Ganemos en Salamanca

Estoy realmente frustrado por tener que aguantar desde hace tantos años gobierno en el ayuntamiento y en la comunidad del Partido Popular. Es verdaderamente un insulto a la inteligencia escuchar estos días de campaña al inoperante, improductivo, infructuoso, al inane, ineficaz, inefectivo e inútil Alfonso Fernández Mañueco hablar sobre la gestión de Salamanca y Castilla y León y utilizarla como aval para solicitar el voto a toda la ciudadanía.

Le voy a recordar a mi paisano lo catastrófica que ha sido su gestión política desde que a esto se dedica, ya que no sabe hacer otra cosa en su vida más que vivir de la política y haber trabajado, si se puede decir con esa palabra, en el despacho de abogados de papá.

Alfonso, Salamanca ha perdido desde que tu purulas por aquí 23.000 habitantes desde el año 1995, te acuerdas verdad cuando rondábamos los 167.000 habitantes cuando tu llegaste al ayuntamiento… ¡qué tiempos aquellos! Pero por si justificas que de ti no depende nada también has estado en la Junta y nos ha ido igual de mal. Desde 2008 Salamanca ha perdido 12.000 habitantes para quedarnos a día de hoy, según el último dato conocido, en apenas 144.000 habitantes. Supongo que tu como Presidente de la Diputación, Consejero todopoderoso de la Junta y Alcalde de Salamanca tienes algo que ver.

Claro que si, te has dedicado todo este tiempo a vivir de la farsa reivindicación  y de un chovinismo charro que te ha servido para incrementar tu cuenta corriente solapando cargos pero olvidando realmente a la tierra donde naciste y en donde te eligieron como servidor público. Una ciudad que ha perdido tejido industrial y donde no hace falta realizar un análisis detallado sobre la realidad económica para ver que hemos perdido poder. Poder a todos los niveles Alfonso, económico, social, productivo. A cualquier persona de otro país no le entra en la cabeza que teniendo la Universidad de Salamanca, la ciudad haya envejecido, haya perdido perdido población, haya perdido poder adquisitivo en sus pensiones y sobre todo haya ganado en soledad, en estepa laboral, en oportunidades y en decencia.

Risco es un tipo preparado a base del profundo conocimiento de la ciudad y sus necesidades, además, muchos disgustos personales le ha costado reivindicar los tratos de favor de Mañueco & Amigos

Porque es el momento de ganar definitivamente el ayuntamiento a esta panda de servidores del conservadurismo, servidores de la resignación, es ineludiblemente necesario un cambio en el ayuntamiento de Salamanca y ese cambio debe venir con un aire emprendedor y reivindicativo y ese cambio lo debe realizar la gente. Los políticos deben ser instrumentos de los ciudadanos para hacer una ciudad mejor. Y ese instrumento es Ganemos Salamanca, esa agrupación que tan bien a funcionado en la última legislatura de la mano de cuatro concejales.

Cambio de posiciones y esta vez es Gabriel Risco el que encabeza la lista por esta agrupación. Risco es el resultado de una maniobra perversa de Podemos y Equo y unos mal llamados independientes que quisieron dejar al margen a Izquierda Unida.

Sin duda, Gabriel Risco en un tipo preparado para ser alcalde de Salamanca. Su tenaz oposición a la gestión de Mañueco ,con la incuestionable colaboración dentro del grupo de los cuatro concejales, le ha dado un profundo conocimiento de los tejemanejes que se trae el PP en Salamanca con ciertos personajillos a los que favorece a la hora de no ejecutar sentencias judiciales y le ha traído al bueno de Risco unos disgustos personales fruto le de la honestidad reivindicativa.

Eso si, no me gusta nada la manera en la que ha conseguido ser cabeza de lista. Porque, junto con Virginia Carrera, son sin duda las dos personas más preparadas para impulsar y regenerar el ayuntamiento pero el modo, profundamente antidemocrático con el que Podemos echó por tierra una votación para elegir la forma presentar la lista que conformaría Ganemos Salamanca. Le Risco y Carreracuestiono muy profundamente ese abrazo a Podemos de forma poco transparente. Él sabe que en aquella votación , a pesar su discurso demagógico y lacrimógeno junto a De la Mora, la opción ganadora no se ha cumplido. Ahora bien, podría haber llegado igualmente a ser cabeza de lista. Una lástima que se refugiara en los inútiles intelectuales de Podemos en Salamanca. Si los que están aquí son la esperanza de la izquierda salmantina que Dios nos pille confesados.

