Leo Messi, culpable.

Difícil misión tengo al evaluar el espectáculo futbolero que anoche vivimos entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid. Lo resumiré en “Fantástico Real, terco Barça”. Puedo empezar por cualquiera de los dos bandos pero en honor al vencedor, lo haré por el equipo madridista.
Al Real se le pudo desmontar toda su estrategia a los dos  minutos de juego pero salvado ese ataque blaugrana, a la postre el más peligroso en todo el partido, el equipo blanco pertrechó una defensa sublime para un ataque coherente.
Mourinho tiene un sinfín de defectos pero adolece de tontería. Inteligentemente él sabe que Xabi Alonso cojo es más importante que Essien, Kaká, Modric y la suegra de todos ellos juntos. Intentó refugiar a Xabi de un excesivo desgaste y acortar su recorrido en el campo. Mientras su linea de zagueros defendió a mitad del campo visitante, Xabi retrasó ligeramente su posición para que los laterales pudieran estar permanentemente atentos a las diagonales de sus extremos rivales. Ocasionó en numerosos momentos una defensa poblada muy bien acompañada de Kedhira y Ozil. Con lo cual el Real amontonaba jugadores en el centro sin estar estirado su equipo. El derroche de Di Maria y Cristiano en sus costados hizo el resto, defensivamente hablando. Pero en ataque…
En ataque sorprendió la coherencia con la que el Real jugó el balón. Siempre de dentro hacia afuera y vuelta. Y sobre todo que no temió jugar la pelota, eso que tanto hemos criticado a Mourinho. Poco tuvo el balón pero no necesitó más que un buen criterio para crear más peligro que el Barça con más del 60% de posesión. Eso y el imperial partido de Ronaldo. Colosal. Apareció por derecha, en el primer y segundo gol, y aparecía por la izquierda a la mínima subida de Alves. Inteligencia, criterio, poderío y sobre todo sacrificio porque se le vio que defensivamente estaba igual de comprometido que sus compañeros.
El Real nunca estiró el campo como para ser pillado desprotegido, cuando atacaba se veía a los defensas adelantados y cuando defendía a sus delanteros replegados. Bien. Muy bien sin balón pero mejor aún con él.
El equipo perdedor jugó fiel a su disposición y teoría de los últimos meses y fracasó… una vez más. Este curso ha fracasado muchas más veces pero las individualidades le han salvado. Y es que, como ya he dicho en innumerables ocasiones en este panfleto digital, la posición de Messi invita al suicido salvándose él de ese magnicidio colectivo. La pulgita corrió anoche menos que yo en el gimnasio, pidió la pelota al pie en todo momento, obturó los pocos espacios con la conducción excesiva del balón y ahogó las posibilidades de Xavi e Iniesta, a mi entender, los dos jugadores más importantes de este equipo. El equipo culé sólo hizo un jugada coherente en todo el partido y fue la que tuvo lugar en el minuto dos. El balón al espacio y al extremo y el atacante sólo tiene que darse su tiempo para acercarse y centrar conforme el movimiento del delantero. Dicho y hecho. A Messí se le escapó el balón por poco. Al Barça se le escapó la inspiración, se le acabó el criterio y se le agotó la coherencia. Olvidó, como lleva toda la temporada, abrir el campo y que sus laterales desdoblaran a Iniesta y Pedro. La sombra de Ronaldo es demasiado alargada y así llegaron dos goles. Los azulgranas estaban totalmente parados, sin atisbo de movimiento cuando Sergio intentaba mover el esférico. Y cuando éste llegaba a Iniesta los jugadores locales formaban una disposición de arco imaginario que se proyectaba en pantalla de televisión. Iniesta con la bola y ningún jugador por delante suyo y los que estaban por detrás estaban inmóviles y desactivados. Sin movimiento no hay espacios y sin espacios no hay velocidad. Así, una y otra vez los culés se estrellaban contra unos correctos centrales blancos que sufrieron muchas menos dificultades que en otros enfrentamientos.
Y entonces, ¿porqué Messi es culpable? Lo es, por indolente, por incapaz y por obstinado. Sin discutir que es probablemente el jugador más importante que ha dado el planeta sus capacidades futbolísticas menguarán si no cambia la forma de jugar. Recuerden. Recuerden las dos primeras temporadas de Guardiola. Su chispa era constante y brillante. Y apenas recibía el cuero al pie. Ahora la filosofía del entrenador es que Messi juegue más minutos a menor numero de revoluciones. Creo que esta es la clave. Intentar focalizar el éxito colectivo en la capacidad individual, con lo cual, el éxito personal casi siempre, no en todas ocasiones, se convierte en el éxito colectivo pero el fracaso individual es siempre el fracaso común. Comparen el juego de Xavi hace dos años al de ahora, donde los espacios florecían a partir del movimiento de sus colegas. Si el Barcelona quiere permanecer en el éxito tendrá que modificar su planteamiento.
Y para terminar, el equipo ganador. Mourinho demuestra que hay un estilo que domina a la perfección pero que hay otro que no es capaz de desarrollar: el juego creativo. Cuando el Real tiene que ir a buscar los partidos le cuesta generar juego imaginativo para desarbolar a los contrarios. Pero lo de anoche es una lección fantástica para muchos equipos en España y Europa. Y todo porque Alonso es el eje, es como diría mi admirado Guardiola “el puto amo”

