España, el fracaso de los otros

España

Terminó el mundial para España. Una Copa del Mundo en donde se preveía que España estaría cerca del título y que en ningún momento dio sensación de poder cumplir esa previsión. El dicho “Lo que mal empieza mal acaba” no se cumplió en el mundial del 2010 pero en este campeonato algo que no empezó con normalidad pudo decisivamente, o no, influir en la mentalidad de los jugadores.

Con mucha rabia escucho en las radios y leo los diarios la palabra fracaso. Y puedo hacer este artículo desde varias aristas. Opinando sobre lo que dicen los demás u opinando libremente desde el punto de vista futbolístico. Después de un debate que apenas ha durado un instante, me quedo con la segunda vertiente.

Siempre he defendido que en el deporte no existe el fracaso cuando uno intenta vencer por todos los medios, sobre todo por los del esfuerzo y la insistencia. Por primera vez, tengo la sensación de que el conjunto español no dio todo lo que tenía entre sus piernas. Puede seguramente que a este bloqueo técnico le acompañó una obturación mental. Para quedar campeón tiene que ocurrir una concatenación de factores que en este caso muchos no se llegaron a producir.

El talento. El talento ha sido el camino por el que España ha sido campeón como nadie en la historia entre 2008 y 2012. Y el equipo hispano de esta edición era especialmente talentoso de tres cuartos para adelante en campo atacante. Los Isco, Iniesta, Asensio, Aspas, Silva se presentaban directores de una orquesta que desafinó con el elemento indispensable en este juego: el balón. A excepción de largos tramos durante el partido contra Portugal, los de rojo no han sido superiores a ningún rival con el esférico entre los pies porque ha faltado en gran medida el acompañante perfecto a el balón: el movimiento. En muchos tramos del torneo España parecía un brillante equipo de balonmano, circulando con seguridad el balón pero sin filtrar pases interiores para irrumpir entre lineas del equipo rival. Solo destellos de Isco y alguna arrancada con el balón pegado al pie de Iniesta lograron derribar los entramados defensivos rivales.

Este torneo, nos deja la conclusión de que Costa no ha nacido, futbolisticamente, en España. Aún siendo el brasileño de lo más decente del equipo hispano ha destacado cuando ha sido un islote en medio del océano. Así el primer gol a Portugal o el gol contra Irán son reflejo de las características del bueno de Diego pero que deja bien a las claras que el asociacionismo no es su mejor virtud porque su juego de buscarse la vida perjudica enormemente a los peloteros españoles.

El Mundial deja muy señalado a De Gea, Silva y Asensio. Cada uno en su parte de responsabilidad. Así como Ramos , Koke, Piqué. Solo Isco pareció rendir al nivel necesario para avanzar rondas. Y eché de menos a Morata.

Futbolísticamente España solo ha jugado de manera brillante un largo periodo en el partido contra Portugal. Fue un partido duro y de mucho valor, saber reponer a la adversidad de un gol tempranero y España demostró carácter, el mismo que le ha faltado el resto del campeonato. El resto del torneo esperábamos más de todos, especialmente de Silva y Asensio. Ni atrevimiento, ni osadía, ni carácter, ni movimiento. Nada. Han rondado la palabra fracaso. Entiendo el fracaso como la ausencia de una voluntad. Muchos jugadores han estado muy cerca de ello si no llega a ser por su voluntariosa entrega en todos los partidos hubiera, por primera vez en mi vida, utilizado la palabra que tanto gusta a los opinadores.

Pero el estrépito fue también coral en el ámbito defensivo. Resulta increíble que unos equipos tan limitados con balón como Rusia e Irán al cruzar el medio campo parecieran estrellas rutilantes del universo futbolístico y que con unos conceptos básicos bien aplicados aparentaban ser unos jugadores absolutamente letales. Con el balón, el rival se sintió cómodo porque España nunca presionó el balón, los jugadores españoles se postraban a metro y medio del esférico, agachando el culo, reculando pero nunca presionando. Aguantaban, aguantaban hasta que el rival ya estaba en metros finales. Conducciones de pelota absolutamente normales se convertían en avances asesinos por la pasividad defensiva. Así se han generado errores, se han concedido saques de esquina, saques de banda, multitud de situaciones de superioridad del rival…

En fin, que la falta de intensidad, carácter y voluntad de los jugadores añadido a la tardanza excesiva de toma de decisiones del entrenador ha dejado a España apeado por el título.