Ganó las primarias y espero que gane las elecciones al ayuntamiento. Mi voto a Ganemos Salamanca es una reivindicación de participación ciudadana y de un tortazo a la apatía y a la servidumbre de partido nacional. Salamanca debe tener un alcalde que conozca la administración, conozca los barrios y conozca la problemática salmantina. Ganemos Salamanca aporta, a pesar de Podemos, esa energía y Risco un sentido común para llevar a la ciudad a otra dimensión en donde habite la esperanza, la ilusión por emprender, la industrialización de la cultura y la educación.

Risco es un tipo elocuente, cierto que a veces embelesa demasiado su discurso, pero fundamenta sus posiciones. Gabriel Risco debe ser el próximo alcalde de Salamanca y que nos haga olvidar estos largos años de ineptitud pepera.

Pedro, el renacido

Si alguien de los que leen estas lineas se retrotraen al 1 de octubre de 2016 y le dicen que apenas dos años y medio después Pedro Sánchez ganaría unas elecciones generales por una mayoría holgada probablemente les daría un jamacuco simplemente con pensar sobre esa improbable situación. Si los votantes socialistas se ubicaran en las misma situación que los lectores de este blog pensarían que un alud de locura e imaginación desmedida habría soterrado su mente y se había llevado por delante la poca cantidad de sentido común que le quedó a la familia  socialista después de empujar al precipicio al entonces secretario general Pedro Sánchez, hoy el renacido.

Ningún ciudadano español se creía en aquel momento y si no «que se muera fran» la posibilidad de que ese político defenestrado por su propia ejecutiva asaltara la Moncloa definitivamente, y más después de haberla habitado diez meses tras una moción de censura. Ahora es diferente. Ahora la victoria es clara, holgada y amplia. Una situación absolutamente inimaginable el 2 de octubre de 2016.

El renacido Pedro Sánchez será el presidente de todos los españoles durante cuatro años. Yo no me fío del Psoe. No me fío y no creo en ese partido porque siempre ha sido el partido rojo rojisimo en campaña electoral y naranja tirando a azul en el gobierno. Los últimos hechos así lo demuestran; no derogaron la reforma laboral del PP, no llevó a cabo el impuesto a la banca prometido, sigue con la privatización de Bankia después de todo lo que nos ha costado y en Europa han votado este año a favor de los planes de pensiones privados. Solo cito algunas de sus acciones en los últimos años.

Increible. El 2 de octubre de 2016 este tipo estaba en caída libre. Ahora es el renacido.

Sin duda alguna, es un buen ejercicio de encaje de bolillos democrático la próxima legislatura porque lejos de sumar solamente con Unidas Podemos va a tener que sacar leyes importantes negociando con muchas sensibilidades e intereses políticos. Ahora bien, la mierda de ley electoral nos lleva a que por ejemplo 52000 votos cántabros valgan mucho más que 325000 votos del PACMA que se queda fuera del congreso. Sánchez va a tener que lidiar con los que quiere aprobar leyes pero también soportar una dura e implacable oposición de Partido Popular y Ciudadanos. El partido del mentiroso Rivera va a ser un frontón en los próximos cuatro años. Pueden ajustarse bien sus tímpanos para escuchar los mismos calificativos cansinos durante lo que dure el ejercicio de gobierno socialista.

A Sánchez yo le haría un monumento. O quizás, que se yo, algo para reconocerle lo que ha hecho en este tiempo. Y no por la accióne gobierno, si no por la capacidad de regeneración.  No seré yo quien le adule como gurú político pero el hecho es que el político despeñado y empujado por su propia gente desde lo más alto del precipicio ha renacido con una ferocidad inimaginable e incuestionable y se postula como el referente europeo de la social democracia ante el avance de la extrema derecha en el conjunto del continente.