Un análisis olímpico

Se acaban las Olimpiadas. Un sinfín de día de entrenamientos que se plasman en diecisiete días de competición y en algunos casos pocos segundos de participación.
Diecisiete medallas para los representantes españoles. Yo lo califico de aprobado. Sin más. El mismo nivel que en las dos últimas olimpiadas. Quizás como toda la sociedad en general hubiera dado una nota más positiva si hubiéramos sumado más preseas que en anteriores ediciones y ello conllevara una superación de retos y una consolidación de la evolución del deporte y toda su infraestructura económica y social.
Todas las medallas son meritorias, todas; pero sobre todo nos llaman la atención las que en su inmensa mayoría son deportes minoritarios y de escasa repercusión informativa, social y económica.
Por ejemplo la medalla en Lucha, en Taekowndo, en Piraguismo representan la importancia de mimar a todas las especialidades olímpicas.
Un deporte emergente como el Triatlon consigue su empujón con Gómez Noya. El triatlon junto con las carreras populares o duatlon es un de los desahogos deportivos de la sociedad española actual donde la participación en estas pruebas se ha incrementado masivamente en los últimos meses.
La natación pesca dos medallas tan meritorias como emocionantes. Para mi, Mireia Belmonte, es la estrella española de estos Juegos.
Espectacular la España de Baloncesto; aguantar tanta presión para opositar al cetro olímpico frente a las estrellas estadounidenses. Un partido histórico para unos jugadores históricos: Pau y Navarro.
Guerreras y competitivas las chicas del Waterpolo y Balonmano. Una gozada verlas jugar!!
Y de las no conseguidas no podemos hablar de fracaso. En deporte, el fracaso no existe. El fracaso es no intentarlo, es no esforzarse, no sacrificarse. Sólo los opinadores de batiburrillo hablan de fracaso. Ni si quiera el Fútbol fue fracaso, ni el Tenis. El Atletismo es otro cantar. Por que lo que falla es su infraestructura y desarrollo de deporte de alta competición. Me remito a la popularidad del atletismo hoy en día en nuestras ciudades, en sus parques y circuitos urbanos. Hay que encauzar mejor la profesionalidad del atletismo.
Unos Juegos que nos han hecho disfrutar y lo peor es que quedan cuatro años para volver a vivirlos de una manera tan apasionante como esta. 

