El mundo de los listos

Si hay algo en lo que todos somos unos entendidos, eso es el fútbol. Cada uno de nosotros somos los que más sabemos pero sobre todo tenemos que saber más que nuestro amigo o el del al lado.

Siempre creamos opinión antes de ocurra el evento, el gran partido. Y siempre modelamos nuestro comentario final en función de los sucedido.

Ayer jugó, y ganó el Real Madrid. Algunos antes del partido lo prevenían. Otros en sentido contrario soñaban con ver a el huracán ofensivo parisino.

Pero el fútbol es urgencia. Mañana ya es tarde. Y el pasado no importa nada. Resulta increíble que los panfletos deportivos cuestionen el cargo de un tipo que en poco más de dos años ha hecho campeón a ventitantos cabrones que con otros directores técnicos no daban una a derechas. Un tipo que ha hecho historia haciendo a su club el único que ha ganado el máximo cetro europeo de clubes dos años consecutivos con el nuevo formato de la Liga de Campeones. Para ser un genio no hace falta inventar algo.

La cuestión  es que en noventa minutos ha sido una vorágine de situaciones que ha hecho posible cambiar el resultado de nuestra opinión. Porque esto es fútbol. Idas y venidas, ocasiones, emoción, faltas, tensión, goles…. sobre todo los goles. Y ya ven, de la victoria gabacha se pasó en unos pocos instantes a la victoria blanca. Apenas, unos tic tac de reloj. Un impás de desesperación para los vencidos, un volcán de emoción para los vencedores.

Y entre el balón o no, seguimos siendo los que mas sabemos. Cortamos cabezas, ponemos y quitamos jugadores, pitamos faltas. Da igual que los que entienden estén el verde porque nosotros somos los más listos.

Hala Unión!!

El domingo hemos vivido un partido de fútbol que nunca se tendría que haber jugado. Dos clubes que quieren ser uno pero que en realidad no son el que añoran ser. Salmantino UDS y Unionistas de Salamanca cf saltaron al verde de El Helmántico en medio según cuentan las crónicas y los testimonios de los allí presente de un ambiente futbolístico de los de antes.

El arriba firmante, antiguo socio de la Unión Deportiva Salamanca (1923 – 2013) no acudió al estadio. No fue ninguna cuestión sentimental, simplemente obligaciones personales impidieron mi asistencia con la bufanda que me hizo mi madre en la última temporada en competición de la UDS hilvanada con los colores blanco y negro.

Son diversas las opiniones que hay en torno a la existencia cohabitando de dos clubes en la ciudad. Desde hace tiempo me piden que de mi punto de vista sobre este emocional tema.

Desde el fallecimiento, al menos deportivamente, de la Unión Deportiva Salamanca yo no escucho programas de radio locales o leo en prensa información alguna a discusiones relativas a la herencia del club. A lo que dejó y quien se lo dejó.

Por delante de cualquier interpretación, existe una relación sentimental con todo lo que rodea a la Unión. Fui niño que acompaño a su padre desde bien chiquito, mi primer recuerdo es de 1981 con cuatro añitos. Luego empezó a ir con amigos del cole, luego con los de la parroquia. Después se suceden unos años de antipatía general por el fútbol acudiendo al estadio esporádicamente. Fue con mi gran amigo Paco Matellanes con el que retorno de vez en cuando al fútbol hasta que el año que el club desciende al infierno de la segunda división B y la condiciones económicas lo permiten me hago socio por primera vez. Con el lema “yo no abandoné a la Unión en 2ªB” disfrutamos de el estadio. De su ambiente, de los domingos de comer rápido, del termo del café, de las bellezas que teníamos a nuestro alrededor y sobre todo de un éxtasis en el partido que dio fin a la temporada y que concluyó con el ascenso a la división de plata del balonpie español acudiendo toda la familia junta.

Hala Unión en familia!!

En segunda división nos juntamos los tres amigos; Pablo, Paco y yo en un abono con una ubicación preferente en nuestro “abono champions”. Si faltaba alguno el carné siempre era utilizado por alguna buena compañía. Eran tiempos de pasión por el fútbol, por la vida. Y no importaba ganar o perder aunque si sucedía lo primero las cañas de los domingos por la tarde entraban mejor.