Y sí, De Gea tiene su parte de culpa pero como todos. Cierto que falló en su mayor cualidad, atajar bajo palos, pero la cuestión es que quien le pone sabe que el arquero español no sale ni un metro de la linea de gol. Por tanto, está en la misma coyuntura que Costa; su juego no se asemeja al que quiere hacer el equipo nacional de España. Por tanto, también algo de culpa tiene quien los alinea porque calidad ellos tienen. Solo hay que ponerlos en la situación adecuada.

Por tanto, tendremos que esperar al mes de diciembre de 2020 en Catar para intentar conseguir la segunda estrella

La ira de España

Aquella tarde de junio del 2010 Vicente del Bosque tuvo que soportar un carrusel en forma de aluvión de críticas por la alineación que puso en la derrota contra Suiza en el partido inaugural del campeonato mundial que aupó a España a la gloria futbolística. Opinadores, aduladores, periodistas, desinformadores y los más de 40 millones de seleccionadores de España suplicaron y de alguna manera obligaron al seleccionador español a prescindir de uno de los dos medios centros. Xabi Alonso con más galones y Sergio Busquets el novato centrocampista del Barcelona formaron la dupla en la formación de la roja. No se dió Del Bosque por vencido ni influenciado y en el segundo partido mantuvo el mismo centro del campo simplemente con la variación en la línea de tres cuartos de Silva. El resultado final del campeonato ya lo conoces.

La primera fase del equipo nacional ha sido irregular en ataque y endeble en defensa pero no por ello carente de personalidad. Cuando ha podido y ha sabido España ha desarrollado su juego más conocido y que a tan altas cotas le ha llevado. Se encuentra ahora el seleccionador en una decisión compleja. Puede permanecer fiel a su idea o dejarse influenciar por su entorno técnico. Es obvio que España no ha desarrollado su mejor juego, que no ha sido un equipo compacto pero aún así, parece que cuando la orquesta está afinada no hay equipo que le llegue a la suela de los talones. No creo que haya que sustituir violinistas sino afinar sus instrumentos y que el arco que hace sonar las cuerdas esté bien engrasado. Sería fácil otra vez cargarse a Silva o cometer el tremendo delito de prescindir del mejor jugador español, Iniesta. A los grandes jugadores hay que mimarlos y hay que acomodarlos al entorno en donde mejor rindan.

España tiene individualmente el mejor triángulo defensivo; Ramos-Piqué-Busquets. No busquen otro de igual calidad, no lo van a encontrar pero si viendo a España creemos que son estos tres jugadores los que forman ese triángulo absolutamente necesario tendríamos que frotarnos los ojos. Debe el seleccionador, debe Hierro crear una estructura a su alrededor sólida para fortalecer a el conjunto. Son los mejores sin duda ninguna . Con un Isco en estado de gracia, un Iniesta que deslumbró por instantes en el partido contra Marruecos debemos confiar en que Costa le facilite la labor. En un mundial no hay un más allá solo existe el presente pero estos jugadores son grandes, inmensos, no infinitos pero no podemos caer en el eterno error español de vilipendiar a los jugadores que pasan de la treintena .. Iniesta o Silva cojos son más desequilibrantes que muchos de los jugadores ofensivos de este mundial.

No busquen otro triángulo defensivo más potente que Ramos, Piqué y Busquets por que no lo van a encontrar. Ahí debe fortalecer España su arquitectura para volver a campeonar.

Tiene el entrenador español una papeleta importante en la portería. David de Gea no es un mal portero pero no es un portero para el fútbol moderno. Un portero donde su mayor virtud, casi única, es atajar pisando la línea de portería. No tiene otra guarida que la de la raya que limita el gol. No es un portero válido para que el equipo deje espacio entre la defensa y el portero. No es de hoy, De Gea nunca fue de mis preferidos. Hoy, ayer y mañana de Gea nunca estaría en equipo.

Ojalá que la decisión de Fernando Hierro sea la que nos haga campeonar y que no olvide que el ser entrenador conlleva tomar decisiones y si es posible antes del minuto 75. Vamos España!

