Un juego de trileros

Muchos que han pasado por la vida política dicen que vale ahí vale todo y todos hacen lo mismo. Ahí, es un lugar un tanto ambiguo y que puede parecer inexistente. Ninguna afirmación está más alejada de la realidad. Ahí es donde se deciden las pequeñas grandes cosas que influyen en nuestra vida. Esas decisiones que día a día colorean cada escena de nuestra existencia. Si me duele la cabeza que haya un centro de salud cerca de mi hogar, si tengo derecho a una ayuda que me facilite mi vida, si el colegio de los niños está a una distancia horrible, si tengo que pagar más o menos por un impuesto. La política nos hace felices o infelices porque son los actores que rigen la misma la que deciden por nosotros. Nosotros los ponemos y nosotros los quitamos. Así debería suceder.

Como en otras ocasiones, estamos ante unos días absolutamente cruciales para la política española porque estamos ante una votación que permitiría echar del gobierno a un partido corrupto. Sea cual fuere el partido del gobierno es una indecencia política que un partido que ha sido declarado culpable de soporte y sustento al gobierno de una nación. Es éticamente injustificable y moralmente perverso querer mantenerse en el poder como si nada hubiera sucedido y que lo más mezquino de la condición humana , la corrupción, no hubiera influido en perpetuar asientos de poder. Hay un amplio consenso , al menos en el arco parlamentario, en expulsar del gobierno a los corruptos. Eme punto Rajoy mintió en un lugar tan sagrado como un juzgado. No es baladí. Es uno de los pilares donde se asienta la convivencia de una sociedad.

Pero el necesario paso dado por el PSOE parece tener a un protagonista de los que aburre. Sea cual sea el momento político a lo largo de la historia democrática española ya están aquí los del PNV para tocar los cojones, hincharnos las pelotas y reírse de 46.549.045 españoles a los que tendremos que restar los vascos.

No hace falta retrotraerse lejanamente, simple y llanamente hace unas cuantas pocas semanas cuando dijeron por activa o pasiva que no apoyarían los presupuestos de Rajoy mientras el artículo 155 de la Constitución Española estuviera vigente. Donde dije a ahora digo b. Me da igual. Total, tengo lo que quiero que son unos cuantos millones del cupo vasco haciendo mucho más desigual este país. Y no sólo es en esta reciente decisión la que me exaspera. Toda la tradición democrática de los abertzale en la Carrera de San Jerónimo viene marcado por el eclecticismo y funambulismo con paracaídas. Su agenda política viene marcada por el acentuamiento de la desigualdad y el chantaje político en función de sus intereses de gobierno en Euskadi. Una bazofia política.

Y la culpa no la tienen ellos, si no quien se lo permite. El Estado español con la desastrosa ley electoral premia a minorias y perjudica a esta nación de naciones llamada España. Es una contradicción tener una camara de representantes provinciales y a su vez premiar a estos partidos pequeños con amplia representación en el Congreso de los Diputados. Tanto el PNV como los nacionalistas catalanes así como los canarios o navarros obtienen diputados con un número proporcionalmente mucho más pequeño que partidos de índole nacional.

Y es que nunca es mal momento para exigir un cambio en nuestra legislación porque algo que parece que nada tiene que ver con el comienzo de esta opinión se convierte en capital para tomar cualquier decisión política en las Cortes Generales.

Un gobierno ilegítimo

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Puede que queramos hablar de asuntos menos aburridos, que empleemos el tiempo en tareas que nos resulten más atractivas pero lo que realmente sucede hoy es lo que tanto tiempo estábamos esperando a que alguien, los jueces, dictaran sentencia y acallaran rumores, suposiciones, indicios y todo tipo de sospechas. La condena al PP por la gürtel, añadido a todos los escándalos que durante los últimos años sacuden a gentes cercanas a las personas que forman el gobierno de hoy con responsabilidades de partido desde hace muchos años, es la herramienta que nos permite con contundencia afirmar a la sociedad que estamos ante un gobierno ilegítimo que ha acudido dopado a varias elecciones.

No debería Mariano Rajoy permanecer ni un solo segundo gobernado el país. No puede el partido democrático más corrupto de Europa ser la marca que gobierne ni un solo momento más un país que lo queremos decente.