He visto sobre el mejor césped de España a grandes jugadores, leyendas. Mi ídolo de la infancia fue Teo Abajo. Manolo Cervantes, el gran portero. Antonio Orejuela, delantero portentoso. Rodolfo, clase. Antonio Diaz, la elegancia. Martin Vellisca, el pulmon. Giovanella, la sangre. Taira, el director de orquesta. Pelegrin, el mariscal. Josema, el perseverante. Vela, el talento. Lopez Garai, el sostén. Kike López, la rabia. Y por encima de todos, Joan Barbará. El mejor jugador que vi vestir la zamarra blanca. Que manera de interpretar el fútbol a las órdenes de Juan Manuel Lillo. No encuentro palabras para definirlo pero sin él probablemente a mi no me gustaría el fútbol

Todos estos personajes, estos momentos forman parte de la hemeroteca del pasado.

Pero afortunadamente, después del final trágico de la Unión. Surgen dos iniciativas particulares, separadas en el tiempo. Unionistas y Salmantino. Y ahora la pregunta que muchos aficionados charros se hace: ¿de quien eres tú?

Empiezo por la respuesta. Yo de ninguno y de los dos. Desde el último partido de la Unión solo he ido a ver un partido del Salmantino UDS al estadio Helmántico y fue por acompañar a un familiar simpatizante del equipo contrario. Aquel día se me pasaron muchas cosas por el recuerdo pero tambien una cierta sensación de vacio que no consiguió llenar el equipo charro.

Unionistas. Es el club de la iniciativa popular. Me impresiona la dimesión que consiguió desde el primer momento y sobre todo la capacidad de involucrar a empresas que sostuvieran el club y poder dotarlo de elementos que contribuyeran decisivamente a los éxitos deportivos.  Consiguió ser un club cohexionado desde la participación. Impregnar a sus socios de carisma y pasión. Crear en un breve especio de tiempo de un club con todo su significado y que los socios elegieran el camino que el propio club quisiera llevar.

Eso si, aunque estuve muy interesado desde el inicio en sus pasos no compartí desde el origen ese carisma de tributo que quería y quiera ejercer hacia la UDS vetando la utilización de simbolos y vestigios de la añorada Unión. No comprendí nunca el planteamiento tan cerrado hacia la posible utilización de algo referente a la Unión a excepción de su sentimiento.

El Salmantino renace con el argumento de ser el heredero legítimo de la extinta UDS al poder extraer de la liquidación del club su naturaleza. Lucha, así, por emplear sus simbolos y hacer valer su historia para reafirmarse como club preminente de la ciudad. Tiene una gestión unipersonal, al estilo de hace años y totalmente opuesto a la del vecino del estadio de al lado.

Presentando esta realidad no resulta sencillo afirmar que me muestro ecléctico ante ambas propuestas.  Sencillamente porque no he convivido cerca de ninguna de las dos con lo cual alguna de ellas tiene que ganarme en base a afectos. Mi buen amigo Pablo intenta llevarme a Unionistas y el bueno de Carlos me asegura que el Salmantino es el camino correcto.

Ante tal actitud es incuestionable que el Salmantino UDS tiene un as en su manga. Tiene el uso del campo, de el templo, de el santuario. No es lo mismo ni se acerca jugar en otro campo en Salamanca que no sea el coliseo de El Helmántico. Creo que a la larga si la gestión del Salmantino es la mínimamente correcta se llevará el gato al agua. Aunque para ello debe echar un ojo al vecino de al lado porque el modelo de gestión es mucho más seductor para el amante del fútbol popular.

Existe la idea romántica de una fusión entre ambas entidades para aunar aficiones, entusiasmos, recursos y fortalezas. La veo totalmente utópica. Mayormente porque toda iniciativa individual me parece respetable y si han sido capaz, cada una, de persuadir a cientos de personas habla bien de su audacia para ello. Pero realmente no lo veo posible…eso si, ojalá mis ojos vieran un solo grito y una sola voz, Hala Unión!!

Manchester City vs FC Barcelona

Esperábamos más. Al menos yo del partido esperaba un partido con más ocasiones. El desarrollo del juego vislumbró las enormes carencias de la defensa del City, y no sólo en cuanto a defender se refiere, y la facilidad con que le llegan al Barça este año.