Esperemos que los españoles seamos beneficiarios de verdaderas políticas progresistas y nos aleje un poco más de la precariedad tanto social como económica.

 

Ser idiota no es para toda la vida

Estamos ante a una elección que hace pocos meses tenía unos componentes muy diferentes a los que hoy tenemos y es que el auge de Vox ha trastocado el corriente funcionamiento de la democracia. Y es esto, la democracia, la que va a recibir un duro varapalo por la gran repercusión que va a tener en forma de votos el partido ultraderechista, por calificarlo de alguna manera, Vox. El zarpazo que va a propiciar al Partido Popular va a ser histórico y además se han despertado demasiados votos que estaban dormitando en la desidia de otras formaciones o simplemente en la abstención de la derecha. Es lo que tienen las masas, que llaman a los individuos y los espectáculos de amalgama de gente en los mitines de estos elementos hacen que gente se refugie en una manada ante la incapacidad de pensar nada por si mismo. A mi Vox me lleva a recordar una frase mítica y recurrida a menudo por diferentes personas y que es válido en numerosas direcciones, «El patriotismo es el último refugio de un canalla». Quizás el votante desencantado de todo encuentra en la demagogia de Vox un estupendo disfraz a su voluntad presuntamente democrática.

Un idiota no lo tiene que ser toda la vida

Quiero creer, y repito, solo quiero creerlo que hay mucha gente que vota por ignorancia pero hay otros cuantos idiotas, yo diría que muchos que llegan a millones.  Demos la generosa oportunidad de que el idiota se redima de la idioted de votar a Vox. El idiota hace idioteces, Vox es una muy grande en la democracia española pero, claro, los que somos demócratas admitimos a todos los que piensan diferente. Ellos, no. Si pudieran aniquilarían a los rojos comunistas, a los progres y a todos los que están en el espacio político opuesto con esa ley que pretenden sacar de armas. Sin contenido político de calado, sin unas medidas minimamente realizables, sin un riguroso estudio de viabilidad de su programa Vox ha ejercido mediante una brillante demagogia una influencia brutal sobre millones de personas. Votar a Vox es llevar al país al guerracivilismo. Y lo peor no es que Vox logre un solo diputado, lo cual ya es un fracaso para la democracia española, es que hay partidos que no se oponen a pactar con ellos. Hay lineas verdes que jamás deberían transitarse.

Posdata: hay que conocer el significado de idiota antes de emitir cualquier valoración, les facilito el trabajo aquí

La que se avecina

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No se escapa que esperan muy malos tiempos. La que se nos viene encima es muy gorda. La que se avecina. Puedo seguir mencionando cualquier título breve para calificar los próximos años en nuestra bien querida España. Madre del amor hermoso. Juntado a las gaviotas corruptas, las naranjas podridas y los fascistas decimonónicos la van a liar en nuestro país bien gorda , en un futuro que sin duda alguno se parece más al de 1936 que al de 2036.

Y podemos buscar la justificación que quieran, la que deseen y desde deseen les valdrá para argumentar esta avalancha de concejales, procuradores, diputados, en fin, representantes del pueblo que proceden de lo más rancio del pensamiento político.

Se va a quedar corto Mariano Rajoy con todas las medidas que tomó mientras, por desgracia, fue Presidente del Gobierno. Pero corto, cortísimo. La reforma del sector financiero, el rescate, la reforma laboral, la ley educativa, la ley de seguridad ciudadana, ejecución del artículo 155 de la Constitución…. Pero lo que viene con esta calaña de retrógrados apunta a medidas que dañarán, aún más, el marco de convivencia, las relaciones personales entre diferentes cabezas pensantes y sobre todo la aceptación del conservadurismo como receta del infradesarrollo como país y como sociedad.

la que no espera no es nada comparable con lo que ya nos sucedió con Mariano. Estos son mucho peores.

Que si ley del aborto, que si ley de memoria histórica, que si ley educativa que si…. Que si.. Que para la derecha nunca vale nada, sólo y exclusivamente lo que ellos piensan. No ceden, no retroceden. Y claro así acabamos en 1936. Que más da que las urnas digan una cosa, a ellos sólo los vale lo suyo.