La fabulosa España de los Bajitos

España ha reeditado su título de Campeón de Europa de Selecciones de Fútbol. Enhorabuena! Y lo han hecho con un mérito enorme, sobreponiendose a las adversidades y las diferentes pronósticos, como el mio, y que hacen de este equipo un conjunto histórico e inigualable porque puede que alguna selección gane más que esta pero no ganará igual.
Cuanto daño hacen las tertulias bociferantes televisivas de fútbol! Especialmente Marca TV y Punto Pelota son elementos zafios de la rutina de este equipo llamado España. Sobre todo los que dicen ser periodistas o comunicadores que lo único que son en su mayoría son proxenetas de la realidad y buscadores de su opio llamado morbo. En el lado opuesto generalmente los que han sido futbolistas opinan con mucha mesura y racionalidad. Cuando periodista hay avergonzado de sus colegas que salen en esos programas!!
Y digo todo esto porque otra vez España empezó el campeonato sin victoria y ya había carne para los depredadores del morbo. Don Vicente del Bosque enjuició perfectamente aquel partido y afrontó su resaca con su habitual sensatez y tranquilidad. España no abrumó a Italia pero dominó y sobre todo, sobrevivió al pésimo estado del césped. Este, es el mayor enemigo de nuestro equipo. El césped y la parsimonia mostrada en momentos del torneo por los tres atacantes son el brevaje del enemigo contra España.
Nunca en el torneo se jugó con un dinamismo acompasado. Fue superior en todos los partidos pero no se ejecutaba esa profundidad de la que hablaba el entrenador. Pero a España le valía para ganar partidos. Gran victoria, la gran victoria fue contra Croacia. Un equipo tosco, que tuvo en la cabeza de Rakitic el zarandeo a España. Ya sabemos lo que ocurrió. La maravillosa actuación de Jordi Alba contra Francia propinó el primer gol del gentelman de esta selección llamado Xabi Alonso. Grandioso partido del equipo. Coherencia e inteligencia que lo resumo en la muletilla de humorista Mota “ir pa’na es tontería”. España asumió que si Francia no la buscaba ella gestionaría el balón a su antojo. Colosal partido de Sergio y Xabi sabiendo jugar tanto para adelante como para detrás. Llegó el partido contra el ególatra Ronaldo y se difuminó entre la calaña portuguesa protestando y alentando agresividad contra los árbitros y contra España. Durísimo el partido, duro, duro, duro…Otra vez España jugó bien pero sin llegar a un nivel óptimo y sobre todo vi el partido más gris que recuerdo en mucho tiempo Xavi. Pero España en el alambre se sabe manejar y realizó una prorroga antológica después de unos cambios atrevidos y acertados de Del Bosque. Y como si nada importante hubiera sucedido, se ganó esa tanda de penales y otra vez a la final, la tercera consecutiva.
Y la gran final fue una oda al fútbol, una canción de amor de noventa minutos al arte balompédico. He aquí la razón de lo sucedido: Xavi Hernández. El sexto mejor jugador de todos los tiempos o mejor dicho, uno de los seis mejores jugadores del fútbol mundial: Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona, Messi y Xavi.
Aunque no tiene cabida en este post invito a los madridistas a que no sugieran a Zidane en esta lista, por que aunque fue bueno, no fue lo mejor.
Y siguiendo con la final España jugó cuando, donde y como quiso el portador del frac con el ocho a la espalda. Maravillosa batuta del catalán ,gracias eso sí, a que en la final los tres de arriba hicieron un sin fin de movimientos que ayudaron al culé a dar balones. Regaló pases a los laterales (que golazo del mejor jugador del torneo Jordi Alba!), a los medios y sobre todo a los atacantes. Dosificó el ritmo de sus pases, la intensidad de la presión y ejerció de mariscal de campo.
Pero sin duda alguna en mi humilde opinión, el mejor de este torneo ha sido don Vicente del Bosque. Ha estado soberbio en sus decisiones. Este hombre tiene una cualidad innata. Se equivoca poco en la decisiones importantes. Repito, en las decisiones importantes. En la menos decisivas, si que hierra pero disimula sus fallos con otras virtudes. Ha aguando un debate que realmente no existe y del que sólo hablan los que no saben de fútbol. Perdonden que la vanidad me invada. Yo no entiendo de fútbol pero está claro se puede jugar sin delantero si el entrenador lo considera oportuno y no hay más que decir. La cuestión es que con Del Bosque siempre se juega con delantero, siempre. Recuerdan a Guti hinchándose a marcar goles en el año 2003? Del Bosque ha aguantado dudas, injerencias informativas y él ha seguido haciendo lo que él cree conveniente. Este es un seleccionador comedido en todas sus decisiones y actitudes y eso genera sensatez y en muchas ocasiones el sentido común es el mejor aliado de un estratega.
Bravo España, gracias por hacernos disfrutar!!