Creo que a la mayoría de los espectadores nos sorprendió el ritmo bajo de juego que sugerió Pellegrini.
A la espera del equipo contrario por detrás de los tres cuartos de cancha y comenzando la intensidad defensiva cuando recibía Messi el balón que hacía multiplicar las ayudas defensivas. El balón rondaba perimetralmente por la defensa de los citizen sin generar ninguna turbulencia defensiva.
La repetitiva y ya no sorprendente actitud de Lionel Messi facilitaba la acomodada defensa del Manchester que en ningún momento sugirió la construcción ofensiva del juego desde su defensa. El trabajo de Negredo en la punta de ataque jugando más como espolón que como finalizador del juego, nos daba como resultado un partido con ritmo de balón pero sin ocasiones claras de gol.
Era un combate en el balón lo ponía el Barça y los sustos el City, ya que cuando conseguía llevar el balón hasta Silva a los últimos treinta metros su barruntaba peligro local.
Descanso, jugadores a los vestuarios y nuevas instrucciones.
Instrucciones que se fueron al garete con la acción ,infantil e irresponsable, de Demichelis sobre Messi. No voy a juzgar al arbitro. Pena máxima, roja y el Manchester más de treinta minutos con un jugador menos.
Gol y eliminatoria muy encarrilada.
A partir de aquí el Barça ahoga pero no machaca. Deshonró la memoria de Luis Aragones cuando en el vestuario de España antes del partido ante Rusia dijo lo siguiente: “y si podemos vamos y machacamos”.
No lo hizo el Barça. Se contagió del letargo de Messi que ni juega ni hace jugar. Iniesta axfisiado sin desmarques, Alexis sin espacios y Xavi sin receptores de sus pases. Sólo Alves percutía por el débil flanco izquierdo del City. Pudo empatar el City pero Valdés dejó claro con su actuación que es el mejor portero español en la actualidad. Alves tenía ganas. Una acción suya la había desaprovechado Xavi, se había desmarcado fenomenal en otra situación pero un compañero le robó su balón. Y cuando parecía que la victoria blaugrana sería por un gol, Alves mostró su calidad y fortaleza y anotó el segundo gol para los blaugranas que deja muy a su favor la eliminatoria.
Que debemos criticar??
La insistencia de Pellegrini en la nula construcción de su juego ofensivo desde la defensa. Demichelis y Kompany no tienen sentido de la salida de pelota.
La soledad de Negredo
La insolente actitud de Messi. Ni juega ni deja jugar. No deja ni sacar los tiros libres favorables a otros compañeros y su posición sin balón en los pies es siempre estática.
La falta de carácter del Barça con el 0-1. Pudo hacer más daño y solo lo hizo al final y después de conceder alguna ocasión al contrario.

Luis Aragones, mito del fútbol.

