Luis Aragones, mito del fútbol.

Un despertar tan amargo como el del sábado no lo quiero volver a tener.
El fallecimiento de Luis Aragonés me ha trastocado bastante. Me ha congelado el pensamiento durante muchos instantes y a su vez me ha demostrado la escasa generosidad de la sociedad española en cuanto a la repercusión de su importancia en la historia del fútbol español.
Empezaré a decir que de todo lo que he leído y escuchado estos días me quedo con la columna escrita por el mejor jugador de fútbol que yo he visto en vida, Xavi Hernandez, escrita en El País y con la frase pronunciada por Josep Guardiola “Cambió la mentalidad de un país, con apenas cambiar el de una generación”. Aseveraciones tan contundentes necesitan pocas o ninguna contestación, sencillamente por que está en lo cierto. También tiene cabida en este apartado de loas la que escribe Fernando Torres en su web
Hombre de cortos recorridos en los banquillos de equipos en cuanto a la durabilidad de su estancia, exceptuando su primer ciclo en su Atlético de Madrid, tuvo más repercusión mediatica por su afamado carácter cargado de énfasis motivador que por sus planteamientos o ideario futbolístico. Grosso modo fue un entrenador exitoso, con titulos en el equipo colchonero además de un ascenso y con brillantes resultados en el Real Mallorca, además de un subcampeonato con el Valencia. También consiguió una Copa con el Barça y fue recordado en el Sevilla y Oviedo gratamente.
Ciertamente que su vida y la de todo un país vira radicalmente cuando se hace cargo de la selección nacional después de la penosa Euro de 2004 con Iñaki Saez. Clasifica a España para el Mundial de Alemania y después de un primer sensacional partido contra Ucrania y una primera fase con pleno de victorias, se enfrenta a Francia en octavos de final alineando un equipo de ensueño y reclamado por todo el entorno futbolístico nacional. Alonso – Xavi – Cesc – Raul – Villa y Torres forman el equipo de medio campo para arriba. El once soñado por todos está en el campo. Resultado, eliminados.
Después del varapalo Luis alinea en tres ocasiones más al capitán madridista Raúl Gonzalez. Cae inesperadamente en Irlanda del Norte y “zapatones” da por concluida la etapa del jugador blanco en el equipo nacional. Un mes después ya no cuenta para Luis y comienza la era postraul. Clasifica a España para el torneo europeo de naciones con claros ejemplos de lo que quería para su equipo. Un gol antológico de Sergio Ramos después de marear al equipo danés durante casi dos minutos y un sinfín de toques y pases precisos entre los bajitos. Y como bien le decía al arquitecto de este juego, a Xavi, España ya sabía a lo que quería jugar. Asociar a los buenos, a los bajitos, a los del toque y movimiento. Los Xavi, Iniesta, Cesc, Silva, Cazorla, Villa encandilan al mundo futbolistico antes de llegar a tierras austriacas para la concentración del torneo internacional. España inicia el campeonato jugando muy bien ante Rusia, gana a Suecia en las postrimeriasdel partido y vence por inercia a Grecia.

Para el país y para el equipo llega el momento que cambió la historia, nuestra historia. Después de un partido dominado por el equipo español la suerte de los penaltis está del lado hispano y se clasifica, por fin, para una semifinales de un gran torneo venticuatro años después y sobre todo con la sensación de haber roto un gafe, haber traspasado el límite psicológico de un país que no creía nunca en él. En semifinales se reta ante la Rusia de Arshavin y desarrollo un juego primoroso en la segunda parte donde España anota tres goles que le conducen a la final.
Este partido ante los sovieticos es para el firmante uno de los mayores espectáculos jamás visto sobre un campo de fútbol. Un monumento orquestal a este juego llamado balompié.
Y después llegó la gloria…. un gol de su ahijado Torres catapulta a España a su primer gran título en color y con las bendiciones democráticas.
En un articulo hace pocas semana enuncié mi listado de entrenadores influyentes. Encabezado inamoviblemente por Juanma Lillo es secundado por Guardiola, Aragonés, Del Bosque y Bielsa.
No ando desencaminado al decir que la veneración por Aragonés ira in crescendo con el paso del tiempo por parte de los que no lo hacen.
Fue inteligente porque adaptó su forma de jugar a los equipos que tenía. Buscaba en el aspecto psicologico un elemento fundamental en el juego tanto a favor como en contra.
España le debe un monumento. España le debe las gracias. España le debe la gloria.

