosa España…. de Del Bosque

Puede parecer una locura o una impertinencia hablar del juego de la selección española de fútbol dirigida por mi paisano Vicente del Bosque pero no resulta insidioso opinar con la mayor humildad posible y sin acritud. ¿Como censurar el estilo de juego de la campeona de Europa o del mundo? Cierto es, que en las últimas citas tanto oficiales como amistosas, denoto un cierto copieteo o similitud táctica a la variante introducida estos últimos años por Guardiola que no es otra que prescindir del delantero tradicional para que ocupe su lugar un jugador de características totalmente diferentes.
Dicho esto, hay cosas que no cambien y que creo que no cambiaran que son la portería, la linea de cuatro defensiva y el mediocampista defensivo. No es un adjetivo que me guste mucho pero será más fácil la identificación de Busquets o Xabi Alonso. El problema empieza ahí, en adelante. Primeramente estoy totalmente en contra de la posición de Villa en la selección, tirado a la parte izquierda al igual que hace en el Barça. No me gusta. No le encuentro más que inconvenientes y que le ofrece al equipo mucho menos de lo que le da en la delantera. Además de eso el mayor problema lo identifico en la conducción del balón y la ocupación del espacio. Ahora veo a Busquets conduciendo mucho más el balón pegado al pie, muchas veces queriendo regatear a algún adversario y se produce esto por la menor movilidad que ahora encuentro en Xavi, Xabi o Iniesta. Al prescindir del nueve, ese jugador “x” baja tambien a recibir la pelota con lo cual nos juntamos que en venticinco metros cuadrados tenemos a cuatro jugadores de la roja sin espacios , de espaldas a portería y sin movilidad, con lo cual nuestro cinco se ve obligado a percutir a base de paredes dejando libre su zona ávida de ser contraatacada por el rival. Además ,sumamos la cada vez menor actividad de nuestros laterales y vemos en la obligación de jugar en espacios tan, tan reducidamente pequeños y estáticos que el juego se vuelve espeso, cabezón, terco y previsible. Ya no veo en la selección el movimiento del jugador sin balón, la ocupación del espacio generado por el movimiento anterior de un compañero, la fluidez de la circulación de balón pues no hay movimiento de la defensa contraria con lo cual el apelotonamiento de los bajitos produce un efecto contrario al deseado.
Me da rabia, rabia porque España ha jugado de la otra manera, la manera que maravilló al mundo. La perdida del nueve para mi es negativa y dejo como testimonio que para mi opinión el Barça y España están jugando mucho peor que en anteriores temporadas. Quiere el amigo Del Bosque seguir la revolución táctica de Pep pero a veces Guardiola tambien se equivoca. Casualidades que ambos juegan mejor cuando fijan a alguien arriba que presione y no juegue tanto de espaldas. Amigo Del Bosque, entrenador Del Bosque… seguro que das con la tecla pero aprietala ya, por favor.