Un despertar tan amargo como el del sábado no lo quiero volver a tener.
El fallecimiento de Luis Aragonés me ha trastocado bastante. Me ha congelado el pensamiento durante muchos instantes y a su vez me ha demostrado la escasa generosidad de la sociedad española en cuanto a la repercusión de su importancia en la historia del fútbol español.
Empezaré a decir que de todo lo que he leído y escuchado estos días me quedo con la columna escrita por el mejor jugador de fútbol que yo he visto en vida, Xavi Hernandez, escrita en El País y con la frase pronunciada por Josep Guardiola “Cambió la mentalidad de un país, con apenas cambiar el de una generación”. Aseveraciones tan contundentes necesitan pocas o ninguna contestación, sencillamente por que está en lo cierto. También tiene cabida en este apartado de loas la que escribe Fernando Torres en su web
Hombre de cortos recorridos en los banquillos de equipos en cuanto a la durabilidad de su estancia, exceptuando su primer ciclo en su Atlético de Madrid, tuvo más repercusión mediatica por su afamado carácter cargado de énfasis motivador que por sus planteamientos o ideario futbolístico. Grosso modo fue un entrenador exitoso, con titulos en el equipo colchonero además de un ascenso y con brillantes resultados en el Real Mallorca, además de un subcampeonato con el Valencia. También consiguió una Copa con el Barça y fue recordado en el Sevilla y Oviedo gratamente.
Ciertamente que su vida y la de todo un país vira radicalmente cuando se hace cargo de la selección nacional después de la penosa Euro de 2004 con Iñaki Saez. Clasifica a España para el Mundial de Alemania y después de un primer sensacional partido contra Ucrania y una primera fase con pleno de victorias, se enfrenta a Francia en octavos de final alineando un equipo de ensueño y reclamado por todo el entorno futbolístico nacional. Alonso – Xavi – Cesc – Raul – Villa y Torres forman el equipo de medio campo para arriba. El once soñado por todos está en el campo. Resultado, eliminados.
Después del varapalo Luis alinea en tres ocasiones más al capitán madridista Raúl Gonzalez. Cae inesperadamente en Irlanda del Norte y “zapatones” da por concluida la etapa del jugador blanco en el equipo nacional. Un mes después ya no cuenta para Luis y comienza la era postraul. Clasifica a España para el torneo europeo de naciones con claros ejemplos de lo que quería para su equipo. Un gol antológico de Sergio Ramos después de marear al equipo danés durante casi dos minutos y un sinfín de toques y pases precisos entre los bajitos. Y como bien le decía al arquitecto de este juego, a Xavi, España ya sabía a lo que quería jugar. Asociar a los buenos, a los bajitos, a los del toque y movimiento. Los Xavi, Iniesta, Cesc, Silva, Cazorla, Villa encandilan al mundo futbolistico antes de llegar a tierras austriacas para la concentración del torneo internacional. España inicia el campeonato jugando muy bien ante Rusia, gana a Suecia en las postrimeriasdel partido y vence por inercia a Grecia.

Para el país y para el equipo llega el momento que cambió la historia, nuestra historia. Después de un partido dominado por el equipo español la suerte de los penaltis está del lado hispano y se clasifica, por fin, para una semifinales de un gran torneo venticuatro años después y sobre todo con la sensación de haber roto un gafe, haber traspasado el límite psicológico de un país que no creía nunca en él. En semifinales se reta ante la Rusia de Arshavin y desarrollo un juego primoroso en la segunda parte donde España anota tres goles que le conducen a la final.
Este partido ante los sovieticos es para el firmante uno de los mayores espectáculos jamás visto sobre un campo de fútbol. Un monumento orquestal a este juego llamado balompié.
Y después llegó la gloria…. un gol de su ahijado Torres catapulta a España a su primer gran título en color y con las bendiciones democráticas.
En un articulo hace pocas semana enuncié mi listado de entrenadores influyentes. Encabezado inamoviblemente por Juanma Lillo es secundado por Guardiola, Aragonés, Del Bosque y Bielsa.
No ando desencaminado al decir que la veneración por Aragonés ira in crescendo con el paso del tiempo por parte de los que no lo hacen.
Fue inteligente porque adaptó su forma de jugar a los equipos que tenía. Buscaba en el aspecto psicologico un elemento fundamental en el juego tanto a favor como en contra.
España le debe un monumento. España le debe las gracias. España le debe la gloria.