Los elegidos

Después un año de campeonato liguero y europeo defendiendo cada uno a su equipo, llega el evento en el que todos los españoles nos ponemos de acuerdo, al menos una vez al mismo tiempo. Las ganas de que gane nuestro equipo, La Roja. Y aunque sería momento de hablar de mi prima que no la de riesgo o de lo dicho últimamente por referentes como Sampedro o Fuentes, o sobre la vergonzosa reforma de Rtve, hoy hablaremos de fútbol. Bueno más que de fútbol de mostrar mis gustos y preferencias por los veintitrés elegidos para reeditar la gloria conquistada en Austria hace cuatro años. Y aunque ya expliqué y fundamenté en el mes de marzo las razones por las que veo a España no ganando de nuevo el título europeo es momento de escoger a los elegidos.
Por no alargarme y extenderme y no aburrirles no voy a justificar mi elección pero si voy a explicar la presencia de Puyol y la ausencia de Villa. Vayamos por partes; Puyol. El cinco del Barça está lesionado y con toda seguridad no estará disponible para el primer partido de la fase previa y probablemente tampoco para el segundo. Pero en un torneo así está demostrado que el catalán es fundamental y que irá de menos a más y estará a tiempo de mostrar su garra, su empaque, su fortaleza y su jerarquía en al menos buena parte del torneo. Imprescindible. En cuanto a David Villa, siempre he afirmado que es el mejor nueve español. Fundamental en verticalidad, arañazos a las defensas contrarias y oportunismo, el Guaje tiene todos mis respetos. Pero su lesión es diferente a la de su compañero culé y llegaría al torneo sin minutos y sin chispa, ese ingrediente tan fundamental en este tipo de torneos cortos. Por lo tanto, no cuento con él, muy a mi pesar.
Después de analizar mis principios futbolísticos, estados de forma y oportunismos con la Roja, mi equipo es el siguiente:
Porteros: Iker – Valdés – Reina
Defensas: Puyol – Ramos – Piqué – J. Martinez – Juanfran – Jordi Alba – Arbeloa
Medios:  Xabi – Busquets – Isco – Xavi – Cazorla – Cesc – Iniesta
Delanteros: Silva – Navas – Torres – Adrían – Llorente – Mata

La verguenza de José

Hay un portugués erigido en mandamás que tiene por cargo profesional entrenador y como ideario principal la sinverguenzeria. Esta palabra tan difícil de utilizar es el medio y el fin en la vida de José. Este entrenador lleva los designios del equipo profesional del Real Madrid Club de Futbol, al que ayer le apeó de la final de la Copa de Europa el Bayern de Münich y la verguenza de Mourinho. Es inadmisible que un equipo de cuatrocientos millones de euros juegue dominado por su rival en más de un sesenta por ciento del partido, no se atreva a imponer su ley y encima que después de la eliminación se achaque esta al cansancio. Pero sin duda alguna, si mal estuvo lo que hizo con su equipo sobre el verde del coso futbolístico madrileño peor fue lo que dijo en la rueda de prensa.
Alentar a que su club protestara por el arbitraje del turco, achacar la derrota al cansancio como consecuencia del calendario de partidos o a la suerte es un acto de demagogia, verguenza y desprecio sin precedentes hacia un escudo, una camiseta que está manchando con su sóla presencia.
Apareció el Real parsimonioso pero enchufado en el partido, en sus primeras aproximaciones había cosechado dos goles. En su papel, transiciones ultrasónicas, combinaciones cortas y remates envenenados el Real era superior al rival. He aquí que cedió ya no sólo la pelota, sino el espacio al rival. Un equipo el bavaró que a mi particularmente me sorprendió por su grandilocuencia táctica y que descubrió para el que firma un par de jugadores buenisimos, en concreto Luiz Gustavo y Kroos. Camparon a sus anchas y tocaron hasta hartarse la pelota, además de que el joven alemán fue la sombra de Xabi en el inicio de la construcción merengue. El 14 tenía que retrasarse hasta la altura de los zagueros para sacar, en principio, la pelota. Pero como esa cosa redonda la tenían los alemanes gracias a las continuas coberturas y anticipaciones de 31 alemán y de nombre inescribible para mi, el equipo español era una testigo del monólogo muniqués. El Real no fue capaz y sobre todo, no quiso lanzar contras con algún delantero jugando de pivote o boya. No quiso tener la pelota en la segunda mitad despues de ser superado ampliamente en la primera. Sintomático que promoviendo que el Bernabeu fuera una caldera, un infierno, el ínclito luso apagara esa excitación recluyendo a sus jugadores en su propio campo y dejando a los más creativos sin posiblidad de dominar el juego a partir de dominar el balón. Xabi ejercía de quinto defensa mientas languidecía el partido y sonrojados, asistiamos a la dejadez del Real por llevarse la victoria. Prórroga vergonzosa del Real con actuaciones muy desacertadas del monaguillo Kaká, del agotado Ronaldo o del efusivo Higuain. Y los penales. El Real encomendado a la habilidad puesta en evidencia en el gol de Robben del arquero de Mostoles. Empezó fallando Ronaldo tirando de forma timida y acobardada. Falla el monaguillo con las mismos adjetivos al error que Cristiano. Y cuando todo parecia perdido resurge el Real con la excelente actuación de Casillas. Remonta él solito la tanda y falla Ramos. Cruel final para un excelente partido del de Camas. Hoy una legión de incipientes del humor se mofan del error del sevillano pero a mi juicio mejor fallar un penal como lo falló Sergio que no como los cagones Ronaldo y Kaká.
Y despues de tantos millones, tanta milonga el sinverguenza de Mourinho sigue en el Real. Una licencia que los socios madridistas permiten y ellos sabrán porqué. No merece ese escudo, no merece la gloria que el Real alumbra en la victoria. Mourinho culpable, Florentino cómplice. Dejen el Real en paz.