Balón de Oro

Todos los premios son injustos, al menos, la mayoria… y no por quién lo gana si no por quien deja de ganarlo.
Desde que la revista France Football se inventó este premio en 1956 y posteriormente se asoció con FIFA para designar a su ganador desde 2010 nunca ha estado ajeno a  polémica, suscitada por el mundo del fútbol  valorando de distinta manera los méritos de unos y otros.
Tuve la oportunidad de ver la casi totalidad de la tediosa gala por televisión y pude comprobar el perfecto enjambre gestado por el France Football y FIFA para poner de manifiesto que lo que hoy en día se otorga es el valor de una marca y no el valor de meritocracia.
Indudablemente a día de hoy Cristiano Ronaldo y Lionel Messi son los dos jugadores de fútbol con mayor repercusión en todo el mundo con una distancia sideral a sus “perseguidores”. Pero la repercusión no es sinónimo de meritocracia (termino que no existe dentro de la RAE pero que mis distinguidos lectores sabrán relacionar).
En la gala se emiten imágenes de momentos destacados de los jugadores; goles espectaculares, reacciones emocionales, diabluras con un balón, etc y en el que de fondo (y no tan de fondo) salen anunciadas muchas marcas, patrocinadores y diferentes empresas que apuestan muy fuerte por invertir en el fútbol a cambio de repercusión en sus balances anuales. Brutal.
Futbolísticamente Ronaldo y Messi son dos jugadores magníficos, espectaculares y de una calidad indudable. Habitan el olimpo de los jugadores por dominar la mayoría de sus facetas muy por encima de compañeros de profesión: habilidad, velocidad, potencia, precisión e inteligencia son sólo algunas de las cualidades que los hacen maestros de este juego. Ahora bien, también habitan un lugar de donde es mucho más difícil apartarles que es el olimpo de las marcas y todos los intereses de sus patrocinadores para que uno quede encima del otro.
Resulta complicado entender que el Balón de Oro se lo lleve alguien que en su club no ha ganado titulo alguno. Si bien, no es necesario esta situación creo que sustentar su trayectoria en títulos colectivos enriquece el premio. Ya en años anteriores ha habido grandes estrellas que no salieron campeones en campeonatos con sus clubes y fueron agraciados con el este galardón.
Ribery, Xavi, Iniesta, Silva, Benzema, Busquets, Ibrahimovic, Alonso no gozan de un prestigio tan abrumador como el del argentino y portugués. Y sería largo y tedioso considerar el porqué.
En conclusión. Este premio no glorifica al mejor jugador del mundo, premia a los méritos contraídos en el terreno de juego del ultimo año y hasta que eso no quede impregnado en la filosofía de quién vota tendremos durante unos cuantos años más el eterno debate y puja por saber si un premio es para Ronaldo o para Messi. Los otros no tendrán derecho por muchos méritos que hayan contraído. Lo advierto hoy. Me darán la razón tal día como hoy en años sucesivos.

Tus lágrimas son las mías, Hala Unión siempre.