Ahora ponen de moda el mantra de que Pedro Sánchez es un presidente ilegítimo. Bien. Entonces señores fachorros, señores del PP, de Ciudadanos y de Vox el Congreso de los Diputados no sirve de nada, ¿para qué coños lo queremos? Solo les gusta cuando ellos tienen la mayoría. Por la misma razón que una mayoría de representantes que emanaron de la voluntad popular votaron por el cambio de Presidente de Gobierno de la nación, los andaluces han conseguido una mayoría representativa para elegir un nuevo Presidente de la Junta de Andalucía. ¿Hay algo de ilegal en los dos casos? Evidentemente no. Por lo tanto si alguno de los votantes de estos partidos dice ser demócrata pues dejen de usar posverdades cansinas y demagogas.

Una vez alcancen el poder bien por méritos propios (poco posible) o bien por desidia y negligencia del resto de partidos del arco ideológico parlamentario (muy probable) espera una catarsis, una tragedia hispánica de consecuencias inimaginables. Al tiempo

Hasta los cojones de ser de izquierdas

No se ustedes pero yo empiezo a estar cansado de ser de izquierdas, realmente cansado porque con esto de las nuevas tendencias políticas y ocupar no se que espectro del ideario o no se que coños dicen más o menos al respecto empiezo a cuestionarme que ser de izquierdas es realmente agotador. Es más, hoy me acuesto de izquierdas pero estoy pensado seriamente en levantarme mañana de derechas.

Si. En esa orilla todo es mucho más sencillo. No hay complicaciones. Siempre hay un tipo que lo que diga está bien y el resto de la manada le aplaude y le dora la píldora sin ningún pensamiento crítico. Para que vamos a complicarnos. No tengo que estrujar mi mente para plantear una idea. Los de derechas siempre piensan igual y si al día siguiente piensan lo contrario se dice que es por el bien de España y punto pelota. Sin discusiones. Todos siguen en rebaño y tan a gustito. No he tenido que tomarme ninguna cerveza para coincidir en una charla política, no tengo que tener ningún intelecto para ser un tipo puntero en ideología. Y además ahora ya no solo hay un partido de derechas. Está fenomenal esa variedad. Tienes a las gaviotas corruptas, a las naranjas podridas y la vox pública. Tengo un amplio abanico de posibilidades y sobre todo una pluralidad dentro de cada partido que me abruma, que no se a que palo atender. Y ademas todo lo hacen por el bien común. Y todos son unos tipos muy inteligentes. Privatizan todo lo que haya que privatizar para que ganen pasta unos cuantos amiguetes y cuando hay que poner dinero ya lo pone el Estado, vamos que los toman por idiotas a todos los ciudadanos entre ellos a los que les han votado.

Y es que, hay un punto que ya me están volviendo loco estos rojillos de micrófono. Que si ahora nos unimos como buenos camaradas pero hay unos ecologistas que no lo ven claro. Luego resulta que dentro de Izquierda Unida hay unos que eran muy rojos pero que se pasan a Podemos como si se cambiaran de camisa. Pero resulta que dentro de Izquierda Unida hay otros que quieren ser más listos que otros y se van por su cuenta. Pero es que los de Podemos no se ponen de acuerdo ni para repetir una formula exitosa en el pasado. Pero es que además la gente dice una cosa pero los de arriba dicen otra. Buf….me aturullo. No nos ponemos de acuerdo ni para elegir el color de las zapatillas, lo más elemental para caminar. Luego tienes que tener unas conversaciones de la leche para aclarar conceptos muy rojos pero que no los entiende ni Dios en su omnipotencia. Es la leche esto de intentar se fiel a tus ideas… total, ¿para qué?

Siendo de derechas es todo mucho más fácil. Y lo mejor de todo que siendo de derechas si no estás muy de acuerdo y te tocan la moral montamos un golpe de estado y punto. Que lo hacemos por Dios y por la patria, que más quieren? Para que vamos a dialogar si a hostias lo arreglamos antes.

Lo dicho, hoy brindo con unos cuantos camaradas pero mañana…. mañana será un nuevo día cara al sol.