La orquesta desafinada

Messi, el artista principal no se ha guiado por la batuta. La eliminación del F.C. Barcelona en la semifinales de la Copa de Europa frente al Chelsea londinese, golpea la moral culé y enarbola la bandera de la derrota, pero me temo que será por poco tiempo. Los que este año han seguido mis opiniones conocen mis críticas tácticas al genio de Sant Pedor, Josep Guardiola, y que desgraciadamente han concluido en la eliminación del Barça en su competición fetiche en lo últimos tiempos. Y es que el fútbol es fútbol y no es balonmano. Y además de jugar al deporte equivocado ha mostrado la cara más decepcionante de su aclamado héroe Leo Messi, una pulga que muestra y ya era hora, sus carencias. Messi, demostró este año que es humano y que su constante y equilibrada regularidad se rompe este año, en que aunque marcando muchos goles, no ha sido el jugador orquestal que en los últimos cinco años. Y es que la actitud del diez culé en el terreno de juego esta temporada ha sido clave para el atasco del ataque blaugrana, la disociación de sus jugadores ofensivos y su mayor fragilidad defensiva.
Y si siempre he mostrado mi admiración por Guardiola y no sólo por lo que vemos en el campo, también es lícito que reciba mis criticas y resumiendo mis argumentos de toda la temporada que se han visto plasmado hoy en el tapete barcelonés, son a mi juicio tres cuestiones las que han llevado al desbancamiento del Barça de la poltrona de la gloria: 1. La indolente posición de Messi en el mal llamado lugar de “falso delantero” a pesar de la pila de goles 2. La presencia de Alves en el extremo derecho rompiendo el equilibrio ofensivo 3. El alejamiento de sus compañeros de Iniesta.
Otros factores que han dañado al Barça este último mes fue la baja de Abidal, jugador capital para el repliegue defensivo y la baja forma de Piqué. Y es que, groso modo, sin movimiento el Barça no pasa de equipo vulgar pues su jugador más importante, Xavi, no tiene espacio para echar la pelota al compañero o tiene que pasar la bola a alguien que está de espaldas. Xavi ha sido el gran perjudicado con la posición de Messi pues La Pulga apenas busca el espacio cuando no tiene la pelota, recibiendo en muchos caso el esférico rodeado de dos compañeros, generalmente Xavi y Sergio. Sin movimiento el Barça no domina el espacio, sin una consecución de movimientos armónicos sin balón el Barça ha demostrado no ser superior a equipo alguno con un poco de empaque.
Dicho esto que nadie ponga en mi boca que soy un catastrofista, un apocalíptico o un prestidigitador. Al F. C. Barcelona, para fortuna de sus seguidores, le quedan años inmensos de buen fútbol, con o sin su actual entrenador puesto que el modelo impuesto en el club permite una sucesión de entrenadores que aunque no se parezcan a Pep, mimen el ideario de club que ahora existe. Quizás tiene la dirección deportiva una disyuntiva en cuanto a la progresión de jugadores buenísimos pero que todavía les falta un puntito para ser totalmente imprescindibles. Como llegar a darles partidos a jugadores sin resentir el nivel y la enjundia actual. Me refiero a que hará con los Fontas, Barta, Montoya, Tello, Cuenca, Rafinha, Delofeu, Muniesa y un largo etcetera de jugadores de alto nivel que sin duda harán las delicias de los aficionados culés. Y es pura demagogia hablar de cambio de ciclo, cuando simplemente Puyol y Xavi están en el comienzo de sus punto finales de su carrera. Insisto, sólo es el punto inicial. La futura retirada de la selección española de Puyol aliviará a los culés y Xavi no es descartable que despues del Mundial de Brasil diga adiós.
Pero, ojo. Que alguien que yo se no saque pecho pues el Barça cerrará la temporada con dos títulos ganados, una final jugada y semifinales de Copa de Europa.
El Barça ha recibido un fuerte varapalo en cuatro días pero espero que no rompa su filosofía por un año de desafino generalizado. Pep, reflexiona. Messi, espabila. Xavi: tócala otra vez…