Antes de nacer ya estaba concebido para amarte sin fisuras. Hasta el final de mis días que nunca supuse fueran posteriores a los tuyos. La ilusión de aquel padre ,que a su primer hijo varón le puso por nombradía el del astro portugués que vestía la casaca blanquinegra acompañada de sus inseparables guantes negros, nunca fue recompensada en forma de talento con el balón en los pies pero de sobra consumada en el amor, pasión y entrega a unos colores, los blanquinegros que hoy se difuminan y se pierden en el limbo pero que no se olvidarán nunca. Aquel primer año como unionista de Joao Alves fue espectacular 
y como homenaje llegué al mundo con su mismo nombre. Mi primer recuerdo fue en 1981, aunque no logro identificar el equipo contrario, cuando acudí por primera vez a El Helmántico. Y hasta mayo de 2013 han pasado muchos jugadores, muchos técnicos, grandes rivales y sobre todo hemos tenido muchas emociones. Era ineludible la cita ante el televisor los domingos por la noche cuando se emitían los resúmenes de la liga. Ya me podía ir a la cama para ir al día siguiente al cole. Se despertó en mi el interés por la lectura de los diarios. Su apartado de deportes era el primero que leía en la prensa local. Me emocioné sobremanera con los primeros mensajes de ilusión de JJ Hidalgo, el mismo que se ha encargado de su defunción, en el verano de 1989. Miranda, Cabrera, Teo Abajo… mi primer gran ídolo. Cervantes, que gran portero!!  

Pero fue en esa temporada la primera vez que lloré en El Helmantico. Apostado en el Fondo Sur junto a mi padre, vivimos el minuto de silencio más aterrador que jamás he sentido. Falleció el mítico José Luis Garcia Traid y su estadio era testigo de la emoción contenida y las lágrimas de los aficionados de toda la vida que habían vivido con el entrenador maño sus éxitos en la Unión. Los años 70, con él como entrenador, son sin duda, los de mayor enjundia de la historia del equipo salmantino. Pero yo me emocioné en grado superlativo pues fue la primera vez que vi llorar a mi padre. Aquello me hizo entender lo que era, es y será la Unión Deportiva Salamanca para nosotros. Porque atrás quedan sus aventuras junto con su “hermano” Juan en El Calvario y  todos los viajes que de jovenzuelo hizo para disfrutar de su Unión. Crecía y conmigo la ilusión por ver algún día a verdaderas estrellas en la UDS. Pero llegó aquel verano el año olímpico y con él apareció por nuestra ciudad un joven tolosarra que cambiaría la historia del club. Y llegó el disfrute. Vaya añitos. Y me impresionó. Vino a darnos una charla a la sede de mi equipo del barrio. Hablaba con una sabiduría bárbara y yo atendía a sus consejos con los sentidos puestos en el balón. Salí de esa charla y yo sabía que sería entrenador. Yo. Él. su segunda temporada marcó definitivamente mi admiración. Que brillante forma de jugar al fútbol. Y fue porque en ese equipo estaba el que para mí ha sido el mejor jugador de la Unión Deportiva Salamanca en mis treinta dos años de amor: Joan Barbará. Un exquisito media-punta, con mucha movilidad, genereroso en el pase, en el esfuerzo. Clave en el estilo Lillo, hijo de la filosofia lillista.