El Partido Popular, ahora ya si lo podemos decir, es un partido corrupto. Todas sus decisiones políticas, tan duras y restrictivas, tan lesivas para tantas y tantas gentes no buscaban el bien común y el progreso de una sociedad. Buscaban salvarse unos para hundir a otros.

Todas estas duras medidas si las lleva a cabo un gobierno que, aunque no guste a otros, ha sido elegido democráticamente tienen la legitimidad del plebiscito limpio. Esto no ha ocurrido. Esto es la mayor indecencia de la democracia española. Mariano, dimite ya!!

Se nos ha ido la pinza

Tengo una idea rondando alrededor de mi cabeza desde hace tiempo pero me resulta cansino volver a pensar en ella. Y todo tiene que ver con política. Pues este hartazgo ha devenido en que estoy cansado, estoy hartito del proceso catalán y de la represión estatal. Mantengo la firme convicción de que se nos ha ido la pinza. Y no sólo a los políticos sino además a gran parte de la sociedad española que no separamos nuestro pensamiento de los partidos a los que votamos y eso genera una deriva que enfrenta y no apacigua ni sosiega el ambiente.

A unos, porque han querido crear un estado independiente de una forma yo diría hasta histrionica por lo imposible de su ilegalidad y a otros porque han derivado en el poder judicial unas responsabilidades que tenían que haber ejercido el poder político, especialmente el Gobierno de España.

Por unos y otros estamos así. Absolutamente fuera de lugar que haya tantos políticos encarcelados y mientras los corruptos que realmente han robado están tranquilamente en casa riéndose de todos los españoles.

Mal por todos. Los independentistas, los nacionalistas del PP y Ciudadanos. Les gusta el fuego y por eso no dejan de echar gasolina al asunto. Todo esto y el rédito electoral. Y ya, si eso, mañana hablamos de política.

Avivando el miedo

Cualquiera de nuestras gentes cercanas ya sean padres, abuelos, tios, amigos o personas del montón pero que pertenezcan a la generación previa a la mia, a la nuestra, muy probablemente estarán ojipláticos a que hoy día ,más de cuarenta años despúes de que ellos nos trajeran la democracia, estemos en un punto donde un gobierno elegido democráticamente se dedique ,para salvaguardar sus medidas legislativas, a inundar la sociedad de miedo y temor dentro del marco de lo politicamente correcto y más cercano a la cochambre dictatorial y represiva.

Ya sea desde la perspectiva artística o social, cualquier manifestación que pudiera resultar altisonante se encuentran con la reacción feroz de fiscales y jueces que argumentan la aplicación de las leyes para ejercer sin medida, equilibrio y proporción alguna, acciones que lleven a los “acusados” hacia banquillos que antes fueron cadalsos y hacia purgas que provienen de la censura más vehemente.

Que razón tienen todos aquellas y aquellos que afirman que el arte es “liberrimo”. Término precioso y preciso utilizado por el ciudadano Girauta para calificar una de estas actitudes preconstitucionales en torno al escándalo de una obra de arte en Ifema. Y si. Podremos cuestionar qué es arte y qué no pero lo que es indudable es que el arte lleva consigo impregnado la libertad.

Donde colocamos hoy o que hacemos con aquellos que utilizan la ironia, el sarcasmo y cualquiera de los talentos oratorios, que hacemos con los cómicos, escritores, músicos, poetas y en definitiva con los creadores que con su libertad exponen una crítica o dan visibilidad a una realidad. Que hacemos que las personas que libremente ejercen y utilizan su intrinseca liberad de expresión. Y hoy, que se nos ha ido un tipo que apenas con una viñeta decia tanto y con tanta sorna, crítica que elevaba a arte el dibujo casi infantil.

No puede ni debe el gobierno del Partido Popular justificar cualquiera de estas actutides cuando ha sido el caspaso gobierno de Rajoy el que ha maniobrado un golpe maestro enmarcando dentro del encaje constitucional una serie de leyes que nos retrotaen a esos desconocidos para mi pero muy lastimosos y guerreros días para otros. No podrán con nosotros. NO

Euskadi y Navarra nos hacen desiguales

Congreso de los Diputados

Siguen aún colgando de miles de balcones repartidos por todo el país, numerosas banderas españolas, ondeadas para defender la unidad del Estado y así mostrar la oposición total  y beligerante  ante la ruptura unilateral promovida por los partidos independentistas catalanes. Sin tener la certeza plena de que este fuego se ha apagado, quien sabe si todavía están por apagar las ascuas que suelen perdurar en el tiempo, se enciende otro mucho más grave y este si que atenta frontalmente contra los intereses de nuestra querida España en virtud del espinoso desequilibrio que se produce en las cuentas de nuestro Estado.