Balón de Oro

Todos los premios son injustos, al menos, la mayoria… y no por quién lo gana si no por quien deja de ganarlo.
Desde que la revista France Football se inventó este premio en 1956 y posteriormente se asoció con FIFA para designar a su ganador desde 2010 nunca ha estado ajeno a  polémica, suscitada por el mundo del fútbol  valorando de distinta manera los méritos de unos y otros.
Tuve la oportunidad de ver la casi totalidad de la tediosa gala por televisión y pude comprobar el perfecto enjambre gestado por el France Football y FIFA para poner de manifiesto que lo que hoy en día se otorga es el valor de una marca y no el valor de meritocracia.
Indudablemente a día de hoy Cristiano Ronaldo y Lionel Messi son los dos jugadores de fútbol con mayor repercusión en todo el mundo con una distancia sideral a sus “perseguidores”. Pero la repercusión no es sinónimo de meritocracia (termino que no existe dentro de la RAE pero que mis distinguidos lectores sabrán relacionar).
En la gala se emiten imágenes de momentos destacados de los jugadores; goles espectaculares, reacciones emocionales, diabluras con un balón, etc y en el que de fondo (y no tan de fondo) salen anunciadas muchas marcas, patrocinadores y diferentes empresas que apuestan muy fuerte por invertir en el fútbol a cambio de repercusión en sus balances anuales. Brutal.
Futbolísticamente Ronaldo y Messi son dos jugadores magníficos, espectaculares y de una calidad indudable. Habitan el olimpo de los jugadores por dominar la mayoría de sus facetas muy por encima de compañeros de profesión: habilidad, velocidad, potencia, precisión e inteligencia son sólo algunas de las cualidades que los hacen maestros de este juego. Ahora bien, también habitan un lugar de donde es mucho más difícil apartarles que es el olimpo de las marcas y todos los intereses de sus patrocinadores para que uno quede encima del otro.
Resulta complicado entender que el Balón de Oro se lo lleve alguien que en su club no ha ganado titulo alguno. Si bien, no es necesario esta situación creo que sustentar su trayectoria en títulos colectivos enriquece el premio. Ya en años anteriores ha habido grandes estrellas que no salieron campeones en campeonatos con sus clubes y fueron agraciados con el este galardón.
Ribery, Xavi, Iniesta, Silva, Benzema, Busquets, Ibrahimovic, Alonso no gozan de un prestigio tan abrumador como el del argentino y portugués. Y sería largo y tedioso considerar el porqué.
En conclusión. Este premio no glorifica al mejor jugador del mundo, premia a los méritos contraídos en el terreno de juego del ultimo año y hasta que eso no quede impregnado en la filosofía de quién vota tendremos durante unos cuantos años más el eterno debate y puja por saber si un premio es para Ronaldo o para Messi. Los otros no tendrán derecho por muchos méritos que hayan contraído. Lo advierto hoy. Me darán la razón tal día como hoy en años sucesivos.

Tus lágrimas son las mías, Hala Unión siempre.

Antes de nacer ya estaba concebido para amarte sin fisuras. Hasta el final de mis días que nunca supuse fueran posteriores a los tuyos. La ilusión de aquel padre ,que a su primer hijo varón le puso por nombradía el del astro portugués que vestía la casaca blanquinegra acompañada de sus inseparables guantes negros, nunca fue recompensada en forma de talento con el balón en los pies pero de sobra consumada en el amor, pasión y entrega a unos colores, los blanquinegros que hoy se difuminan y se pierden en el limbo pero que no se olvidarán nunca. Aquel primer año como unionista de Joao Alves fue espectacular 
y como homenaje llegué al mundo con su mismo nombre. Mi primer recuerdo fue en 1981, aunque no logro identificar el equipo contrario, cuando acudí por primera vez a El Helmántico. Y hasta mayo de 2013 han pasado muchos jugadores, muchos técnicos, grandes rivales y sobre todo hemos tenido muchas emociones. Era ineludible la cita ante el televisor los domingos por la noche cuando se emitían los resúmenes de la liga. Ya me podía ir a la cama para ir al día siguiente al cole. Se despertó en mi el interés por la lectura de los diarios. Su apartado de deportes era el primero que leía en la prensa local. Me emocioné sobremanera con los primeros mensajes de ilusión de JJ Hidalgo, el mismo que se ha encargado de su defunción, en el verano de 1989. Miranda, Cabrera, Teo Abajo… mi primer gran ídolo. Cervantes, que gran portero!!  

Pero fue en esa temporada la primera vez que lloré en El Helmantico. Apostado en el Fondo Sur junto a mi padre, vivimos el minuto de silencio más aterrador que jamás he sentido. Falleció el mítico José Luis Garcia Traid y su estadio era testigo de la emoción contenida y las lágrimas de los aficionados de toda la vida que habían vivido con el entrenador maño sus éxitos en la Unión. Los años 70, con él como entrenador, son sin duda, los de mayor enjundia de la historia del equipo salmantino. Pero yo me emocioné en grado superlativo pues fue la primera vez que vi llorar a mi padre. Aquello me hizo entender lo que era, es y será la Unión Deportiva Salamanca para nosotros. Porque atrás quedan sus aventuras junto con su “hermano” Juan en El Calvario y  todos los viajes que de jovenzuelo hizo para disfrutar de su Unión. Crecía y conmigo la ilusión por ver algún día a verdaderas estrellas en la UDS. Pero llegó aquel verano el año olímpico y con él apareció por nuestra ciudad un joven tolosarra que cambiaría la historia del club. Y llegó el disfrute. Vaya añitos. Y me impresionó. Vino a darnos una charla a la sede de mi equipo del barrio. Hablaba con una sabiduría bárbara y yo atendía a sus consejos con los sentidos puestos en el balón. Salí de esa charla y yo sabía que sería entrenador. Yo. Él. su segunda temporada marcó definitivamente mi admiración. Que brillante forma de jugar al fútbol. Y fue porque en ese equipo estaba el que para mí ha sido el mejor jugador de la Unión Deportiva Salamanca en mis treinta dos años de amor: Joan Barbará. Un exquisito media-punta, con mucha movilidad, genereroso en el pase, en el esfuerzo. Clave en el estilo Lillo, hijo de la filosofia lillista.