Me emocionaba el fútbol, tenía sentido todo el espíritu que vivía en sus comparencencias. Que fútbol tan honesto, que fútbol tan generoso, que armonía, que orquesta. Uno tras otro buenos resultados y en dos años en primera división. Vaya gesta en Albacete, remontando aquel 0-2. Dos goles de cabeza en dos suspiros igualaron la batalla y en la prórroga… el orgasmo. Patentó Lillo la gloriosa frase en su primer año en la máxima categoría del fútbol español. “jugamos como nunca y perdemos como siempre”. Su destitución fue el primero de una larga lista de errores de Hidalgo. Una comunión indisoluble en el vestuario propició lo que pocas veces se ha visto en el fútbol profesional; un comunicado de prensa de toda la plantilla unionista posicionandose a favor del técnico cesado. El cacique charro hizo caso omiso y se fue al hoyo de la segunda división. Pero al año siguiente llegaron jugadores que marcaron época en el club: Giovanella, Taira, Pauleta, Cesar Brito, Catanha, Michel Salgado… y en el banco el ídolo que casi veinte años antes había poblado de pañuelos el estadio salmantino, Joao Alves. Volvia a la patria charra. Diferentes técnicos pasaron en los sucesivos años pero fueron sin duda emociones inolvidables como sobre todo el regalo de reyes que nos hizo nuestro equipo imponiendose al Barça en el Helmantico 4-3 con un final antológico. Nunca vi a mi padre celebrar tanto un gol, jamás. Ese gol del Cuqui Silvani con pierna izquierda es sin duda unos de los momentos álgidos de la historia unionista. Los momentos de bonanza en el fútbol español se saldaron con traspasos muy sonados y obscuros también para la entidad unionista. Pauleta, Popescu, Giovanella, Makukula fueron víctima de las aspiraciones de Hidalgo. De esa época tenemos el lastre de Stelea. Llega el siglo XXI y aquel vagar por la segunda división la convierte en unos años sin mucha pasión en la ciudad que se consuma con el descenso, de nuevo al pozo de la segunda división B. Y he aquí el momento histórico. Por primera vez en mi vida podía acceder a pagarme el abono de socio y después de estar toda la vida acudiendo a mi estadio subvencionado por alguien en 2005 y en la tercera categoría del fútbol español me sumo al eslogan de las peñas: Yo no abandoné a la Unión en 2ªB.Volví a disfrutar como un crio porque además cada domingo que jugábamos como local iba al fútbol acompañado y acompañando a mi amigo Paco Matellanes. Ya teníamos excusa para pasar toda la tarde de domingo hablando de fútbol. Javi Lopez, Juan Ignacio Martinez, David Amaral…. vimos buenos cuatro años de futbol y grandísimos jugadores: Tortolero, Pelegrín, Vela, Braulio, Lopez Garai, Catalá, Quique Martín, Jorge Alonso, Hugo Leal, Toti….El útlimo gran momento de la Unión fue el gran final de año del míto charro Jorge D’Alessandro 

en el banquillo, salvando a la Unión en el último partido aunque lo emocionante se vivió en los partidos previos con la gran empatia que vivió la grada con su equipo. Realmente emocionante. Eso es el fútbol.  Y al final…. ya sabemos el final. Pero lo bonito no empañará a lo feo, la felicidad a la tristeza.  Quien quiera seguir viviendo el espiritu unionista debe leer este blog que es un elemento de memoria perenne. Y como epitafio sólo me queda darle las gracias a mi padre que me llevó bien chiquito a El Helmantico.

Gracias porque siempre estareis en mi corazón. 
Hala Unión!!