El orgullo de Salamanca

Desde que los tres amigos nos hicimos socios en la preferencia de El Helmántico, Pablo iba con una bufanda blanquinegra ya fuera primavera o invierno, agua o niebla. Se la hizo su abuela. Abrigaba el sentimiento charro hacia la Unión.

Tiempo después, en la que a posteriori fue la penúltima temporada de vida de la Unión Deportiva Salamanca le pedí a mi madre que me tejiera una igual que la de mi amigo Pablo. No llevaba ninguna leyenda, ningún mensaje, ningún escudo. Solo unos colores; el blanco y el negro.

Este fin de semana empiezan a jugarse la eliminatoria decisiva de ascenso a la 2ª Categoria B del fútbol español. Algo inimaginable apenas hace cinco años y por otra parte algo no deseado por muchos charros.

La escisión en el sentimiento charro nació a la par de la creación de ambos clubes en el año 2013. Dos ideas, dos conceptos, dos ilusiones, dos corazones totalmente diferentes e incompatibles.

Hoy no es día para analizar a cada club. Es el día de desearles suerte.

Unionistas se merece el ascenso. El buen hacer de una directiva merece su recompensa en el terreno de juego. El fútbol popular sin pretensiones megalómanas con un olor perpetuo a nostalgia. Con un equipo experimentado y con mucha calidad de medio campo para adelante, los unionistas tienen la condición física como mayor enemigo. Con la confianza recuperada le espera un campo difícil y un rival envalentonado.

El Salmantino llega con mas vidas que un gato. Después de un curso surrealista, irregular y con un final afortunado sobrevive en estas eliminatorias a base de fe y esfuerzo. Su debilidad defensiva se compensa con la facilidad para llegar al área contraria. Su estado de ánimo es una avalancha.

Les deseo suerte a los dos. Porque los dos visten unos colores que amo y aunque defienden diferentes valores hoy es momento de desearles que asciendan a la categoría de bronce. Una ciudad futbolera se merece fútbol de quilates. Vamos a por ellos!!

Le plus grand Zidane

Hoy dimite quien no tiene porque hacerlo y el que tiene que dimitir no lo hace. El mundo del revés. Se va Zidane y se queda, por unas horas, Rajoy. Resulta muy sencillo alabar después de otro gran título logrado a un entrenador. Pero la cuestión no es baladí si comprobamos que lo que ha ganado  es el mayor y más importante título de clubes del mundo, la Copa de Europa, la mal llamada Liga de Campeones, como dirían los viejos del lugar, La Orejona.Un hecho absolutamente histórico, sideral, épico aún imponiéndose en un formato de mucho menor prestigio y exigencia que el antiguo. No hay que quitar valor a ninguno de los campeones con este formato de liguilla y eliminatorias pero es indudable que permite a los equipos participantes un par de errores, un par de traspiés en partidos de la liguilla que con cuatro victorias posteriores te clasifican a las rondas finales. Pues bien, ni el mejor equipo del siglo XXI, el F.C Barcelona consiguió tal hazaña. Y Zidane y su Real Madrid lo ha hecho. Es por esto que pasa, por ende, a ser el mejor equipo del siglo XXI? Esta respuesta es carne de debate pero lo alimentaré en otro artículo.

El Real Madrid de Zinedine Zidane ha hecho lo que el sabio del fútbol Luis Aragonés dijo que era el balompie “ganar, ganar, ganar, ganar y volver a ganar”. Y esto hay que ponerlo en valor y me niego a admitir que el Real Madrid ha tenido un entrenador que ha sabido llevar el vestuario y que esa es la única razón de tal hazaña. Y si, así es, aparentemente, pero para ganar tres Copas de Europa de forma consecutiva, campeón de Liga y subcampeón de Liga en dos ejercicios y medio es un balance de la capacidad brutal de este entrenador. No cabe duda y es incuestionable que el Real Madrid ha tenido en estos tres últimos ejercicios la mejor plantilla del mundo, seguida muy de cerca por el Barça y dos pasos por delante del Juventus y Bayern de Munich. Pero los rivales juegan y cada vez estudian mejor a sus rivales y además el Madrid tiene partido día si y día también. Exigencia. Esa es la palabra, en el club de Chamartín sólo vale ganar y eso literalmente abrasa.