La naranja podrida

A los que hemos nacido bajo el inigualable cobijo de la democracia siempre nos han educado en el respeto a las ideas de los demás y a los que antes o después nos ha interesado la política dentro del régimen de convivencia y decisión nos atrae saber que piensan unos y otros y lo que dicen los otros y unos. Resulta necesario construir un pensamiento, un criterio y un ideario para ser fiel y poder realizar tu camino de vida con unos principios definidos y luchar por lo que uno cree. Tener el poder de creer cambiar tu entorno con ideas. Y ese area cada vez es más grande y más y entonces afecta a un grupo de población.

La breve historia democrática de nuestro bendito país nos ha deparado un bipartidismo solo salpicado por los años de gobierno de la UCD. Desde 1982 había un escenario demasiado delimitado. El PSOE, el PP, el PC y después Izquierda Unida y toda una retahíla de partidos nacionalistas, regionalistas e independentistas favorecidos por la ley D’hont para elegir los representantes en el Congreso de los Diputados han habitado con cierta comodidad en la vida parlamentaria y política. Durante lustros la resignación habitaba en el pensamiento de las personas que ansiaban un cambio radical en las políticas de unos u otros. O gobernaban los socialistas o gobernaban los conservadores y en las regiones con fuerte presencia de partidos locales, el poder y mando estaba de su lado. Los 21 escaños de Izquierda Unida en 1996 resultaban unas cosquillas en la democracia bipartidista. Para nada valían los millones de votos de estos partidos porque la ley estaba también del lado de los partidos hegemónicos.

Afortunadamente, mediada la primera década del siglo XXI irrumpen desde los más bajo de la repercusión mediática Ciudadanos y UPyD que consiguen representación en los parlamentos regionales y nacionales. Tras el huracán del 11-M, nace Podemos. Parece que el circo va a tener más artistas. Ya son más protagonistas en el arco político con lo que ello conlleva.

Ciudadanos es uno de estos nuevos protagonistas en la vida política española y Albert Rivera el aglutinador del carisma del partido naranja. Durante muchos años se conocía «siutatans» (sic) como el partido de Rivera. No había ningún otro rostro que personalizara la idea de Ciudadanos. Ese joven y guapo apuesto hombre era la cara que la política no tenía. Un tipo que desde el principio destacó por una telegenia abrumadora, un discurso ágil, fresco, rápido y enlazado aunque fuera a costa de decir contradicciones que se pasaban continuamente por alto. Un juego de manos más rápido que el de cualquier boxeador y un léxico amplio y sencillo de entender y una elocuencia demagógica inmensa le proporcionaban muchas horas en los medios de comunicación nacionales. Resultaba paradójico su discurso plano en emoción porque ese nivel aún siendo continuo en entonación era tajante en afirmación.

No hay mayor populismo que llenar de posverdades el oído del ciudadano. Que pena que en este país hay un nulo sentido crítico de la política

Cuando ya el poder no se asentaba solo en los dos grandes partidos históricamente gobernantes Ciudadanos siguió un camino fácil. Apoyo donde me convenga, con quien convenga como convenga. Que más da que en algún momento nos declararamos socialdemocrátas si podemos fusionarnos o absorber a un partido que abraza principios de todo tipo.

Cuando en las elecciones regionales de 2015 el panorama quedó tan disperso en cuanto a voluntad popular el partido del amigo Albert no dudó bajo el falso e hipócrita argumento de la regeneración tomar decisiones y posiciones diferentes en función del territorio y de los cabecillas a los que tenía que apoyar. Que más da Madrid que Andalucia, La Rioja que Castilla y León, Salamanca que Santander.

Resulta preocupante, desde el punto de vista ideológico y de principios, el barco en que se ha convertido Ciudadanos. Nunca mejor dicho, a la deriva y según el oleaje golpea su casco dicen o hacen diferente. Todas esas virtudes que Rivera posee desde el inicio de su vida política son hoy un lastre para la dignidad política. Un populismo emborrachado de bandera rojigualda embadurna sus continuas contradicciones que regularmente expone en los medios de comunicación. Recién le llegué a oír decir que el rey representaba la soberanía popular. No podía creer que ninguno de los periodistas que estaban en esa tertulia le apercibiera de su error, no se si voluntario o inconsciente pero cometido dentro de esa verborrea sin sentido político y solo demagógico. Así mismo el ciudadano Rivera acusa constantemente a los políticos de un lado del arco parlamentario de populista sin caer en la cuenta que hoy día no hay mayor populismo que llenar de posverdades el oido del ciudadano. Que pena, eso si, que en este país hay un nulo sentido crítico de la política como ideario a seguir.