La vida y la muerte de la Unión Deportiva Salamanca

Días combulsos y de indefinición en la U.D. Salamanca, el equipo de mis amores. Su agónica situación económica presenta una difícil solución de continuidad al club tal y como hasta hoy lo conocemos. No sabremos, aún, que pasará a partir del 18 de junio.
Se presenta el ex-Presidente, ex-máximo accionista y ex-patrón del barco Juan José Hidalgo Acera, (Villanueva del Conde, Salamanca, 1941) como salvador del club y augura continuidad del fútbol a nivel profesional en Salamanca si le dejan ejecutar su plan, que consistiría en el adquisición de los derechos federativos del actual club y la fundación de uno nuevo. Grosso modo podríamos definirlo como una refundación.
Hasta aquí nada novedoso a lo que ha afirmado el arriba firmante durante el último mes. Siempre defendí esta solución excepto que el dueño del nuevo club fuera el sr. Hidalgo, a lo que me opongo frontalmente y dicho sea de paso, critico negativamente su historial como presidente de la UDS pues aparecen más sombras que luces, que haberlas, haylas.
Aparece el sr. Hidalgo en la UDS en el año 1987 debido a la renuncia que presenta el sr. Rey , por entonces presidente. Sea como fuera “Pepe Aviones” comienza poco después la transformación del club en Sociedad Anónima Deportiva.
Deportivamente, el club sobrevive en la división de bronce del fútbol español. Es en 1992 donde Hidalgo cambia el rumbo de la historia y ficha a Juan Manuel Lillo con sólo 26 años para reflotar deportivamente el equipo. En su primer año falla en su tentativa de ascender pero el sr. Hidalgo en su decisión deportiva más acertada en toda su historia mantiene y confía en el joven entrenador tolosarra. A la segunda tentativa el equipo asciende a las segunda división y al año siguiente, sorprendentemente, asciende a la máxima categoría del fútbol nacional.
A partir de aquí un sinfín de entrenadores han pasado por el banquillo charro, lo que ha acompañado a la improvisación, la urgencia y la falta de definición de un proyecto tanto deportivo y económico.
El sr. Hidalgo es responsable en su justa medida y proporción de la enorme deuda que tiene actualmente el club, que ronda los 14 millones de euros de los aproximadamente 10 son de Hacienda y Seguridad Social.
Debo y lo exijo explicación. Durante 15 años fue presidente y máximo accionista y hasta la compra por parte del señor Manuel Campo de muchas de sus acciones fue igualmente responsable de la situación económica.
El sr. Hidalgo tiene actualmente en su vocabulario un término que nos repite constantemente: rentabilidad.
Pero no debería olvidar Pepe Halcón que esa rentabilidad nula de la que habla en el fútbol fue inversa en el impacto de la marca, de su marca. Su proyección social y económica despuntó en tiempos en los que el fútbol era su escaparate. Su publicidad más barata fue ser dueño de un club de fútbol.
El sr. Hidalgo escogió nuevas formas de funcionar en el fútbol copiándolas a presidentes no precisamente muy fiables. Se hizo en propiedad de algún jugador del club (le fichó con su dinero y lo recuperó además del beneficio para su bolsillo) generando una situación de mercadeo constante que impidió adquirir una consistencia deportiva al máximo nivel.
A pesar de que siempre el empresario ha hablado de un proyecto podemos comprobar que a lo largo de su historia sólo tuvo a un entrenador más de un año, Juanma Lillo. Evidentemente no podemos creerle cuando ahora habla de proyecto pues es un hombre que quiere dinero inmediato, urgente.
Acostumbrado al “ordeno y mando” el sr. Hidalgo legítimamente puede proclamarse como guia del nuevo club.
Pero antes de todo debería inexcusablemente admitir su responsabilidad en la muerte de nuestra Unión Deportiva Salamanca nacida en 1923.
Yo no confío en el sr. Hidalgo, caprichoso, vehemente e impaciente. Adjetivos que están lejos de un club que quiera posicionarse a medio plazo a un nivel aceptable en el fútbol español.
Hala Unión!!

Leo Messi, culpable.