Hay que poner en valor la capacidad de Zidane. No se gana sólo por ser un buen tipo o llevar bien el vestuario. Hay que saber de fútbol y este tipo sabe mucho.

Con Zidane en el banquillo blanco el equipo de la Castellana ha desplegado su mejor juego desde épocas de Vicente del Bosque. Le ha faltado regularidad en algún tramo de estos años pero especialmente en su segunda temporada tuvo siempre un hilo conductor creativo y sobre todo supo adaptar el juego a lo que el equipo necesitaba. No fue un esclavo del sistema de juego ni los nombres que lo ejecutaban. Supo dar equilibrio cuando hubo peligro de crear un equipo demasiado largo dando importancia significativa al medio del campo poblándolo de jugadores con sacrificio y talento. Leyó de manera excelente el juego del delantero centro, sabiendo cuando lo necesita más movible o más estático y sobre todo se encargó de que el Madrid jamás perdiera su mejor virtud, el carácter. Supo mantener en vereda a más de once jugadores con lo que las rotaciones le generaron un rendimiento sobresaliente. Cierto es que esta última temporada todas estas virtudes no pudo, no supo o no le dejaron mantener el rendimiento en Liga. Es injustificable el desdén en el campeonato nacional. Por cierto, hoy en la estupenda rueda de prensa de despedida ha admitido que como entrenador el mejor recuerdo que tiene es la obtención del Campeonato Nacional de Liga. Ahí queda para los que intentan desprestigiar este campeonato en función de quien lo gane.

Zidane se va por la puerta grande. Con personalidad. Sus motivos ha tenido para hacerlo. Chapeau!! Pero que quede meridianamente claro que lo que ha ganado no se lo da sólo su carácter. Se lo ha dado su capacidad y su talento. No es extraño que pueda entrar en el podium de los mejores entrenadores del siglo XXI junto a Guardiola y Simeone. Ciertamente que su ciclo ha sido corto pero ha tenido continuidad y ha sabido hacer lo que a un club tan grande como el Real Madrid le exigen constantemente: ganar, ganar y ganar.

El mundo de los listos

Si hay algo en lo que todos somos unos entendidos, eso es el fútbol. Cada uno de nosotros somos los que más sabemos pero sobre todo tenemos que saber más que nuestro amigo o el del al lado.

Siempre creamos opinión antes de ocurra el evento, el gran partido. Y siempre modelamos nuestro comentario final en función de los sucedido.

Ayer jugó, y ganó el Real Madrid. Algunos antes del partido lo prevenían. Otros en sentido contrario soñaban con ver a el huracán ofensivo parisino.

Pero el fútbol es urgencia. Mañana ya es tarde. Y el pasado no importa nada. Resulta increíble que los panfletos deportivos cuestionen el cargo de un tipo que en poco más de dos años ha hecho campeón a ventitantos cabrones que con otros directores técnicos no daban una a derechas. Un tipo que ha hecho historia haciendo a su club el único que ha ganado el máximo cetro europeo de clubes dos años consecutivos con el nuevo formato de la Liga de Campeones. Para ser un genio no hace falta inventar algo.

La cuestión  es que en noventa minutos ha sido una vorágine de situaciones que ha hecho posible cambiar el resultado de nuestra opinión. Porque esto es fútbol. Idas y venidas, ocasiones, emoción, faltas, tensión, goles…. sobre todo los goles. Y ya ven, de la victoria gabacha se pasó en unos pocos instantes a la victoria blanca. Apenas, unos tic tac de reloj. Un impás de desesperación para los vencidos, un volcán de emoción para los vencedores.

Y entre el balón o no, seguimos siendo los que mas sabemos. Cortamos cabezas, ponemos y quitamos jugadores, pitamos faltas. Da igual que los que entienden estén el verde porque nosotros somos los más listos.

Hala Unión!!

El domingo hemos vivido un partido de fútbol que nunca se tendría que haber jugado. Dos clubes que quieren ser uno pero que en realidad no son el que añoran ser. Salmantino UDS y Unionistas de Salamanca cf saltaron al verde de El Helmántico en medio según cuentan las crónicas y los testimonios de los allí presente de un ambiente futbolístico de los de antes.