Me emocionaba el fútbol, tenía sentido todo el espíritu que vivía en sus comparencencias. Que fútbol tan honesto, que fútbol tan generoso, que armonía, que orquesta. Uno tras otro buenos resultados y en dos años en primera división. Vaya gesta en Albacete, remontando aquel 0-2. Dos goles de cabeza en dos suspiros igualaron la batalla y en la prórroga… el orgasmo. Patentó Lillo la gloriosa frase en su primer año en la máxima categoría del fútbol español. “jugamos como nunca y perdemos como siempre”. Su destitución fue el primero de una larga lista de errores de Hidalgo. Una comunión indisoluble en el vestuario propició lo que pocas veces se ha visto en el fútbol profesional; un comunicado de prensa de toda la plantilla unionista posicionandose a favor del técnico cesado. El cacique charro hizo caso omiso y se fue al hoyo de la segunda división. Pero al año siguiente llegaron jugadores que marcaron época en el club: Giovanella, Taira, Pauleta, Cesar Brito, Catanha, Michel Salgado… y en el banco el ídolo que casi veinte años antes había poblado de pañuelos el estadio salmantino, Joao Alves. Volvia a la patria charra. Diferentes técnicos pasaron en los sucesivos años pero fueron sin duda emociones inolvidables como sobre todo el regalo de reyes que nos hizo nuestro equipo imponiendose al Barça en el Helmantico 4-3 con un final antológico. Nunca vi a mi padre celebrar tanto un gol, jamás. Ese gol del Cuqui Silvani con pierna izquierda es sin duda unos de los momentos álgidos de la historia unionista. Los momentos de bonanza en el fútbol español se saldaron con traspasos muy sonados y obscuros también para la entidad unionista. Pauleta, Popescu, Giovanella, Makukula fueron víctima de las aspiraciones de Hidalgo. De esa época tenemos el lastre de Stelea. Llega el siglo XXI y aquel vagar por la segunda división la convierte en unos años sin mucha pasión en la ciudad que se consuma con el descenso, de nuevo al pozo de la segunda división B. Y he aquí el momento histórico. Por primera vez en mi vida podía acceder a pagarme el abono de socio y después de estar toda la vida acudiendo a mi estadio subvencionado por alguien en 2005 y en la tercera categoría del fútbol español me sumo al eslogan de las peñas: Yo no abandoné a la Unión en 2ªB.Volví a disfrutar como un crio porque además cada domingo que jugábamos como local iba al fútbol acompañado y acompañando a mi amigo Paco Matellanes. Ya teníamos excusa para pasar toda la tarde de domingo hablando de fútbol. Javi Lopez, Juan Ignacio Martinez, David Amaral…. vimos buenos cuatro años de futbol y grandísimos jugadores: Tortolero, Pelegrín, Vela, Braulio, Lopez Garai, Catalá, Quique Martín, Jorge Alonso, Hugo Leal, Toti….El útlimo gran momento de la Unión fue el gran final de año del míto charro Jorge D’Alessandro 

en el banquillo, salvando a la Unión en el último partido aunque lo emocionante se vivió en los partidos previos con la gran empatia que vivió la grada con su equipo. Realmente emocionante. Eso es el fútbol.  Y al final…. ya sabemos el final. Pero lo bonito no empañará a lo feo, la felicidad a la tristeza.  Quien quiera seguir viviendo el espiritu unionista debe leer este blog que es un elemento de memoria perenne. Y como epitafio sólo me queda darle las gracias a mi padre que me llevó bien chiquito a El Helmantico.