La aprobación del llamado “cupo vasco” es una autentica tomadura de pelo para todos los ciudadanos que no residimos en Euskadi. Además de por el inmenso agravio al que nos someten a nivel económico supone un insulto por parte de los políticos del PNV y del PP así como del resto de fuerzas políticas que han votado a favor o se han abstenido. Solo Ciudadanos y Compromis se han manifestado en contra.
Y no será el arriba firmante el que tenga unas palabras de loa hacia la formación naranja pero en esta cuestión defiende con acierto una cuestión esencial para la convivencia: la igualdad.

Eso de que somos todos iguales no se lo cree nadie.

No tengo reparos, no obstante, en criticar a los responsables castellanos que a partir de la muerte del dictador no fueron lo suficientemente hábiles para dotar a nuestra Comunidad de un régimen que si consiguieron otras comunidades (Navarra, por ejemplo) o que no fueran capaz de aprobar un Estatuto hasta 1983, casi cuatro años después de los primeros.

Si los navarros fueron muy listos y nosotros muy tontos, si unos accedieron por la vía rápida a la concepción autonómica y nosotros lentos como el tren que circula por nuestras vías, es una inútil perdida de tiempo lamentarnos por haber actuado así pero debería ser una exigencia hacia nuestros políticos la reparación de todos estos dislates.

PNV, los amos del cotarro político.

Pero nos da igual, siguen saliendo los mismos. Y siguen saliendo los mismos por pura ignorancia.

No obstante, el cabreo que alimenta estas lineas es el juego político al que nos vemos involucrados los españoles. El chantaje se disfraza de acuerdo y el oportunismo en hipocresía. En apenas unas cuantas horas ha quedado ya suscrito un acuerdo por el que España acentua la desigualdad entre sus territorios.

Los culpables de este inmisericorde engaño son especialmente los políticos del PP y del PNV. Los miserables ministros del partido gaviota silencian con vergüenza la factura que el gobierno vasco abonará a todos los españoles por los servicios prestados. Esto no es más que una palmadita para aprobar unos Presupuestos Generales del Estado que necesitan el apoyo del grupo abertzale además del de Ciudadanos. Se les llenaba la boca a los interesados del PNV en las campañas electorales pasadas en abruptos descalificativos contra el PP. Da igual, si es cosa de dinero, rápido se olvida todo. Y a los demás, que les den.

El orgullo herido

Orgullosos y patriotas se presentan hoy muchos españoles envueltos en la bandera rojigualda ante el mal llamado popularmente “día de la hispanidad” que digo yo que podríamos renombrarlo y hacer más habitual el uso de Fiesta Nacional, como oficialmente se denomina, sin tener que significarnos hacia el arte de la tauromaquia y mostrar de forma unánime una fecha que de verdad supusiera un tributo hacia una evento de magnitud inabarcable para nuestro país dentro de una era moderna que no nos retrotraiga al siglo XV.

Es indudable que hay que tener un día especial para un país. Un día que signifique hermanamiento y fraternidad entre todos los componentes del país o estado. Un día que nos llene de orgullo recordar algo que nos haya traído hasta aquí o que permita una celebración sin ambages ni ridículos homenajes.

Ni siquiera existe unanimidad entre historiadores del nacimiento de España como estado. Es incierto afirmar que el 12 de Octubre de 1492 Cristobal Colon descubrió unas nuevas tierras para España. Con lo cual si como defienden muchos expertos España no existía como tal en esa fecha quizás resulta un tanto ridículo celebrar una efeméride que no nos corresponde. Puede que este supuesto moleste a algunas personas pero no parece estar muy lejos de lo cierto.

No es tampoco incierto afirmar que a pesar de no existir aún España, los dos reinos existentes entonces en lo que hoy conocemos como nuestro país tuvieron una  importancia capital en el descubrimiento aún exponiendo que existen teorías que la Corona de Castilla era más dominadora e influyente en tal evento aunque fue el dinero aragonés el que hizo aportar a los reyes su parte del trato que quedó reflejado en las Capitulaciones de Santa Fe.

¿No deberia ser quizás este día más indicado para la celebración en la Comunidad de Castilla y Leòn?