El arriba firmante, antiguo socio de la Unión Deportiva Salamanca (1923 – 2013) no acudió al estadio. No fue ninguna cuestión sentimental, simplemente obligaciones personales impidieron mi asistencia con la bufanda que me hizo mi madre en la última temporada en competición de la UDS hilvanada con los colores blanco y negro.

Son diversas las opiniones que hay en torno a la existencia cohabitando de dos clubes en la ciudad. Desde hace tiempo me piden que de mi punto de vista sobre este emocional tema.

Desde el fallecimiento, al menos deportivamente, de la Unión Deportiva Salamanca yo no escucho programas de radio locales o leo en prensa información alguna a discusiones relativas a la herencia del club. A lo que dejó y quien se lo dejó.

Por delante de cualquier interpretación, existe una relación sentimental con todo lo que rodea a la Unión. Fui niño que acompaño a su padre desde bien chiquito, mi primer recuerdo es de 1981 con cuatro añitos. Luego empezó a ir con amigos del cole, luego con los de la parroquia. Después se suceden unos años de antipatía general por el fútbol acudiendo al estadio esporádicamente. Fue con mi gran amigo Paco Matellanes con el que retorno de vez en cuando al fútbol hasta que el año que el club desciende al infierno de la segunda división B y la condiciones económicas lo permiten me hago socio por primera vez. Con el lema “yo no abandoné a la Unión en 2ªB” disfrutamos de el estadio. De su ambiente, de los domingos de comer rápido, del termo del café, de las bellezas que teníamos a nuestro alrededor y sobre todo de un éxtasis en el partido que dio fin a la temporada y que concluyó con el ascenso a la división de plata del balonpie español acudiendo toda la familia junta.

Hala Unión en familia!!

En segunda división nos juntamos los tres amigos; Pablo, Paco y yo en un abono con una ubicación preferente en nuestro “abono champions”. Si faltaba alguno el carné siempre era utilizado por alguna buena compañía. Eran tiempos de pasión por el fútbol, por la vida. Y no importaba ganar o perder aunque si sucedía lo primero las cañas de los domingos por la tarde entraban mejor.

He visto sobre el mejor césped de España a grandes jugadores, leyendas. Mi ídolo de la infancia fue Teo Abajo. Manolo Cervantes, el gran portero. Antonio Orejuela, delantero portentoso. Rodolfo, clase. Antonio Diaz, la elegancia. Martin Vellisca, el pulmon. Giovanella, la sangre. Taira, el director de orquesta. Pelegrin, el mariscal. Josema, el perseverante. Vela, el talento. Lopez Garai, el sostén. Kike López, la rabia. Y por encima de todos, Joan Barbará. El mejor jugador que vi vestir la zamarra blanca. Que manera de interpretar el fútbol a las órdenes de Juan Manuel Lillo. No encuentro palabras para definirlo pero sin él probablemente a mi no me gustaría el fútbol

Todos estos personajes, estos momentos forman parte de la hemeroteca del pasado.

Pero afortunadamente, después del final trágico de la Unión. Surgen dos iniciativas particulares, separadas en el tiempo. Unionistas y Salmantino. Y ahora la pregunta que muchos aficionados charros se hace: ¿de quien eres tú?

Empiezo por la respuesta. Yo de ninguno y de los dos. Desde el último partido de la Unión solo he ido a ver un partido del Salmantino UDS al estadio Helmántico y fue por acompañar a un familiar simpatizante del equipo contrario. Aquel día se me pasaron muchas cosas por el recuerdo pero tambien una cierta sensación de vacio que no consiguió llenar el equipo charro.

Unionistas. Es el club de la iniciativa popular. Me impresiona la dimesión que consiguió desde el primer momento y sobre todo la capacidad de involucrar a empresas que sostuvieran el club y poder dotarlo de elementos que contribuyeran decisivamente a los éxitos deportivos.  Consiguió ser un club cohexionado desde la participación. Impregnar a sus socios de carisma y pasión. Crear en un breve especio de tiempo de un club con todo su significado y que los socios elegieran el camino que el propio club quisiera llevar.

Eso si, aunque estuve muy interesado desde el inicio en sus pasos no compartí desde el origen ese carisma de tributo que quería y quiera ejercer hacia la UDS vetando la utilización de simbolos y vestigios de la añorada Unión. No comprendí nunca el planteamiento tan cerrado hacia la posible utilización de algo referente a la Unión a excepción de su sentimiento.