Difícil misión tengo al evaluar el espectáculo futbolero que anoche vivimos entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid. Lo resumiré en “Fantástico Real, terco Barça”. Puedo empezar por cualquiera de los dos bandos pero en honor al vencedor, lo haré por el equipo madridista.
Al Real se le pudo desmontar toda su estrategia a los dos  minutos de juego pero salvado ese ataque blaugrana, a la postre el más peligroso en todo el partido, el equipo blanco pertrechó una defensa sublime para un ataque coherente.
Mourinho tiene un sinfín de defectos pero adolece de tontería. Inteligentemente él sabe que Xabi Alonso cojo es más importante que Essien, Kaká, Modric y la suegra de todos ellos juntos. Intentó refugiar a Xabi de un excesivo desgaste y acortar su recorrido en el campo. Mientras su linea de zagueros defendió a mitad del campo visitante, Xabi retrasó ligeramente su posición para que los laterales pudieran estar permanentemente atentos a las diagonales de sus extremos rivales. Ocasionó en numerosos momentos una defensa poblada muy bien acompañada de Kedhira y Ozil. Con lo cual el Real amontonaba jugadores en el centro sin estar estirado su equipo. El derroche de Di Maria y Cristiano en sus costados hizo el resto, defensivamente hablando. Pero en ataque…
En ataque sorprendió la coherencia con la que el Real jugó el balón. Siempre de dentro hacia afuera y vuelta. Y sobre todo que no temió jugar la pelota, eso que tanto hemos criticado a Mourinho. Poco tuvo el balón pero no necesitó más que un buen criterio para crear más peligro que el Barça con más del 60% de posesión. Eso y el imperial partido de Ronaldo. Colosal. Apareció por derecha, en el primer y segundo gol, y aparecía por la izquierda a la mínima subida de Alves. Inteligencia, criterio, poderío y sobre todo sacrificio porque se le vio que defensivamente estaba igual de comprometido que sus compañeros.
El Real nunca estiró el campo como para ser pillado desprotegido, cuando atacaba se veía a los defensas adelantados y cuando defendía a sus delanteros replegados. Bien. Muy bien sin balón pero mejor aún con él.
El equipo perdedor jugó fiel a su disposición y teoría de los últimos meses y fracasó… una vez más. Este curso ha fracasado muchas más veces pero las individualidades le han salvado. Y es que, como ya he dicho en innumerables ocasiones en este panfleto digital, la posición de Messi invita al suicido salvándose él de ese magnicidio colectivo. La pulgita corrió anoche menos que yo en el gimnasio, pidió la pelota al pie en todo momento, obturó los pocos espacios con la conducción excesiva del balón y ahogó las posibilidades de Xavi e Iniesta, a mi entender, los dos jugadores más importantes de este equipo. El equipo culé sólo hizo un jugada coherente en todo el partido y fue la que tuvo lugar en el minuto dos. El balón al espacio y al extremo y el atacante sólo tiene que darse su tiempo para acercarse y centrar conforme el movimiento del delantero. Dicho y hecho. A Messí se le escapó el balón por poco. Al Barça se le escapó la inspiración, se le acabó el criterio y se le agotó la coherencia. Olvidó, como lleva toda la temporada, abrir el campo y que sus laterales desdoblaran a Iniesta y Pedro. La sombra de Ronaldo es demasiado alargada y así llegaron dos goles. Los azulgranas estaban totalmente parados, sin atisbo de movimiento cuando Sergio intentaba mover el esférico. Y cuando éste llegaba a Iniesta los jugadores locales formaban una disposición de arco imaginario que se proyectaba en pantalla de televisión. Iniesta con la bola y ningún jugador por delante suyo y los que estaban por detrás estaban inmóviles y desactivados. Sin movimiento no hay espacios y sin espacios no hay velocidad. Así, una y otra vez los culés se estrellaban contra unos correctos centrales blancos que sufrieron muchas menos dificultades que en otros enfrentamientos.
Y entonces, ¿porqué Messi es culpable? Lo es, por indolente, por incapaz y por obstinado. Sin discutir que es probablemente el jugador más importante que ha dado el planeta sus capacidades futbolísticas menguarán si no cambia la forma de jugar. Recuerden. Recuerden las dos primeras temporadas de Guardiola. Su chispa era constante y brillante. Y apenas recibía el cuero al pie. Ahora la filosofía del entrenador es que Messi juegue más minutos a menor numero de revoluciones. Creo que esta es la clave. Intentar focalizar el éxito colectivo en la capacidad individual, con lo cual, el éxito personal casi siempre, no en todas ocasiones, se convierte en el éxito colectivo pero el fracaso individual es siempre el fracaso común. Comparen el juego de Xavi hace dos años al de ahora, donde los espacios florecían a partir del movimiento de sus colegas. Si el Barcelona quiere permanecer en el éxito tendrá que modificar su planteamiento.
Y para terminar, el equipo ganador. Mourinho demuestra que hay un estilo que domina a la perfección pero que hay otro que no es capaz de desarrollar: el juego creativo. Cuando el Real tiene que ir a buscar los partidos le cuesta generar juego imaginativo para desarbolar a los contrarios. Pero lo de anoche es una lección fantástica para muchos equipos en España y Europa. Y todo porque Alonso es el eje, es como diría mi admirado Guardiola “el puto amo”