Más raulista que Raúl

Por pocas horas no llegué a la vida en agosto del 77. Semanas antes, coetáneo, había nacido en Madrid un tipo igual de pobre que yo. Puede que nuestras vidas fueran paralelas o perpendiculares hasta la edad el número mágico: 17. En mi segundo año de juvenil, yo, central, gordo, lento, rígido, arrítmico, descoordinado jugaba a fútbol con más pena que gloria en el equipo de mi barrio. Bueno, lo de jugar es un decir, pasaba más horas en el banquillo que un utillero y aquí fue donde un entrenador, padre de un compañero de equipo, se fijó en mí pues daba más voces y con más criterio que el entrenador que teníamos. Renuncié a jugar el tercer año de juvenil por pasar al banquillo como segundo entrenador y delegado de equipo en mi querido Real Club Deportivo Ribert en la recién creada categoría de cadete regional. Casi a la par un chavalin bajito, narijudo, menudito cumplía su sueño debutando con el Real Madrid en La Romareda. Empezaban dos carreras prometedoras.

Nuestro primer año fue esperanzador. Yo recorrí muchos campos de Castilla viendo a geniales jugadores y Raúl conocía campos de España y Europa. Tuve el privilegio y honor de ir a la antigua Ciudad deportiva del Real Madrid a jugar un partido amistoso a petición de un tal Del Bosque que estaba interesado en un jugador nuestro que con quince años era internacional cadete. Jugamos contra unos desconocidos Casillas, Corona, etc; Raúl jugaba contra Guardiola, Mauro Silva, Laudrup….
En ámbitos diferentes, él era mi referente. Esfuerzo, entrega, pundonor, dignidad… eran actitudes que con 17, 18, 19 años veía como luces que tenía que seguir para conseguir las metas que quería en mi parcela. Esa camiseta blanca era la nuestra, la del Madrid, la del Ribert, blanco inmaculado repleto de ilusión.
En julio del 98 mi (prometedora) carrera de futuro entrenador se quebró con veintiún añitos, pero seguía pegado a la tele, a las crónicas de los diarios viendo a ese futbolista que dignifica el deporte como nadie.
Él siguió corriendo, siguió luchando, siguió empujando, siguió bombeando los corazones madridistas a base de un sacrificio que no se reflejaba en elogios internacionales y ocultaban su grandeza entre figuras mediáticas aduladas por el Marca, el As, etc… No cesaban sus sprints, sus galopadas presionando, su inercia hacia el gol. Era la razón de mi madridismo.
Sin un fútbol estilísticamente brillante, Raúl ejerció la profesión de futbolista en el Real Madrid dignificando su honor y el de la camiseta que portaba.
El pecado que cometió Raúl fue no ser estrafalario, no ser extraordinario en ningún aspecto del juego más que en el espiritual, no andar con mujeres busconas, pecó en ser modesto, en ser prudente en los medios de comunicación mientras en su club fichaban jugadores que influían negativamente en el juego de Raúl, especialmente Ronaldo y Zidane, que fueron alejándole del lugar más idoneo al madrileño. Raúl sufrió la locura de un presidente incognitivo y al zarandeo de la prensa mediatica.
Raúl, afortunadamente, se marchó con la llegada del innombrable portugues que ensucia la gloria de la camiseta madridista. Pero para contradecir a sus detractores y a los listillos, se fue a seguir haciendo lo que mejor sabe hacer: dignificar la profesión. El partido de ayer con el Athletic es un ejemplo para los niños y para todos aquellos que disfrutamos y soñamos con ser como Raúl.
A él no lo conozco pero tengo la sensación de haber vivido siempre con él, de ver en el espejo de mi casa la cara del esfuerzo y del sacrificio, y tambien del honor y la deportividad.
No es el lugar y supongo que si mi inspiración me lo permite escribiré otro articulo al respecto pero no es una locura pensar que Raúl está para jugar esta Eurocopa. Está a mucho mejor nivel que le llevó al Mundial de Alemania y junto a Llorente, Villa y Torres formaría un póker de delanteros estupendos por su diferencia de cualidades. Y Raúl se ha ganado ser sin duda, uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol mundial y para mi es junto con Xavi, Hierro y Puyol los mejores jugadores españoles de los últimos treinta años.
Raúl, siempre.