El Salmantino renace con el argumento de ser el heredero legítimo de la extinta UDS al poder extraer de la liquidación del club su naturaleza. Lucha, así, por emplear sus simbolos y hacer valer su historia para reafirmarse como club preminente de la ciudad. Tiene una gestión unipersonal, al estilo de hace años y totalmente opuesto a la del vecino del estadio de al lado.

Presentando esta realidad no resulta sencillo afirmar que me muestro ecléctico ante ambas propuestas.  Sencillamente porque no he convivido cerca de ninguna de las dos con lo cual alguna de ellas tiene que ganarme en base a afectos. Mi buen amigo Pablo intenta llevarme a Unionistas y el bueno de Carlos me asegura que el Salmantino es el camino correcto.

Ante tal actitud es incuestionable que el Salmantino UDS tiene un as en su manga. Tiene el uso del campo, de el templo, de el santuario. No es lo mismo ni se acerca jugar en otro campo en Salamanca que no sea el coliseo de El Helmántico. Creo que a la larga si la gestión del Salmantino es la mínimamente correcta se llevará el gato al agua. Aunque para ello debe echar un ojo al vecino de al lado porque el modelo de gestión es mucho más seductor para el amante del fútbol popular.

Existe la idea romántica de una fusión entre ambas entidades para aunar aficiones, entusiasmos, recursos y fortalezas. La veo totalmente utópica. Mayormente porque toda iniciativa individual me parece respetable y si han sido capaz, cada una, de persuadir a cientos de personas habla bien de su audacia para ello. Pero realmente no lo veo posible…eso si, ojalá mis ojos vieran un solo grito y una sola voz, Hala Unión!!

La vida sobre dos ruedas

La bici del nieto del del estanco

Es muy difícil encontrar un coetáneo a mi que no se haya criado con una bicicleta. Porque aunque fui un niño urbano, cuando arribaba el verano, ir al pueblo era sinónimo de fútbol, campo, jugar, abuelos y para todo esto, una bicicleta. No es posible entender mi presente sin echar un ojo al pasado pueblerino, con aquella bicicross BH de mi compadre Carlos.  Sagrados eran los finales de etapa de la Grand Bouclé, el Tour de Francia, en casa de mis abuelos. Los días de verano la bicicleta era el bien más preciado por cualquier niño. Esa que te llevaba a la era, al campo de fútbol, a la ermita o a cualquier camino de nuestra inmensa llanura. Se cumplía de inicio a fin ese dicho que las bicicletas son para el verano.

Llegado a la treintena no recuerdo porqué me compré una bicicleta de montaña. Si, fue cierto que compré la más económica de la franquicia francesa y con la premisa de que si me gustaba me compraría otra. Efectivamente, no tardé dos meses en vender ese armatoste porque ya descubría día a día con Rosendo y los fin de semana con Chuchi que la bicicleta, en este caso, de montaña me gustaba. Que no había sido un capricho como otros tantos.

Afrontamos por entonces el Camino de Santiago por su vía sanabresa y fue de tal magnitud la aventura a nivel emocional que seguí practicando ciclismo. Algún tiempo después el promotor oficial y emocional de nuestras aventuras, mi compadre Barros, nos retó a mi compadre Arenas y el arriba firmante a realizar un triatlon. Yo, pasados los treinta, pasado de peso y sobrante de ilusión nos embarcamos en aquella pequeña locura en tierras sevillanas. Aquella prueba es la única que jamás olvido. Aquel grupo de amigos que se acercaron a la ribera del Guadalquivir y recibirnos en la meta fue algo inolvidable y que dió pié a una de mis fotos preferidas. Y después? Pues llegaron mas carreras, mas dorsales… pero lo que llegó que me cambió la vida fue mi primera bicicleta de carretera. Una reliquia. Una macario de acero que, debido a mi ignoracia, claramente me quedeba pequeña pero que me hizo descubrir una nueva dimensión: el ciclismo en ruta.

El triatlon había sido la excusa para comprarla y no hay mejor excusa que la que no se puede justificar. Con todo ello, hice mi primer triatlon sprint con mi macario también en mi querida tierra sevillana con la causa benéfica “Yo corro, tú donas” que creo y promovió mi compadre Barros. Y además de cumplimentar aquel reto con nota sobresaliente corriendo con mis amigos lo que derivó fue que aunque mi intención era seguir haciendo triatlon, la bicicleta era mi deporte preferido de los tres que componen esa exigente disciplina.