Un análisis olímpico

Se acaban las Olimpiadas. Un sinfín de día de entrenamientos que se plasman en diecisiete días de competición y en algunos casos pocos segundos de participación.
Diecisiete medallas para los representantes españoles. Yo lo califico de aprobado. Sin más. El mismo nivel que en las dos últimas olimpiadas. Quizás como toda la sociedad en general hubiera dado una nota más positiva si hubiéramos sumado más preseas que en anteriores ediciones y ello conllevara una superación de retos y una consolidación de la evolución del deporte y toda su infraestructura económica y social.
Todas las medallas son meritorias, todas; pero sobre todo nos llaman la atención las que en su inmensa mayoría son deportes minoritarios y de escasa repercusión informativa, social y económica.
Por ejemplo la medalla en Lucha, en Taekowndo, en Piraguismo representan la importancia de mimar a todas las especialidades olímpicas.
Un deporte emergente como el Triatlon consigue su empujón con Gómez Noya. El triatlon junto con las carreras populares o duatlon es un de los desahogos deportivos de la sociedad española actual donde la participación en estas pruebas se ha incrementado masivamente en los últimos meses.
La natación pesca dos medallas tan meritorias como emocionantes. Para mi, Mireia Belmonte, es la estrella española de estos Juegos.
Espectacular la España de Baloncesto; aguantar tanta presión para opositar al cetro olímpico frente a las estrellas estadounidenses. Un partido histórico para unos jugadores históricos: Pau y Navarro.
Guerreras y competitivas las chicas del Waterpolo y Balonmano. Una gozada verlas jugar!!
Y de las no conseguidas no podemos hablar de fracaso. En deporte, el fracaso no existe. El fracaso es no intentarlo, es no esforzarse, no sacrificarse. Sólo los opinadores de batiburrillo hablan de fracaso. Ni si quiera el Fútbol fue fracaso, ni el Tenis. El Atletismo es otro cantar. Por que lo que falla es su infraestructura y desarrollo de deporte de alta competición. Me remito a la popularidad del atletismo hoy en día en nuestras ciudades, en sus parques y circuitos urbanos. Hay que encauzar mejor la profesionalidad del atletismo.
Unos Juegos que nos han hecho disfrutar y lo peor es que quedan cuatro años para volver a vivirlos de una manera tan apasionante como esta. 