Gracias porque siempre estareis en mi corazón. 
Hala Unión!!

La vida y la muerte de la Unión Deportiva Salamanca

Días combulsos y de indefinición en la U.D. Salamanca, el equipo de mis amores. Su agónica situación económica presenta una difícil solución de continuidad al club tal y como hasta hoy lo conocemos. No sabremos, aún, que pasará a partir del 18 de junio.
Se presenta el ex-Presidente, ex-máximo accionista y ex-patrón del barco Juan José Hidalgo Acera, (Villanueva del Conde, Salamanca, 1941) como salvador del club y augura continuidad del fútbol a nivel profesional en Salamanca si le dejan ejecutar su plan, que consistiría en el adquisición de los derechos federativos del actual club y la fundación de uno nuevo. Grosso modo podríamos definirlo como una refundación.
Hasta aquí nada novedoso a lo que ha afirmado el arriba firmante durante el último mes. Siempre defendí esta solución excepto que el dueño del nuevo club fuera el sr. Hidalgo, a lo que me opongo frontalmente y dicho sea de paso, critico negativamente su historial como presidente de la UDS pues aparecen más sombras que luces, que haberlas, haylas.
Aparece el sr. Hidalgo en la UDS en el año 1987 debido a la renuncia que presenta el sr. Rey , por entonces presidente. Sea como fuera “Pepe Aviones” comienza poco después la transformación del club en Sociedad Anónima Deportiva.
Deportivamente, el club sobrevive en la división de bronce del fútbol español. Es en 1992 donde Hidalgo cambia el rumbo de la historia y ficha a Juan Manuel Lillo con sólo 26 años para reflotar deportivamente el equipo. En su primer año falla en su tentativa de ascender pero el sr. Hidalgo en su decisión deportiva más acertada en toda su historia mantiene y confía en el joven entrenador tolosarra. A la segunda tentativa el equipo asciende a las segunda división y al año siguiente, sorprendentemente, asciende a la máxima categoría del fútbol nacional.
A partir de aquí un sinfín de entrenadores han pasado por el banquillo charro, lo que ha acompañado a la improvisación, la urgencia y la falta de definición de un proyecto tanto deportivo y económico.
El sr. Hidalgo es responsable en su justa medida y proporción de la enorme deuda que tiene actualmente el club, que ronda los 14 millones de euros de los aproximadamente 10 son de Hacienda y Seguridad Social.
Debo y lo exijo explicación. Durante 15 años fue presidente y máximo accionista y hasta la compra por parte del señor Manuel Campo de muchas de sus acciones fue igualmente responsable de la situación económica.
El sr. Hidalgo tiene actualmente en su vocabulario un término que nos repite constantemente: rentabilidad.
Pero no debería olvidar Pepe Halcón que esa rentabilidad nula de la que habla en el fútbol fue inversa en el impacto de la marca, de su marca. Su proyección social y económica despuntó en tiempos en los que el fútbol era su escaparate. Su publicidad más barata fue ser dueño de un club de fútbol.
El sr. Hidalgo escogió nuevas formas de funcionar en el fútbol copiándolas a presidentes no precisamente muy fiables. Se hizo en propiedad de algún jugador del club (le fichó con su dinero y lo recuperó además del beneficio para su bolsillo) generando una situación de mercadeo constante que impidió adquirir una consistencia deportiva al máximo nivel.
A pesar de que siempre el empresario ha hablado de un proyecto podemos comprobar que a lo largo de su historia sólo tuvo a un entrenador más de un año, Juanma Lillo. Evidentemente no podemos creerle cuando ahora habla de proyecto pues es un hombre que quiere dinero inmediato, urgente.
Acostumbrado al “ordeno y mando” el sr. Hidalgo legítimamente puede proclamarse como guia del nuevo club.
Pero antes de todo debería inexcusablemente admitir su responsabilidad en la muerte de nuestra Unión Deportiva Salamanca nacida en 1923.
Yo no confío en el sr. Hidalgo, caprichoso, vehemente e impaciente. Adjetivos que están lejos de un club que quiera posicionarse a medio plazo a un nivel aceptable en el fútbol español.
Hala Unión!!