No existe mejor acuerdo que las dos partes cumplamos el código pero sabiendo que yo soy más débil.

Llegada a meta del Triembolao

Fran tenía experiencia ciclista en edad de formación, hasta juveniles y Chuchi rodaba de vez en cuando con los compañeros del club de triatlon. Y yo….yo seguía rodando la mayoría de los días solo. Y surgió la oportunidad de comprar una bici buena. Una de esas que la deseas. Una bici, que aunque de aluminio, tenia unas prestaciones bastante solventes. Y ahí, con el gran favor que me hizo mi compadre Arenas, la tenia preparada en su casa sevillana. Y como una primera cita, un primer beso. Así e igual de nervioso. Así, di mis primeros kilómetros con una bici de verdad por carreteras hispalenses. Y así andamos. Fascinado como entonces ante una pedalada. Feliz, dichoso y afortunado de poder practicar un maravilloso deporte, una jovial afición y una sana ocupación.

Porque otros no pueden decir lo mismo. Ya no tienen voz para contar su dicha.

No tenemos que discutir para llegar a un acuerdo. Solo tenemos que comprender todos que el ciclista es el más débil en una carretera. Automóviles, camiones, furgonetas… todos ellos nos pueden tumbar con un simple rebufo, con una imprevista maniobra, con un giro crucial. Y esto no es discutible por que es una obviedad. Yo no tengo nada que me proteja. Solo mis huesos. Solo yo.

No existe debate ante tal afirmación. Si debemos la sociedad crear una serie de conductas que eviten esta rotunda verdad. Y no es más que el civismo. Ser cívico y respetuoso. Los unos con los otros, los otros con los unos. Eso sí, debemos cada parte conocer a la otra. Porqué? Porque el conductor de vehículos motorizados debe comprender mi aseveración anteriormente expuesta.

El cumplimiento de las normas del código de circulación debe ser incuestionable, pero con matices. Porque lo que deben entender  es que hay situaciones en que el cumplimiento por mi parte conlleva un riesgo para mi integridad física. Paso a explicarme. Si bajo, por ejemplo, por una gran avenida, sin dar muchos pedales pero dejándome ir tengan por seguro que alcanzo fácilmente los 35 kilometros por hora. Repito, sin prácticamente pedalear. Si a menos de 50 metros el semáforo se pone ámbar y después rojo, mi brusca frenada puede llevarme al suelo además de que si llevo a otro vehículo a mi espalda y ,al no llevar las bicicletas luz de freno, tengo el riesgo de que me embista y propicie un grave accidente. Es mucho más seguro para mi y para el entorno de circulación seguir circulando con extrema precaución y sobre todo si hay pasos de cebra en torno a dicho semáforo.

En otras ocasiones nos encontramos semáforos y pasos de cebra en calles con pendientes, en subida. Sepan ustedes que no es fácil quitarse el pedal, desenganchar mi pie del artilugio en cuestión no es sencillo. Eso hace que si no avanzo, me caiga. A veces hay que seguir pedaleando para buscar un lugar más llano para poder deshacerme de mi pedal.

Y como estás hay muchas más situaciones en las que no nos sentimos comprendidos los ciclistas. Eso si, es injustificable numerosas actitudes de ciclistas. No es negativo que se denuncien y sirvan de elemento pedagógico para todos nosotros.  Pero solo estoy incluyendo a los ciclistas que salimos a practicar nuestro deporte, no a los usuarios urbanos de bicicleta. Esos que van circulando indistintamente por aceras o asfalto, usando el móvil y que no les importa un rábano el codigo de circulación. Esos no son ciclistas.

Desde hace un tiempo vengo demandando que por parte de la radio y televisión publica se cree y difunda una campaña que conciencie del respeto entre biciciletas y vehículos, entre ciclistas y conductores de forma pedagógica y constructiva. Existe un amplio desconocimiento, por ambas partes, de como debemos circular, de nuestros derechos y obligaciones.

Espero que nuestra sociedad avance y madure en el sentido del respeto y no haya que lamentar más accidentes evitables.