Mira que está mal votar al Partido Popular pero votar a Ciudadanos es sin duda la decisión más errónea que hay hoy. Un partido lleno de rebotados con carrera conservadora que están dentro de una organización que dicen ser progresistas liberales. En fin, un cúmulo de despropósitos. Un vacío ideológico y un postura antinómica, repleta de intereses y contradicción.

Un juego de trileros

Muchos que han pasado por la vida política dicen que vale ahí vale todo y todos hacen lo mismo. Ahí, es un lugar un tanto ambiguo y que puede parecer inexistente. Ninguna afirmación está más alejada de la realidad. Ahí es donde se deciden las pequeñas grandes cosas que influyen en nuestra vida. Esas decisiones que día a día colorean cada escena de nuestra existencia. Si me duele la cabeza que haya un centro de salud cerca de mi hogar, si tengo derecho a una ayuda que me facilite mi vida, si el colegio de los niños está a una distancia horrible, si tengo que pagar más o menos por un impuesto. La política nos hace felices o infelices porque son los actores que rigen la misma la que deciden por nosotros. Nosotros los ponemos y nosotros los quitamos. Así debería suceder.

Como en otras ocasiones, estamos ante unos días absolutamente cruciales para la política española porque estamos ante una votación que permitiría echar del gobierno a un partido corrupto. Sea cual fuere el partido del gobierno es una indecencia política que un partido que ha sido declarado culpable de soporte y sustento al gobierno de una nación. Es éticamente injustificable y moralmente perverso querer mantenerse en el poder como si nada hubiera sucedido y que lo más mezquino de la condición humana , la corrupción, no hubiera influido en perpetuar asientos de poder. Hay un amplio consenso , al menos en el arco parlamentario, en expulsar del gobierno a los corruptos. Eme punto Rajoy mintió en un lugar tan sagrado como un juzgado. No es baladí. Es uno de los pilares donde se asienta la convivencia de una sociedad.

Pero el necesario paso dado por el PSOE parece tener a un protagonista de los que aburre. Sea cual sea el momento político a lo largo de la historia democrática española ya están aquí los del PNV para tocar los cojones, hincharnos las pelotas y reírse de 46.549.045 españoles a los que tendremos que restar los vascos.

No hace falta retrotraerse lejanamente, simple y llanamente hace unas cuantas pocas semanas cuando dijeron por activa o pasiva que no apoyarían los presupuestos de Rajoy mientras el artículo 155 de la Constitución Española estuviera vigente. Donde dije a ahora digo b. Me da igual. Total, tengo lo que quiero que son unos cuantos millones del cupo vasco haciendo mucho más desigual este país. Y no sólo es en esta reciente decisión la que me exaspera. Toda la tradición democrática de los abertzale en la Carrera de San Jerónimo viene marcado por el eclecticismo y funambulismo con paracaídas. Su agenda política viene marcada por el acentuamiento de la desigualdad y el chantaje político en función de sus intereses de gobierno en Euskadi. Una bazofia política.

Y la culpa no la tienen ellos, si no quien se lo permite. El Estado español con la desastrosa ley electoral premia a minorias y perjudica a esta nación de naciones llamada España. Es una contradicción tener una camara de representantes provinciales y a su vez premiar a estos partidos pequeños con amplia representación en el Congreso de los Diputados. Tanto el PNV como los nacionalistas catalanes así como los canarios o navarros obtienen diputados con un número proporcionalmente mucho más pequeño que partidos de índole nacional.

Y es que nunca es mal momento para exigir un cambio en nuestra legislación porque algo que parece que nada tiene que ver con el comienzo de esta opinión se convierte en capital para tomar cualquier decisión política en las Cortes Generales.