La fabulosa España de los Bajitos

España ha reeditado su título de Campeón de Europa de Selecciones de Fútbol. Enhorabuena! Y lo han hecho con un mérito enorme, sobreponiendose a las adversidades y las diferentes pronósticos, como el mio, y que hacen de este equipo un conjunto histórico e inigualable porque puede que alguna selección gane más que esta pero no ganará igual.
Cuanto daño hacen las tertulias bociferantes televisivas de fútbol! Especialmente Marca TV y Punto Pelota son elementos zafios de la rutina de este equipo llamado España. Sobre todo los que dicen ser periodistas o comunicadores que lo único que son en su mayoría son proxenetas de la realidad y buscadores de su opio llamado morbo. En el lado opuesto generalmente los que han sido futbolistas opinan con mucha mesura y racionalidad. Cuando periodista hay avergonzado de sus colegas que salen en esos programas!!
Y digo todo esto porque otra vez España empezó el campeonato sin victoria y ya había carne para los depredadores del morbo. Don Vicente del Bosque enjuició perfectamente aquel partido y afrontó su resaca con su habitual sensatez y tranquilidad. España no abrumó a Italia pero dominó y sobre todo, sobrevivió al pésimo estado del césped. Este, es el mayor enemigo de nuestro equipo. El césped y la parsimonia mostrada en momentos del torneo por los tres atacantes son el brevaje del enemigo contra España.
Nunca en el torneo se jugó con un dinamismo acompasado. Fue superior en todos los partidos pero no se ejecutaba esa profundidad de la que hablaba el entrenador. Pero a España le valía para ganar partidos. Gran victoria, la gran victoria fue contra Croacia. Un equipo tosco, que tuvo en la cabeza de Rakitic el zarandeo a España. Ya sabemos lo que ocurrió. La maravillosa actuación de Jordi Alba contra Francia propinó el primer gol del gentelman de esta selección llamado Xabi Alonso. Grandioso partido del equipo. Coherencia e inteligencia que lo resumo en la muletilla de humorista Mota “ir pa’na es tontería”. España asumió que si Francia no la buscaba ella gestionaría el balón a su antojo. Colosal partido de Sergio y Xabi sabiendo jugar tanto para adelante como para detrás. Llegó el partido contra el ególatra Ronaldo y se difuminó entre la calaña portuguesa protestando y alentando agresividad contra los árbitros y contra España. Durísimo el partido, duro, duro, duro…Otra vez España jugó bien pero sin llegar a un nivel óptimo y sobre todo vi el partido más gris que recuerdo en mucho tiempo Xavi. Pero España en el alambre se sabe manejar y realizó una prorroga antológica después de unos cambios atrevidos y acertados de Del Bosque. Y como si nada importante hubiera sucedido, se ganó esa tanda de penales y otra vez a la final, la tercera consecutiva.
Y la gran final fue una oda al fútbol, una canción de amor de noventa minutos al arte balompédico. He aquí la razón de lo sucedido: Xavi Hernández. El sexto mejor jugador de todos los tiempos o mejor dicho, uno de los seis mejores jugadores del fútbol mundial: Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona, Messi y Xavi.
Aunque no tiene cabida en este post invito a los madridistas a que no sugieran a Zidane en esta lista, por que aunque fue bueno, no fue lo mejor.
Y siguiendo con la final España jugó cuando, donde y como quiso el portador del frac con el ocho a la espalda. Maravillosa batuta del catalán ,gracias eso sí, a que en la final los tres de arriba hicieron un sin fin de movimientos que ayudaron al culé a dar balones. Regaló pases a los laterales (que golazo del mejor jugador del torneo Jordi Alba!), a los medios y sobre todo a los atacantes. Dosificó el ritmo de sus pases, la intensidad de la presión y ejerció de mariscal de campo.
Pero sin duda alguna en mi humilde opinión, el mejor de este torneo ha sido don Vicente del Bosque. Ha estado soberbio en sus decisiones. Este hombre tiene una cualidad innata. Se equivoca poco en la decisiones importantes. Repito, en las decisiones importantes. En la menos decisivas, si que hierra pero disimula sus fallos con otras virtudes. Ha aguando un debate que realmente no existe y del que sólo hablan los que no saben de fútbol. Perdonden que la vanidad me invada. Yo no entiendo de fútbol pero está claro se puede jugar sin delantero si el entrenador lo considera oportuno y no hay más que decir. La cuestión es que con Del Bosque siempre se juega con delantero, siempre. Recuerdan a Guti hinchándose a marcar goles en el año 2003? Del Bosque ha aguantado dudas, injerencias informativas y él ha seguido haciendo lo que él cree conveniente. Este es un seleccionador comedido en todas sus decisiones y actitudes y eso genera sensatez y en muchas ocasiones el sentido común es el mejor aliado de un estratega.
Bravo España, gracias por hacernos disfrutar!!