¿No existe otra fecha para la celebración del día del orgullo español? Me temo que aunque con dificultades seguro que tendríamos otros días en el calendario para celebrar una efeméride que quede encajada sin fisuras dentro del marco de convivencia de España. Al fin y al cabo, es, también incuestionable, que el descubrimiento de América tuvo y tiene aspectos positivos y negativos para España y para el mundo entero pero que queda un tanto alejada de la realidad actual.

En América varios países son los que celebran su fiesta nacional el día que consiguieron la independencia de la corona española. Algo normal creo yo. Pero nosotros celebrar hoy una conquista que para el presente no nos permite haber conseguido ningún avance dentro del marco de convivencia, me parece algo que se acerca a lo altivo y soberbio porque más allá de la brutal incidencia en el intercambio de materias primas, en lo político y humano hoy no nos llena de orgullo y satisfacción aquel hito.

 

La incultura del cine español

La fiesta del cine español o la batalla de los del cine, según queramos verlo, se celebró anoche en Madrid premiando a los mejores cineastas de la industria española.
“Vivir es fácil con los ojos cerrados” de David Trueba y “Las brujas de zugarramurdi” de Alex de la Iglesia fueron las más premiadas en la gala que presentó de forma tediosa y aburrida Manel Fuentes. Por momentos, tuve que pellizcarme para despertar de una pesadilla y es que el amanerado showman rozó lo patético con chistes previsibles y una escasa imaginación.
Los premiados ya los habrán descubierto ustedes. Verdaderamente sorprendente fue el acaparamiento de estatuillas por parte de la obra de Trueba. Agradable y sentida resulta su película. Pero algo excesivo me parece que no haya habido un reparto más efectivo de los premios ya que esta edición a mi entender no presentaba una candidata previsiblemente arrolladora.
En esto, me sorprende que “La gran familia española” no haya obtenido ninguno de los premios gordos. Daniel Sánchez Arevalo presentó un film emocionante y por momentos divertido gestionando muy bien a los diversos actores que acaparan el protagonismo en el mismo. Creo que mereció alguno de estos premios.
No obstante, aconsejo y recomiendo que vayan a verla si se vuelven a reestrenar en las salas de cine.
Pero lo verdaderamente importante para mi es que hemos asistido de nuevo a la batalla inútil del descrédito al cine español.
El ciudadano es libre para elegir qué hacer. Pero no consiento las actitudes que se basan en ataques feroces, oprobios, ignominias e insultos por el hecho de una idea política o condición religiosa, afiliación emocional o empatia personal.
He visto y oído críticas al cine español con descrédito vilipendioso y enjuiciando un todo conociendo un nada.
No pongo en juicio permanente las actitudes personales de cada uno. Si el sr. Bardem decide tener un hijo en una clínica privada, si su bolsillo le permite pagar una planta entera de un hospital, si tributa en su país de residencia…Ciertamente que resulta insignificante para mi, mientras cumpla con su deber para con la ciudadania española. No presupongo como bodrio una película de Alfredo Landa por el hecho de que fuera votante del Partido Popular al igual que una película de Garci o de Almodovar por su condición de vaya usted a saber que.
Han criminalizado a todo el gremio, a todos los cineastas españoles y cuando digo a todos es a los que tienen y no tienen iniciativas reivindicativas. A los que se pronuncian o no sobre un ley promulgada por este o por otro gobierno.
El cine es mucho más que todo esto. El cine, por naturaleza, es crítico.
Una parte asentada en la derecha española no entiende o no quiere entender la importancia de una industria potente. Mientras en otros países se cuida y se mima cualquier tipo de actividad económica en este país nos dedicamos a envolverla en catarsis a condición de su ideario político.
La contradicción planea sobre nosotros. La bajada de impuestos es una receta de los neoliberales a lo largo de la historia. Los desprestigiadores oficiales como uno que escuché esta mañana en la Cope hablan de fin de subvenciones. Estos incultos e ignorantes no saben o no quieren saber que el rédito que un país cobra por impulsar una industria como el cine es de saldo positivo. Las subvenciones regresan a la caja del Estado en forma de impuestos, de transacciones…
En vez de criticar tanto por condición política me gustaría que maduramos la idea de ir al cine y si no te gusta la idea pues la de consumir cine de forma legal en la distintas plataformas de alquiler.
Pero para criticar al cine español, por favor, vean las películas.